San Luis RC
Hermanos Serdán, primeros mártires
Aquiles Serdán
Tribuna de San Luis
13 de noviembre de 2011

Por Profra. Gloria Mojardín Zavala*



MÁXIMO SERDÁN ALATRISTE

San Luis Río Colorado, Sonora.- Máximo Serdán fue muerto en manos de los porfiristas que tomaron la azotea de la casa número cuatro de la calle de la Portería de Santa Clara, el cuartel poblano de la antirreelección. Por su parte, Carmen Serdán llamaba en uno de los balcones de la casa: ¡Viva Madero, viva la libertad! ¡Aquí hay armas! Aquel llamado era inútil, sólo 20 hombres y mujeres maderistas combatieron contra más de 500 policías y soldados. Durante más de cuatro horas el fuego no cesó, los disparos y las bombas eran escuchados por los asustados poblanos resguardados en sus casas. En la madrugada del 19 de noviembre, a las 2 de la mañana, dos balas atravesaron la cabeza de Aquiles. Su cuerpo junto con el de su hermano fue exhibido en plena calle del cuartel de La Merced, los probables rebeldes debían darse cuenta de lo que les podía pasar. Allí los tuvieron hasta que comenzaron a descomponerse ante la indiferencia y el temor de los pueblerinos. Carmen, su cuñada, su mamá y otras mujeres fueron llevadas a la penitenciaría. Con la muerte de Aquiles y Máximo comenzaba la Revolución Mexicana, ellos habían detonado días antes lo planeado por los seguidores de Francisco I. Madero que desataría el movimiento revolucionario nacional. Los hermanos Serdán fueron de las primeras víctimas del movimiento. Puebla se había adelantado a los hechos a pesar de la cobardía de cientos de poblanos.



CARMEN SERDÁN

Carmen Serdán Alatriste nació en la ciudad de Puebla, el 11 de noviembre de 1873. Fue la primogénita del matrimonio formado por el licenciado Manuel Serdán y doña Carmen Alatriste de Serdán. Tuvo tres hermanos: Aquiles, Natalia y Máximo, a quienes sus padres procuraron inculcarles el amor a la libertad y a los derechos humanos. Doña Carmen, a causa de las prolongadas ausencias de su marido Manuel, se encargaba prácticamente sola de la educación de sus hijos. Carmen estudió en el Colegio Teresiano, una escuela particular para niñas, donde aprendió a leer y escribir. La situación económica de su familia le permitió acceder a estas artes que se consideraban innecesarias para las mujeres de su época, más tarde Natalia se casó, mientras que Carmen siguió soltera, abrazando las ideas revolucionarias y la causa antirreeleccionista de Francisco I. Madero. Luchó contra la dictadura porfirista. En forma clandestina Carmen dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura de Porfirio Díaz y a repartir pólvora y dinamita entre los inconformes. En sus actividades secretas tuvo el seudónimo de "Marcos Serratos". La joven no limitaba su trabajo a estas tareas, ya que también elaboraba bombas y hacía transacciones para la compra de rifles y pistolas para proveer de armas a las fuerzas revolucionarias. Los dos hermanos varones de Carmen Serdán, al tener la edad suficiente, se afiliaron también al Partido Antirreeleccionista, de modo que junto con su madre y sus dos hermanas luchaban por terminar con la dictadura de Porfirio Díaz. Aquiles tuvo una activa participación en 1910 durante la campaña presidencial de Francisco I. Madero y, al fracasar las aspiraciones presidenciales de éste, tuvo que emigrar a San Antonio, Texas, en los Estados Unidos, a fin de escapar a la persecución que se desató contra sus seguidores, Máximo, por su parte, llegaría a ser presidente de la Delegación en Puebla del Partido Antirreeleccionista. En octubre de 1910, Carmen viajó a San Antonio, Texas, en donde se entrevistó con Madero y llevó fondos a su hermano Aquiles. Los hermanos Serdán recibieron la instrucción de iniciar la Revolución en el estado de Puebla el 20 de noviembre de ese año. Poco después, Madero proclamó el Plan de San Luis, para llamar al pueblo de México a sumarse al movimiento revolucionario y los hermanos Serdán regresaron a México a continuar con sus actividades proselitistas. La casa de doña Carmen Alatriste, ubicada en Santa Clara número 4, en la ciudad de Puebla, servía como punto de reunión para los correligionarios de la familia, la policía local seguía de cerca los pasos de los Serdán; no pasó desapercibido el viaje a San Antonio y su regreso a nuestro país, cuando llegaron a Puebla, el gobierno porfirista los acusó de conspiradores y decidió catear su casa, la familia Serdán tuvo conocimiento de tal decisión y sus integrantes, así como sus amigos, acordaron anticipar la fecha para iniciar el movimiento revolucionario y se concentraron en el domicilio familiar con las armas disponibles. El 18 de noviembre de 1910, cinco policías llegaron muy temprano a la casa de la familia Serdán con una orden de cateo y arresto contra Aquiles Serdán, la casa tenía la puerta abierta y, al entrar, los policías fueron recibidos por una lluvia de balas, durante los primeros momentos del combate cayó muerto Miguel Cabrera, el jefe de la Policía de la ciudad de Puebla, y los policías restantes tuvieron que retroceder. Desde el balcón, Carmen Serdán arengó al pueblo, incitándolo al grito de "¡Viva la no reelección!". Después de eso, llegaron 400 soldados y 100 policías de refuerzo para aniquilar a los revolucionarios, la casa fue rodeada y se inició un tiroteo que duró varias horas. Carmen participó activamente en la defensa contra las fuerzas porfiristas, resultando herida al subir a la azotea para proveer de parque a los revolucionarios. Su hermano Aquiles, considerado uno de los mayores ideólogos y dirigentes de la Revolución, se había refugiado en el sótano de la casa y durante la madrugada del 19 de noviembre de 1910 trató de abandonar su escondite, pero fue sorprendido por un elemento de la policía que permanecía en custodia de la vivienda, quien le dio muerte, fue uno de los primeros mártires de la Revolución Mexicana. Después del tiroteo, quince de los defensores habían muerto. Al cesar la resistencia dentro de la casa, Carmen Serdán, su cuñada Filomena del Valle y su madre fueron aprehendidas. Las acusaron de recargar las armas de los defensores durante el tiroteo, las tres mujeres fueron remitidas a la cárcel de La Merced y más tarde las recluyeron en el Hospital de San Pedro. Carmen no se desanimó y continuó la lucha al lado de los revolucionarios. Después del golpe de estado de Victoriano Huerta, Carmen participó en la Revolución mediante la Junta Revolucionaria en Puebla y sostuvo una entrevista con Venustiano Carranza. Distribuyó armas, fue correo a favor del movimiento e imprimió proclamas. Posteriormente se incorporó como enfermera en los hospitales de las fuerzas combatientes. Al triunfo del constitucionalismo Carmen Serdán se retiró a la vida privada, y murió en Puebla, Puebla, el 21 de agosto de 1948, a la edad de 73 años. Casi tres meses después de su muerte, el 18 de noviembre de 1948, el Diario Oficial publicó lo siguiente: El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos decreta: Artículo único. Inscríbase con letras de oro, en los muros del Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión, el nombre de Carmen Serdán, paradigma del heroísmo de la mujer mexicana. Carmen Serdán es recordada con un busto en la ciudad de Toluca, que se localiza en el Jardín Andrés Molina Enríquez, en la calle Silvano López, y que fue inaugurado en 1980, también hay una estatua suya en Monterrey, y hay un monumento a su memoria en su ciudad natal. En Puebla, frente al templo de Santa Clara, en la calle 6 Oriente, se encuentra el Museo de la Revolución, ubicado en la que fuera casa habitación de la familia Serdán, la cual conserva hasta hoy las orificios que dejaron las balas, que fueron muchísimas, y se impactaron en sus paredes en el frente del edificio, allí se exhiben periódicos, mobiliario, fotografías y artículos de la época que recuerdan el dramatismo de aquella gesta heroica y que recrean la vida de Puebla al inicio de la Revolución. Aquiles, Máximo y Carmen Serdán se han convertido en símbolos de resistencia popular a la dictadura porfirista y se les considera iniciadores de la Revolución Mexicana. El pasado 21 de agosto de 2003 se cumplió el LV aniversario luctuoso de Carmen Serdán, por lo que se llevó a cabo una solemne ceremonia en la ciudad de Puebla, frente al monumento erigido a su memoria.

Hoy sigue vigente el legado de Carmen Serdán para establecer principios de igualdad y libertad para todos los mexicanos, sin excepción de género.

Esta es la casa donde vivió la familia Serdán Alatriste, data de finales del siglo XVII y principios del XVIII. En ella se inició la Revolución Mexicana el 18 de noviembre de 1910. En 1960 abrió sus puertas como museo, siendo inaugurado el 18 de noviembre de 1960 por el Lic. don Adolfo López Mateos, entonces Presidente de la República Mexicana, exactamente 50 años después del asesinato. Con motivo de su 50 aniversario el 18 de noviembre de 2010 se reabrió al público. Consta de dos plantas con 26 salas temáticas relacionadas con el porfiriato, el antirreeleccionismo y el inicio de la Revolución Mexicana. En esta casa se alojó en 1911 el Presidente Madero, posteriormente en 1913 las hermanas Serdán deciden vivir en la Ciudad de México, por lo que se arrienda como casa de vecindad y comercios. Así se muestra el exterior, con huellas muy visibles del ataque del que fue víctima la familia Serdán Alatriste y algunos acompañantes. Es muy interesante visitar ese lugar.