El viaducto de Xalapa y el mural
Nuestro viaducto ha cobrado enorme notoriedad en los meses recientes, pero para ello hay que darse un brinco hacia atrás, a fin de entender más del proceso del que ha venido siendo protagonista.
Entender los procesos sociales es mucho más que ponerse a criticar lo que no se entiende.
Y mientras tanto, siguen reproduciendo violencias compartiendo posteos exaltando acosadores, siguen descalificando a mujeres con señalamientos misóginos, siguen haciendo mansplanning quitándonos la palabra o descalificando nuestro decir.
No ampliemos más las brechas que ya de por sí nos separan.
Las ciudades son espacios vivos, territorios que se apropian mediante procesos como éste. Ojalá que lo que generara más indignación fuera la violencia y no las pintas.













