Al paraíso te lleven los ángeles
Nos ha recordado que la santidad no está en poses, adornos ni erudiciones, que hay santos incluso en “la puerta de al lado”, y que todos estamos llamados a vivir con emoción el sueño grandioso que Dios tiene con nuestras vidas.
Murió el Papa de la Sinodalidad, que ha luchado enfático contra el clericalismo y todas las formas malolientes de gobierno autoritario al interior de la Iglesia. Murió dejándonos el gozo del año de la esperanza, para que todos crezcamos como peregrinos de esperanza.
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