Opinión / Columna
 
Enviado Especial  
Alexis Grivas 
Haneke domina los premios de la crítica
Organización Editorial Mexicana
24 de mayo de 2009

  Alexis Grivas / Enviado El Sol de México

Cannes, Francia.- El destacado cineasta austriaco Michael Haneke y su Cinta Blanca, una película que por su calidad se encuentra en la delantera para un premio oficial este domingo, dominó los premios de la crítica cinematográfica anunciados aquí.

Antes de pasar a los pormenores de los premios de la crítica, una rápida evaluación de las últimas películas en competición, con las que concluyó la competición oficial de esta 62 edición del Festival de Cannes.

Pasaremos bajo silencio piadoso ambos casos. Por un lado, aquel de la otrora prometedora directora española Isabel Coixet, quien con su último filme, El Mapa de los Sonidos de Tokio, rodado en la capital nipona, logró algo jamás visto en Cannes: presentar en competición nada más y nada menos que una... telenovela mexicana. La culpa tanto de ella como de los seleccionadores, cierto.

En cuanto al otro, aquel del otrora significativo representante de cine asiático, el taiwanés Tsai Ming Liang, su película, La Cara, producida por y rodada en Francia, resultó ser un indescriptible ejercicio intelectual donde se narra, o más bien, se intenta narrar a través de referencias cinematográficas -Truffaut, Rosellini, Welles etcétera- el rodaje de una película a través de la conocida convención, aquella de un filme dentro de otro filme.

A pesar de nuestros más sesudos esfuerzos, no logramos enterarnos a lo largo de sus dos horas y media a lo que quería llegar Tsai Ming Liang.

Regresando a los premios de la crítica, anotaremos que los mismos se encuentran entre los numerosos premios que se precipitarán como una avalancha este fin de semana sobre La Croisette, llegando a su clímax con la proclamación del palmarés oficial el domingo por la noche.

El premio de la Fipresci, la Federación Internacional de los Críticos Cinematográficos, correspondiente a las películas presentadas en competición fue, como ya señalado, a La Cinta Blanca de Haneke.

Aquel para la mejor película en la sección oficial Una Cierta Mirada correspondió al buen filme rumano Policía, Adjetivo, de Corneliu Porumboiu, mientras que la Fipresci premió entre las películas presentadas en las secciones paralelas de la Semana de la Crítica y de la Quincena de Realizadores a Amreeka, un filme que trata de la vida de los palestinos obligados a exiliarse, en este caso a Estados Unidos, rodado por la cineasta jordano-americana Cherien Dabis.

Haneke fue ganador por doble, ya que su película ganó el segundo premio del Jurado Ecuménico -críticos de cine católicos y protestantes- después de una batalla cerrada con Buscando a Eric, de Ken Loach, que finalmente se quedó en primer lugar, luego que el jurado descartó la solución de un exaequo.

* Premios de Cinefondacion

En cuanto a los premios de la Cinefondacion, la sección donde compiten películas de estudiantes de cine venidos de todos los continentes, entre los 17 escogidos de un total de mil 400 candidaturas, las premiadas por el jurado de cinco miembros, encabezado por el gran director irlandés John Boorman, fueron:

Primer premio a Baba, de Zuzana Kirchnerova-Spidlova, de la Escuela de Cine Famu, República Checa.

Segundo premio a Goodbye, de Song Fanz, Academia de Cine de Beijing, China.

Tercer premio ex aequo: Diploma, de Yaelle Kayam, de la Escuela de Cine y TV Sam Spiegel, Israel, y No te Salgas de la Casa, de Jo Sung-hee, de la Academia de Artes y Cine, Corea.

Por otro lado, en la sección paralela de la Semana de la Crítica (SIC), el Gran Premio dotado correspondió a la película francesa Adiós Garry, del debutante Nassin Amaouche.

En la sección de la Quincena de Realizadores, el premio principal correspondió a la interesante primera obra He Matado a mi Madre, del jovencísimo canadiense Xavier Dolan.

Más tarde, pero fuera de tiempo disponible para remitir esta nota para su publicación, se anunciaría el Gran Premio de la sección oficial no competitiva Una Cierta Mirada, que será atribuido por un jurado de otros cinco miembros, encabezado por el cineasta italiano Paolo Sorrentino, ganador aquí el año pasado de Premio del Jurado por su película Il Divo, sobre el controvertido político italiano Giulio Andreotti. Entre sus colegas que lo acompañan en el jurado anotaremos la presencia del director del festival de Toronto, Piers Handling.

Considerando desde un punto global las películas de la competición, misma que este año tuvo un buen nivel general, uno podría arriesgarse a pronosticar que hay tres filmes que deberían jugar para los tres primeros puestos que van desde la Palma de Oro hasta la mejor dirección, pasando por el premio del jurado y el premio especial de jurado.

* Son ellos:

Estrella Brillante, de la australiana Jane Campion, cuya intérprete Abbie Cornish debería estar entre las candidatas mejor posicionadas para el premio a la mejor actriz; El Profeta, del francés Jacques Audiard, cuyo intérprete Tahar Rahim es también un buen candidato para el premio al mejor actor; La Cinta Blanca, del austriaco Michael Haneke -acreedor ya desde hoy de los premios de la crítica- y Las Hierbas Enloquecidas, del gran maestro, el veterano francés Alain Resnais.

* ¿Palma de Oro sin merecerlo?

Entre el resto de las películas hay algunas que, independientemente de las reservas que yo he expresado a lo largo de estas notas sobre ellas, podrían por varios motivos alzarse con premios, llegando hasta la misma Palma de Oro sin merecerlo y en detrimento de las cuatro ya mencionadas.

Son éstas Fish Tank, de la inglesa Andrea Arnold -su intérprete, la joven Katie Jarvis, también es una seria candidata para el premio de actuación femenina-; Anticristo, del danés Lars Von Trier; Los Abrazos Rotos, de Pedro Almodóvar; Vincere, del italiano Marco Bellocchio, en este caso otra actriz que podría aspirar al trofeo de actuación femenina sería su protagonista Giovanna Mezzogiorno.

Todas las anteriores podrían aspirar a premios importantes por razones relativas tanto con los gustos como con las relaciones, juegos de poder y de influencia que se establecen entre los miembros de los jurados de festivales de la talla de Cannes, Berlín o Venecia.

Espero francamente que Los Bastardos Ingloriosos, de Quentin Tarantino, no logra colarse en los premios.

El jurado, que desde ayer se encuentra reunido deliberando bajo estrictas medidas de seguridad para evitar cualquier filtración de sus decisiones, aparte de su presidenta, la prestigiosa y dos veces premiada aquí, la francesa Isabelle Huppert, está compuesto por la actriz y realizadora Asia Argento (Italia), las actrices Robin Wright Penn (Estados Unidos), Su Qi (Taiwan), Sharmila Tagore (India), el multipremiado aquí realizador turco Nuri Bilge Ceylan, sus colegas James Grey (Estados Unidos), Lee Chang-Dong (Corea) y el célebre escritor y guionista británico Hanif Kureishi.
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas