Policiaca
La "secuestrada" inventó todo
Tribuna de San Luis
20 de noviembre de 2009

Por Fredy Mejía



San Luis Río Colorado, Sonora.- Mariel Vital Valle, de 22 años de edad responsable de la fuerte movilización policíaca ocurrida el miércoles anterior al reportar que había sido privada de la libertad en su domicilio del callejón Chiapas 12 y 13, finalmente confesó ante el Ministerio Público que inventó todo como consecuencia de que se encuentra enferma de los nervios.

Por la primera versión dada relacionada a que había tenido contacto con su amigo Enrique Alcaraz Ruiz, de 20 años de edad, quien la había atado de manos y pies a la base de la cama, él fue detenido después de intensiva búsqueda.

La "víctima" había señalado que trabajaron juntos en la tienda localizada en la Av. Obregón y 16, siendo así como fue posible obtener su nombre.

En el negocio los agentes de Policía y Tránsito pudieron saber que se había ido a trabajar al mercado Welton de la Av. Sinaloa y 42, donde informaron que había causado baja.

En las oficinas centrales de la Av. Sonora y 7 lograron obtener los uniformados el domicilio, siendo por la Av. Colima 36 y 37, donde fue ubicado.

Fue presentado en la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común sector II, donde al declarar hizo hincapié que desde hacía 1 mes que no la miraba.

Que durante la noche anterior estuvo con amigos en una fiesta.

Al no coincidir la versión de la joven, fue objeto de intensivo interrogatorio hasta que terminó por confesar que todo lo había inventado.

Cuando la policía halló a Mariel en su domicilio, estaba atada de manos y pies, explicando que logró accionar su teléfono celular para pedir ayuda.

Afirmó que el martes estuvo con su novio que la llevó al centro, entrevistándose con una hermana y después fue a la tienda de Obregón y 16, donde encontró a Enrique, quien la invitó al cine.

Al llegar a su casa él le pidió entrar al baño y al salir tuvo comportamiento agresivo.

Tiró todo lo que encontró a su paso y después de golpearla procedió a atarla de manos y pies a la base de la cama, perdiendo el conocimiento como consecuencia de otro golpe.

El joven Enrique Alcaraz después de rendir su declaración se retiró a su domicilio al no resultarle responsabilidad en los hechos.