Opinión / Columna
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Por Correo Electrónico
Peje viperino
Organización Editorial Mexicana
8 de marzo de 2010
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Como hace casi seis años, el entonces jefe de Gobierno de la ciudad, Andrés Manuel López Obrador, hizo de su doble lenguaje -a pesar de su media lengua- su estrategia para no ser vituperado por su ya notable ambición de ser candidato a la Presidencia de México.
Su frase favorita, repetida hasta el cansancio, fue "a mí denme por muerto", pero soterradamente, y con el uso del erario capitalino, construyó su fallida candidatura.
Ahora, con su acostumbrada existencia farsante, proclama que no apoya las alianzas de las "izquierdas" con el Partido Acción Nacional; amenaza con "retirar su imagen de los promocionales del PT", y repite que no será candidato presidencial para el 2012 si existiera alguien "mejor posicionado".
El otrora "político indestructible" tal vez ya olvidó que su apoyo es nefasto, es "el beso del diablo", y eso se demostró cuando acompañó a Yeidckol (Citlalli Ibáñez) Polevnsky, a solicitar el voto casa por casa en la zona de Neza, cuando hizo campaña por el Estado de México. Perdió al dos por uno.
El Peje se maneja con su doblez de conducta. Se dice ajeno a las campañas políticas en las que están coludidas la derecha (representada por el PAN) con las izquierdas unidas en ese ente llamado DIA, integrado por el dividido PRD, el cambiante PT y el mermado Convergencia, que sustituyó al Frente Amplio Progresista y a su "coordinador", el ahora "Juanito" Porfirio Muñoz Ledo.
Pero eso es en el discurso, en la realidad AMLO ordenó a su operador político, René Bejarano -mejor conocido como el señor de las ligas- instalarse en Oaxaca, con el único fin de promover el voto a favor de Juanito (perdón) Gabino Cué, quien simula optimismo de -ahora sí- alcanzar la gubernatura oaxaqueña.
El Senador de Convergencia con licencia tendrá que disputar los votos contra el candidato Eviel Pérez Magaña, de la alianza PRI-PVEM, y contra Irma Piñeiro, del Panal.
Es decir, no la tiene fácil ni con las barricadas de los activistas de la Asamblea Popular de los Pueblos Oaxaqueños (los violentos APPO´s), encabezados por ese hotentote llamado Flavio Sosa, quien alquila su fuerza de choque al mejor postor.
A este personaje se le recuerda al lado del entonces candidato presidencial Vicente Fox o al frente de los bloqueos y enfrentamientos en el centro de Oaxaca en apoyo al PRD del Peje. Acciones que dejaron cientos de negocios quebrados.
Oaxaca es el laboratorio del Peje, para que calibre sus posibilidades reales de ser otra vez candidato a la Presidencia. No obstante -según dice- ya no tiene manos libres en las arcas del Gobierno de la ciudad. Pero si no es así, ¿de dónde saca los recursos para sus elevados gastos personales y de campaña?
El Peje tiene que soportar la colusión entre el Partido de la Revolución Democrática con sus "odiados" enemigos del Partido Acción Nacional.
Los allegados al tabasqueño señalan que es parte de la estrategia electoral para tener presencia en el 2012.
A pesar de que AMLO con su lenguaje típico y sus verdades a medias ya no tiene todo el mando, él cree que todavía puede dictar órdenes.
En la oficina de la colonia Roma, el tabasqueño dio una serie de "instrucciones" al dueño del Partido del Trabajo, el exlíder del grupo invasor de terrenos "Tierra y Libertad" y ahora senador de la República, Alberto Anaya, de romper el bloque de alianzas de la derecha con las izquierdas.
Manuel Camacho, el coordinador del DIA (Diálogo para la Reconstrucción de México), confirmó que Andrés Manuel López Obrador está de acuerdo con las alianzas, pero no explicó si entre los partidos de izquierda o la colusión entre "el partido que, según afirma, le robó la Presidencia" y el PRD.
Ante el ocultamiento que trató de hacer César Nava del compromiso que hizo con el PRI, respecto a no hacer alianzas con otros partidos, Manuel Camacho Solís dice que "estamos trabajando alianzas y espero que se cumpla la palabra", y abundó en que el DIA mantiene las negociaciones con el PAN para concretar las coaliciones en varios estados en los que habrá elecciones el 4 de julio.
Siempre sobre la base de compromisos serios y "cumplimiento de la palabra", ante el reconocimiento de César Nava de un pacto firmado, que hasta el último momento trató de ocultar.
Al parecer, ni ellos mismos se tienen confianza, ya que ante lo evidente de la infidencia de César Nava, les puede pasar lo mismo.
¿AMLO buscará otra vez ser candidato a pesar de su mala imagen? ¿Ahora sí será efectivo eso de que "lo den por muerto"?
¿Todavía cree que tiene el control de las "izquierdas"? ¿En verdad existe distanciamiento con Manuel Camacho, el nuevo coordinador del "Diálogo por la Reconstrucción de México"?
¿Gabino "Juanito" Cué Monteagudo obedece las consignas del dúo López Obrador-Bejarano Martínez? ¿El senador "licenciado" Gabino Cué es aún leal al dueño del Partido Convergencia, Dante Delgado?
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