Muere el CD, plataformas y vinilos, las tendencias
La venta de discos físicos ha caído 38 por ciento en los últimos 20 años, en contraparte, las suscripciones digitales aumentaron casi 40 por ciento
Francisco Valenzuela / El Sol de Morelia
Morelia, Mich. (OEM-Infomex).- Hace años era considerado parte esencial de los melómanos. Se le podía escuchar en la sala de la casa, en la habitación, mientras caminábamos o en el auto.
En la Avenida Madero del Centro Histórico de Morelia hay una tienda que llegó a mostrar miles de discos para todos los gustos. Su nombre: Stereo Lásser Digital. Sólo que hoy, en plena época del streaming, lo que menos venden son compactos.
En cambio, hay playeras con los logos de bandas como Nirvana o AC/DC; gorras de Metallica y Guns and Roses; tazas con carteles de películas y hasta estampados con personajes tan dispares como Spiderman y Frida Kahlo.
Su sección de discos, esos que era imposible recorrer con la vista en la década de los 90, hoy es tan reducida que se pierde entre el resto de la mercancía.
La administradora de la tienda, un tanto reacia a dar información, acepta que el panorama actual es diametralmente opuesto a ese 1993 cuando la empresa abrió sus puertas y cientos de personas compraban los CDs de moda.
Se vendía mucho y de todo, desde artistas nacionales e internacionales, pero hoy sólo compran los coleccionistas o los más viejos, que buscan boleros, tríos, ese tipo de música que además es más barata
Los jóvenes casi no llegan, pero hay fenómenos como el de los fans del k-pop, como se le conoce al pop de bandas juveniles originarias de Japón.
“Muchos chavos compran esos discos sin importar cuánto cuestan, no entienden la letra ni el mensaje, pero dicen que aman a esos grupos”, nos dice una empleada de la tienda que irradia juventud.
Son unas joyas, pero ahí se quedan
En la calle Bartolomé de las Casas, también en pleno centro de la ciudad, la tienda Tarkus Rock ha sido una suerte de templo oscuro para quienes gustan de subgéneros como el trash, death, speed, heavy y otras variantes del metal.
Mujeres y hombres acudían a ese local administrado por Juan Carlos Trejo para comprar joyas underground que no vendían en otras partes, artistas de países escandinavos o bandas mexicanas que le apostaban al rock más difícil de digerir.
Aquellos tiempos ya pasaron. Si hoy nos damos una vuelta por Tarkus aún podemos ver uno que otro CD, pero, como lo acepta Trejo, “ya muy pocas personas los compran”.
Hay una banda local, afirma, cuya producción es excelsa, el disco suena como cualquiera de Europa, “no le pide nada”, pero aunque le dejaron varias copias del compacto, nadie lo ha comprado, absolutamente nadie.
También vendemos tenis
Entre las escasas tiendas de discos compactos que aún sobreviven en la ciudad está Discotecas A-gogo, ubicada en la Plaza Fiesta Camelinas, en el sur de la capital.
Por lo pronto, en este local una muy joven empleada hace lo suyo: atender bien a los clientes, recomendando discos nuevos, discos en vivo, recopilaciones y todo lo que esté en sus manos para lograr el casi milagro de la venta.
Caída libre
En 2018, a nivel mundial se generó una cifra de 19 mil millones de dólares por ingresos en materia de compra de música, con un 47 por ciento aportado desde las plataformas de streaming gracias a 255 millones de suscriptores.
En lo que respecta al formato físico (CD, vinilos y casetes), la curva marca que en 1999 su aporte era de 25 mil millones de dólares, mientras que en 2018 cayó por debajo de los 10 mil millones.
Visto de otra forma, la venta de discos físicos ha caído 38 por ciento en los últimos 20 años, en contraparte, las suscripciones digitales aumentaron casi 40 por ciento.
El panorama ya es otro. Los artista no esperan vender grandes cantidades de discos, sino que sus temas se reproduzcan por millones en YouTube o estén en el top de Spotify y otras plataformas similares.
Si eso sucede, llegarán las compensaciones económicas y sus conciertos se venderán sin importar el costo del boletaje.
La batalla por el consumo musical se ganó en la esfera virtual desde 2016, cuando la misma Amprofon informó que las plataformas en la red ya representaban el 66 por ciento en cuanto a la venta de música.
Ni piratas
La industria del disco-objeto ya había sido golpeada de forma ilegal cuando la tecnología encontró el camino para “quemar” discos originales y ofrecerlos en una versión pirata a muy bajo costo.
Nada más que la red de redes también venció a los clones; si hoy nos salimos a esos mercados, ya prácticamente nadie ofrece discos apócrifos, hay quienes venden memorias USB con cientos o hasta miles de canciones en formato MP3, pero de discos ya ni hablamos.
¿Muerte definitiva?
Datos curiosos
El disco compacto fue creado en 1979 por el holandés Kees Schouhamer Immink, de Philips, y el japonés Toshitada Doi, de Sony.
El primer CD de música que CBS/Sony lanzó para este reproductor fue el disco 52nd Street, de Billy Joel.
Dire Straits fue la primera banda en lograr vender un millón de discos compactos gracias al álbum Brothers in Arms.















