|
Opinión
![]() Palco de Oro
Enrique Orozco Oceguera
Clamores Públicos
Tribuna de San Luis
8 de septiembre de 2008
Una vez realizada la marcha en protesta por la inseguridad que se tiene en nuestro país, saltan las opiniones del acto realizado y sus posibles efectos, mismos que se acumulan de todo el mundo. Ciertamente muchas decenas de miles salieron a la calle a marchas como medida de demostración de inconformidad contra las autoridades, por el problema de inseguridad que se vive, ya que los asaltos, robos y raptos están a la orden del día. El problema aparenta mucha complejidad y dificultad para manejarlo y arreglarlo, aunque la mayor culpa se la carguen a los policías, yo creo que la mayor parte de culpa la tienen los políticos y aquellos gobernantes que estuvieron y están ejerciendo un cargo como tales. Lo he manifestado antes y lo afirmo ahora, si de acuerdo con la ley los presidentes municipales son los jefes de la policía municipal, entonces, si ahí se localizan malos elementos y malas actuaciones de estos contra la sociedad, si no se hace nada, y al contrario se solapan los actos ilícitos, los culpables serán los presidentes municipales ya que, éstos por un lado, son los jefes de la policía y por el otro, son los que tienen el poder y recursos de intervenir, para aplicar la ley en todas sus formas y fuerza, al no hacerlo, se ha creado la impunidad que nos aqueja ahora y, la anarquía de autoridad para imponer el orden pues, todo se ha convertido en intereses mezquinos de dinero y política, dejando de lado el servicio a la sociedad, ya que sólo importa el ego personal de sentirse autoridad un tiempo, echarse un billete a la bolsa y buscar el siguiente hueso para seguir viviendo del dinero del pueblo.
El que nos roben los negocios o casas, metiéndose de manera burda y sin recato alguno a robar, despedazando un techo y desoldando portones, así como cargando camiones con las cosas que se roban y a plena luz del día, a ninguna autoridad le importa ni preocupa. El gobernante vive atrás de los recursos a cobrar, sin importar lo que le pasa a la sociedad ya que, éstos viven de recibir el pago de su sueldo, mediante el cobro obligado a los representados, sin importarles lo que sufran y padezcan de problemas pues, si se sufre un robo, más nos vale aceptar que la perdimos y arriesgar nuestra salud con corajes al tratar de quejarse con quienes no hacen otra cosa que recibir papeles y almacenarlos en cuartos enteros sin que pase nada y, los presidentes municipales, mientras no les roben a ellos, aquí no pasa nada. Que se puede esperar a corto plazo de respuestas y soluciones, los policías siguen recibiendo un salario como cualquier otro trabajo, no tienen facilidades de créditos para viviendas, muchos menos que puedan residir en alguna zona habitacional especial con seguridad para ellos y sus familias, arrastran una mala imagen y publicidad gracias los ineptos políticos que hemos tenido pues, si trataran de agarrar otro trabajo, se encuentran que nadie quiere a ex policías por la mala reputación que se ha generado a lo largo de los años. Que les queda por hacer, aguantar al máximo donde están y como están, en su caso, si son cesados o expulsados, meterse con la delincuencia organizada como es de todos conocido. Mientras un presidente municipal no actúe con determinación, dándole el respaldo profundo a la policía que tiene a su cargo, pagándoles sueldos de un profesionista o técnico, que cuenten con todas las facilidades para asegurar la vida de ellos y sus familias, que tengan armas suficientes y adecuadas, así como entrenamiento y capacitación frecuente y constante, así como la exigencia de cumplir con su trabajo responsablemente de lo anterior y, que al entrar a una corporación policíaca sea exigible mínimo el bachillerato y regulares a buenas calificaciones, para ir llenando las ausencias de los que se irán jubilando, sin eso y otras cosas más relativas, no habrá esperanzas de iniciar una recuperación de la confianza hacia las autoridades, muchos menos de ir bajando el índice de delitos en agravio de la sociedad. Esto mismo es para los gobernadores y el presidente de la república, jamás servirá aumentar en cantidad los cuerpos policíacos, si no hay calidad por ninguna parte y, se sigue viendo este asunto, como cualquier otro por los gobernantes, la única forma que se podrá esperar cambios, será cuando les empiecen a pegar a los que viven de la política, y dejen de pegarle a los policías desprotegidos e inermes. Columnas anteriores
|
Columnas
Cartones
|