De la curiosidad al daño cerebral: así afecta el consumo de cristal a los jóvenes
Hace una década apareció esta nueva sustancia en el mapa veracruzano, causando daño y siendo más adictiva que el alcohol
Hace una década apareció esta nueva sustancia en el mapa veracruzano, causando daño y siendo más adictiva que el alcohol

Mayra Figueiras
Orizaba, Ver.- Hasta hace algún tiempo, a los grupos de rehabilitación de Alcohólicos Anónimos llegaban adictos al alcohol y a la marihuana, hoy van jóvenes que consumen cristal, una droga sintética que afecta el cerebro y el cuerpo.
Juan X, miembro de la Oficina Central de AA, dijo que al principio luchaban para dejar las bebidas embriagantes, sin embargo, con el paso del tiempo empezaron a circular enervantes que generan una fuerte adicción en quienes los consumen, lo que dificulta más la recuperación.
Recordó que hace una década apareció una nueva sustancia en el mapa veracruzano, que sigue causando daño a la juventud y es más adictiva que el alcohol.
“Cuando se integran al programa de AA comenzar es difícil, pero con el tiempo sí es posible lograr la sobriedad y limpieza del cuerpo de drogas como el cristal”, agregó el encargado del grupo Fortaleza.
“Si para dejar el alcohol se lucha cada día, salir del mundo de los enervantes sintéticos es complejo y desafiante. El estimulante tiene efectos devastadores tanto en el cuerpo como en la mente, porque crea una dependencia intensa y, a menudo deja consecuencias peligrosas para la salud del compañero”, añadió.
Sin embargo, con la ayuda de un poder superior, la asistencia a las juntas y no soltarse de la mano del programa, se pueden dejar las drogas, “retomar una vida productiva y un proceso al que llamamos recuperación”, afirmó.

Recordó que es posible que los recién llegados sufran una recaída, aunque si la personal sigue al pie de la letra el plan de los 12 pasos, podrá salir adelante para alcanzar una vida feliz.
“El compañero que se está recuperando de una adicción sufre a veces una recaída, es una señal para reiniciar el tratamiento de la terapia grupal, porque cuando se quiere se puede”, indicó.

Apuntó que dejar de consumir drogas es solo una parte de un proceso de recuperación, que es complejo y largo.
“Cuando un joven ingresa a la agrupación, a menudo la adicción ya le ha provocado graves consecuencias en su vida, dañado su salud y la forma en que se desenvuelve en su entorno familiar, trabajo y comunidad”, refirió.