A través de un pronunciamiento, la Comisión dice que “los casos de desapariciones forzadas cometidas por autoridades federales han venido descendiendo desde 2018, hasta prácticamente desaparecer”
Para constituir una organización como partido político, esta deberá contar con al menos 256 mil 30 personas afiliadas, que representa el 0.26% del padrón electoral en México
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El primero de septiembre se hizo historia, pero no por las razones que la 4T intenta proyectar. Mientras Sheinbaum rendía su primer informe de gobierno, el Poder Ejecutivo y Judicial se alineaban y lo que sería presentado como la renovación de la democracia, en realidad fue la consolidación de la fusión de los tres poderes independientes en uno solo.
Vamos bien y vamos ir mejor, dijo Sheinbaum. Coincido con ella, pero sólo si alude al sexenio de su antecesor, que fue terrible. Este informe fue más un evento de celebración y exaltación del régimen moreno y de los cambios que está haciendo, que de análisis objetivo de la realidad que enfrenta el país.
El primero de septiembre fue histórico: por primera vez, una mujer rindió cuentas como Presidenta de la República. Llegamos todas, había dicho en su toma de protesta como presidenta, pero a un año, claramente era sólo un discurso político. No hizo alusión a los colectivos de mujeres, ni a madres buscadoras, ni a la justicia para las víctimas de feminicidio. Su mayor logro en este rubro fue crear una Secretaría de Mujeres que sólo sirve para informar derechos. Resaltó la disminución de la pobreza en México, pero omitió decir que los servicios básicos son inaccesibles, hay un paupérrimo acceso a la salud y que la canasta básica, se encareció. Sí hay más “cash” pero sólo sirve para gastarlo en medicamento y otros servicios de gobierno.
Esta fecha “coincidió” con la toma de posesión de los nuevos juzgadores del Poder Judicial. No dudo que haya personas preparadas para el cargo, pero no ganaron por eso, sino por populachos. Su único logro fue haberse alineado a las circunstancias, aparecer en acordeones, hacer proselitismo y contar con respaldo político.
Hugo Aguilar, presidente de la Suprema Corte, en medio de nubes de incienso y rituales —evidentemente NO laicos—, recibió su bastón de mando. El problema no son las formas, sino el fondo: no sólo este personaje no cuenta con la capacidad para el tamaño de la chamba y este tipo de “ceremonias religiosas” se están haciendo populares en actos de gobierno, para buscar legitimidad a través del simbolismo popular.
También, simultáneamente, el primero de septiembre el Senado arrancó el Primer Periodo Ordinario, del segundo año de la LXVI Legislatura. Que los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tuvieran “protagonismo” este día es un mensaje claro sobre la intención de hacia dónde quiere la 4T llevar al país. Aquí los puntos clave: la presencia de Sheinbaum y la entrega de los bastones de mando, simboliza el respaldo del Ejecutivo a esta reforma judicial viciada y manipulada por el oficialismo.
El evento conjunto ceremonioso en Palacio Nacional en lugar del Congreso, alude a la fusión de estos dos poderes “independientes” entorno a un proyecto común. Nomás faltó que en el mismo Palacio se diera inicio al Primer Periodo Ordinario y entonces, hubiera sido el “crimen perfecto”. Quizá no hizo falta, porque Morena tiene mayoría calificada y puede realizar reformas constitucionales sin el apoyo de los partidos de oposición. Sheinbaum, sin duda, hizo historia, pero una que no será nunca un buen recuerdo.