Espectáculos
AC/DC sacude a más de 50 mil almas con sus viejos y nuevos éxitos
Impactó la voz de Brian Johnson. Fotos: OCESA
Organización Editorial Mexicana
14 de noviembre de 2009


Ricardo Hernández / El Sol de México

Ciudad de México.- Con unos añitos de más y con menos pelo que cuando nos visitaron hace 13 años (en el Palacio de los Deportes), pero con la misma energía de siempre, el grupo AC/DC ofreció un electrizante concierto, lleno de éxitos musicales, apoyados de un espectáculo multimedia y explosiva pirotecnia que "arrastró al cielo y al infierno" a las más de 50 mil almas asistentes que acudieron al Foro Sol como parte del Black Ice World Tour.

Poco más de dos horas de actuación fueron las que ofrecieron estos experimentados músicos que aparecieron en escena pasadas las 21:30 horas, luego de la breve actuación de la banda mexicana Mustang y la proyección de imágenes de la banda anglosajona en dibujos animados, así como la de una enorme mujer de la vida galante, apareciendo después en la enorme escenografía una locomotora con las siglas del grupo.

Se dejaron escuchar justamente las primeras notas del tema Rock 'n' Roll Train, primer single del disco Black Ice (Hielo Negro) que apareció en el mercado hace un año, luego de ocho años de ausencia discográfica de la agrupación formada en Sydney, Australia, hace tres décadas y media, aunque la mayoría de sus integrantes son originarios de la Gran Bretaña.

Malcom Young (guitarra rítmica), Cliff Williams (bajo) y Phil Rudd (batería), fueron los primeros en salir a escena ante la algarabía general que se incrementó cuando se vislumbraron las siluetas de Angus Young (guitarra principal, ataviado con su clásico trajecito de colegial, en esta ocasión de color rojo encendido) y el "gritante" Brian Johnson (con su tradicional boina, que utiliza desde 1980 cuando ingresó a la banda, tras la trágica muerte de su antecesor Bon Scott).

Con un impresionante escenario en forma de T, debido a la enorme pasarela colocada al frente del escenario, por la que desfilaron Angus y Brian, el concierto se desarrolló de forma brillante, dejándose escuchar rolas como: Hell Ain't a bad Place to be y Black in Black, que da título al disco homónimo con el que debutó Jonson con la explosiva banda que tuvieron su época dorada a fines de la década de los años 70 y principios de los 80, del siglo pasado.

Ahora en pleno siglo XXI, AC/DC atrajo a un público de todas las edades, incluidos muchos niños (algunos iban vestidos al estilo de Angus Young, como fue el caso del hijo del músico y productor mexicano "Chiquis" Amaro), adolescentes y adultos, que en su mayoría adquirieron cuernos de color rojo luminosos ofreciendo un espectáculo aparte.

Mientras que Angus derrochaba energía de un lado al otro del escenario, así como por la larga pasarela, siguieron desfilando temas como: Big Jack (también de su nueva producción musical), Dirty Deeds Done Dirt Cheap, Shot Down in Flamees, Thunderstruck y Black Ice (que da nombre a la gira), sirviendo de preámbulo al viejo y perenne éxito The Jack, con el que Angus se despojó de su ropa dejándose ver con un bermuda bordada con las siglas del grupo, en la parte trasera, elevando aún más los ánimos como cuando ejecutaron Hells Bells apareciendo una enorme campana pendiente de la parte superior del sofisticado escenario.

Las enormes pantallas colocadas a los costados de los músicos, dejaban apreciar por momentos al eufórico auditorio, apareciendo de pronto una guapa jovencita que hizo "topless", siendo ovacionada por la concurrencia.

Shot to Thrill, War Machine y Dog eat Dog, dieron continuidad al energético concierto que cerró de forma vertiginosa, evocando al espíritu de Bon Scott con los súper éxitos: You Shook me All Nigh Long, T.N.T., Whole Lotta Rossie, Let There be Rock, Higway to Hell y For Tose About to Rock (We Salute you).