San Luis RC
Afecta violencia a mujeres
La licenciada María Elva Herrera comentó que por cuestiones culturales muchas mujeres viven las situaciones de violencia, y no las denuncian ni buscan apoyo.
Tribuna de San Luis
17 de enero de 2012

Por Angélica Román



San Luis Río Colorado, Sonora.- A fin de que las mujeres evalúen por sí mismas si están viviendo o no una relación de violencia en el hogar, la Instancia Municipal de Asuntos de la Mujer está invitándolas a participar en un sencillo examen diagnóstico sobre la relación con sus parejas.

Lo anterior fue dado a conocer por la licenciada María Elva Herrera Morales, directora de la Instancia Municipal de Asuntos de la Mujer, quien expresó que bajo el lema "Alza la voz, sonríe a la vida" se está difundiendo información para el sector femenil, y es por ello que se realizan actividades de volanteo del cuestionario, que incluye 15 preguntas y cada respuesta da un puntaje que sitúa en el grado de violencia que se vive.

Agregó que en muchas ocasiones el vivir en una relación de violencia puede "parecer normal", es por ello que no se dan cuenta de la situación que se está viviendo, pues inconscientemente lo han hecho por muchos años, diciendo que lo importante aquí es darse cuenta de la situación real para poner remedio a las actitudes negativas que las afectan.

Los niveles de abuso son cuatro: El primer nivel es por aquellas féminas que obtuvieron de 1 a 11 puntos, y esto marca que existen problemas en el hogar pero se resuelven comúnmente sin violencia.

De 12 a 22 puntos es primer gado de abuso, la relación de violencia está iniciando, es una situación de alerta y es un indicador que puede aumentar en el futuro.

De 23 a 34 puntos dice que en esa escala se necesita considerar seriamente la necesidad de solicitar ayuda institucional, personal y abandonar la casa temporalmente.

De 35 a 45 puntos es el "Abuso peligroso", se debe considerar de forma urgente la posibilidad inmediata de dejar la relación en forma temporal y obtener apoyo externo policíaco y legal.

Comentó la licenciada Herrera Morales que el problema de violencia no se resuelve por sí sólo únicamente con desearlo, y que en este grado de violencia se está en grave riesgo para la integridad física y pueden incluso estar en peligro de muerte.

Terminó diciendo que alzar la voz te ayuda a sonreír a la vida y que se busca un San Luis sin violencia, dijo que deben buscar ayuda y que a sus órdenes está la instancia que dirige en la siguiente dirección, Revolución y 38, y que están para atender con absoluta discreción y profesionalismo.

La Organización Mundial de la Salud tiene algunas recomendaciones para trabajar en contra de la violencia hacia las mujeres, una de ellas es la siguiente.

Promover la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres.

La violencia contra la mujer es una manifestación extrema de la desigualdad de género y debe abordarse con carácter urgente dicha violencia, a su vez, perpetúa esta desigualdad. La situación de desigualdad de las mujeres también se asocia a la violencia doméstica y a la respuesta de las mujeres a dicha violencia. Es probable que, a largo plazo, la mejora de la situación jurídica y socioeconómica de las mujeres se convierta en una medida de intervención clave para reducir la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia. Y aquí se incluye la sensibilización con respecto a sus derechos, mejoras para garantizar los derechos de las mujeres vinculados a la posesión y venta de propiedad y de bienes, así como el acceso al divorcio y la custodia de los hijos tras la separación. También deberá fomentarse en gran medida, como parte de los esfuerzos globales que se realicen en la lucha contra la violencia, el acceso de las mujeres a la educación, concretamente, exigiendo que las niñas permanezcan matriculadas hasta completar su educación secundaria, así como a un empleo seguro y fructífero. También es importante que se realicen esfuerzos a nivel nacional para desafiar la tolerancia y aceptación generalizadas de algunas formas de violencia.

Se podrían realizar avances considerables si los gobiernos cumplieran los tratados sobre derechos humanos y otros acuerdos internacionales que ya han ratificado, como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (1979), la Declaración Sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer de las Naciones Unidas (1993), el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994 (24), la Declaración y la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995 - la Declaración de Beijing) (7) y los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2000 (25).

Los gobiernos deberían adoptar medidas para adaptar su legislación a estos compromisos e introducir los cambios necesarios en las legislaciones, las políticas y los programas nacionales. Es necesario reforzar la defensa de la igualdad entre los géneros y los derechos humanos en general y vigilar los avances realizados en el ámbito nacional en relación con los compromisos internacionales.