Opinión / Columna
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Por Correo Electrónico
El inteligente (Lujambio) y la tonta (democracia)
Organización Editorial Mexicana
10 de marzo de 2010
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El secretario de Educación calificó de "tonta" a la democracia mexicana "que no permite la reelección en el Congreso de la Unión, en las Legislaturas locales, en las presidencias municipales, ni en las delegaciones de la Ciudad de México".
Y que sin la modificación del artículo 59 constitucional, "la democracia mexicana va a seguir siendo tonta, pues al no contar con mecanismos para premiar o castigar a los legisladores, seguirá desperdiciando el talento de sus políticos y no permitirá acumular experiencia política y responsabilidad pública, obligando a la perenne circulación de cuadros que requieren de un aprendizaje".
Alonso Lujambio se dedica más a hacer política que atender sus "responsabilidades" educativas: hizo un ejercicio autocrítico del Partido Acción Nacional, denunció que "su partido no ha construido una cultura de gobierno y que, además, atraviesa por una crítica situación y reveló la existencia de una fractura en las relaciones entre su partido y Felipe Calderón.
El "responsable" de la educación pública nacional reconoció que existe un "grave problema" de comunicación entre Acción Nacional y Calderón, y que haber llegado a Los Pinos dejó "pasmados" a los panistas.
Por ello, eso de recibir y atender a los visitadores de la ONU no es lo suyo, Vernor Muñoz Villalobos, relator especial para el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unida, vino a México para hacer un reporte especial sobre las condiciones de la educación en el país. Se quedó con las ganas de conocer en persona al secretario de Educación.
Alonso Lujambio Irazábal no quiso escuchar, y conocer, la conclusión del visitante de que "la complejidad del sistema educativo en México es resultado, en gran medida, de la simbiosis atípica entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), al propiciar una subordinación recíproca que agrega mayor dificultad al panorama formativo".
Una situación que en México todos conocemos, pero en voz de un representante de las Naciones Unidas adquiere relevancia internacional.
Alonso Lujambio, quien pertenece al grupo selecto de funcionarios adeptos, pero ineptos, fue invitado a la presentación del libro "Acción Nacional: el apetito y las responsabilidades del triunfo" firmado por la investigadora Soledad Loaeza, quien fuera su maestra en el ITAM.
En alguna parte de su intervención dijo que Felipe Calderón al impulsar la reelección no promueve una agenda panista, sino una "agenda para la democracia".
Alonso tal vez cree que la reelección es precondición de una democracia inteligente.
La "tonta democracia mexicana" (la reelección) dejó escapar la "sabiduría" de Vicente Fox.
Del caso del visitador, al titular de la SEP lo que le pudo haber dolido es que, en su informe describió la verdad de la educación en México.
La relación simbiótica producto del charrismo sindical, que por aviesas razones e intereses, los gobiernos panistas no ha desmantelado, es el nudo gordiano de la problemática educativa en México y todo eso se sabe dentro y fuera del país.
Académicos, investigadores y organizaciones sociales denunciaron ante el relator la colusión política y económica de la SEP y el SNTE y los pésimos resultados del desempeño escolar de los mexicanos, desde la educación básica, hasta posgrado.
Pero, sobre todo, la diferencia abismal que existe entre la educación pública y la privada, no porque esta última sea estupenda, sino porque en tierra de ciegos, el tuerto es rey. El cúmulo de información que recibió el relator especial apuntaba a demostrar la ruina educativa.
Lujambio, al conocer el informe de Muñoz Villalobos, reaccionó con la amenaza de enviar una nota diplomática al alto comisionado de las Naciones Unidas, acusando al relator especial de no haberlo consultado para la redacción de su informe.
Su amenaza es grave, ya que muestra una gran intolerancia, siendo que cuando fue consejero del IFE, hablada de los principales valores de la democracia, que ahora no practica. Parece que ya se le olvidaron. Es decir, el "demócrata", quiso tapar el sol con un dedo.
El titular de la SEP dio la impresión de que está más interesado en servir a los intereses de Calderón, que en tratar de mejorar la educación pública, cargo por el cual, oficialmente, cobra un generoso cheque mensual del erario federal. Posición desde la cual pretende ser candidato del PAN a la Presidencia de México.
¿La promoción de la reelección de legisladores o de alcaldes, es responsabilidad del secretario de Educación? ¿El titular de la SEP es promotor de Calderón, en materia reeleccionista? ¿Respaldar el tema de la reelección, fue para "sumar puntos" ante Felipe Calderón?
¿Alonso Lujambio rechazó el informe de la ONU, porque demuestra el deterioro de la educación pública nacional? ¿Lujambio es secretario de Educación o encargado de la política interna?
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