Los ‘mininarcos’ de Mazatlán
Los colaboradores de “tercer nivel” del crimen organizado pretenden someter a los porteños a sus designios. Sus pleitos con grupos rivales tocaron este jueves en la noche a una menor de 10 años, la hirieron.
Antes se hablaba de “códigos” entre mafiosos, no se tocaba a la familia, ahora, lamentablemente, ellos mismos los definen como “hazañas”.
En estos tiempos vacacionales las autoridades aseguran que el puerto está “blindado”, lo que diametralmente opuesto.
Los patrullajes sí previenen, pero son insuficientes. Esa niña herida no debió recibir una bala, no es que haya estado en el lugar y en el momento equivocados, como suela decirse de una manera torpe en estos casos.
El Estado y su fuerza se están gastando en un proceso de combate a la delincuencia en las calles del país, sin tener antes definido el plan de salida de los militares de las tareas de seguridad pública.
Las leyes aprobadas recientemente en el Congreso de la Unión en materia de Guardia Nacional pueden tener las mejores intenciones, pero que no se olvide: son el gobierno.
La reacción de la Policía de Mazatlán debe aplaudirse, pero fueron “punteros” quienes los atacaron, con armas cortas, no los sicarios que vemos en las sociales haciendo disparos con fusiles Barrett o aventando granadas.
La inseguridad en el puerto no es a todas horas, pero sí preocupan que ocurran, aunque las autoridades las quieran matizar.















