Opinión / Columna
 
Corresponsal en Francia 
Carlos Siula 
Fotomontajes "históricos" ridiculizan a Sarkozy por internet
Organización Editorial Mexicana
14 de noviembre de 2009

  París, Francia.- Una serie de mordaces fotomontajes que circulan desde hace días por internet ridiculizan la sed de protagonismo histórico que tiene el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Esa sarcástica campaña, que parece haber surgido en forma totalmente espontánea, comenzó después de que Sarkozy afirmó que había contribuido a derribar con un pico el Muro de Berlín durante la histórica noche del 9 de noviembre de 1989. Su versión de los hechos fue desmentida por los historiados e incluso por algunos de sus aliados.

Incitados por ese fraude histórico, los internautas aguzaron su ingenio y se dedicaron a presentar escenas ficticias que muestran a Sarkozy con el general Charles de Gaulle en la liberación de París en 1944, frente a los tanques en la Plaza Tienanmen en 1989, plantando la bandera francesa en la Luna, y en la conferencia de Yalta junto a Churchill, Roosevelt y Stalin, en 1945.

Esas desconocidas versiones de la historia surgieron cuando quedó en evidencia que Sarkozy había mentido respecto a la caída del Muro de Berlín en 1989. El presidente relató esa historia en la página que tiene desde hace un año en el sitio social Facebook: "El 9 de noviembre, seguíamos con interés las informaciones que llegaban de Berlín y que anunciaban un cambio en la dividida capital de Alemania.

"Entonces decidimos viajar desde París con Alain Juppé (que en esa época era secretario general del partido neogaullista, RPR) para participar en el acontecimiento que se avistaba". Una vez en Berlín, "nos dirigimos hacia el Check Point Charlie para pasar al lado este de la ciudad y enfrentarnos al muro, al cual le asestamos algunos golpes de pico".

Para documentar su versión de la historia, incluyó una foto que -en lugar de aparecer con un pico en la mano- lo muestra firmando un bloque del muro.

Aunque varios ministros y diputados obsecuentes se apresuraron a confirmar su versión, el principal testigo no pudo salir en su defensa: "Fue el 9 por la noche, o algunos días después, mi memoria es imprecisa sobre la fecha exacta", fingió titubear Juppé, que en dos ocasiones anteriores había dado versiones diferentes. Semanas atrás había relatado la misma escena al canal de televisión TV5 Monde, sólo que la ubicó "el 10 o el 11" de noviembre. "No me acuerdo con exactitud. Estaba en Berlín con algunos amigos". En su libro "La tentación de Venecia", publicado en 1993, Juppé había relatado el episodio, pero lo situaba con precisión el 16 de noviembre.

Incluso la canciller alemana, Angela Merkel, se dio el lujo de burlarse discretamente de esa grosera mentira: "La mayoría de nosotros no recuerda dónde estaba la noche en que comenzó a caer el muro", comentó el lunes pasado en Berlín durante las celebraciones del 20° aniversario. "Yo estaba en un sauna con una amiga", confesó humildemente en abierto contraste con la actitud de Sarkozy.

La veracidad del relato del presidente terminó de derrumbarse -como el muro- cuando numerosos historiadores desempolvaron datos y documentos para descalificar sus afirmaciones.

Fue en ese momento que comenzaron a circular por internet decenas de fotomontajes con otras caprichosas interpretaciones de la historia atribuidas a Sarkozy. Uno de los sitios más visitados en los últimos días fue Sarkostique http://sarkostique.over-blog.com/article-sarkozy-ce-heros-inconnu-et-oublie-de-l-histoire-39135097.html, que se define como el "blog satírico oficial de Nicolas Sarkozy". Las más ingeniosas fueron reunidas en el blog humorístico nicolassarkozypartout (Nicolas Sarkozy en todas partes), publicado en Twitter.

Ese episodio, en todo caso, generó chistes, dibujos y fotomontajes que ridiculizan al presidente por internet. Ese fenómeno, que no responde al parecer a ningún movimiento organizado, amenaza con transformarse en una bola de nieve que puede llegar con la fuerza de un alud hasta las puertas del Palacio del Elíseo (sede de la Presidencia francesa).

Ese desgaste inútil llega en mal momento para Sarkozy, que todavía arrastra el deterioro que le produjo su empecinamiento en hacer designar a su hijo Jean, de 23 años, al frente de EPAD (Establecimiento Público de Planificación de la Défense). El ente público que administra ese enorme polo de negocios, ubicado junto a París, maneja un presupuesto de casi 225 millones de dólares. Finalmente, tuvo que ceder a la presión de la opinión pública, que también aprovechó ese episodio para ridiculizar al presidente: "No, papá, me oíste mal. Yo no quería el EPAD, sino un iPod", dice una de las bromas que circularon de boca en boca en las últimas semanas.

Su imagen sufrió otro rudo golpe con un nuevo caso de nepotismo. Hace 10 días se supo que el Palacio del Elíseo intervino ante un organismo de promoción a la producción musical para obtener un "trato especial" para el hijo mayor del presidente, Pierre Sarkozy, de 24 años. Ese "trato especial" consistía en una subvención de 15 mil dólares para producir un disco con temas de Pierre Sarkozy, que parece totalmente dedicado a la música hip hop.

Esa cadena de episodios, como era previsible, afectó su popularidad. Ahora, según un sondeo del instituto Ipsos, Sarkozy sólo reúne 39 por ciento de opiniones favorables.

Sus colaboradores temen que ese fenómeno se agudice después de las recientes revelaciones sobre el ritmo de vida del presidente. En plena crisis económica, el Palacio del Elíseo gasta 300 mil dólares anuales en carne, 150 mil en queso y casi mil dólares por día en flores. El gran problema reside en que, a mitad de camino de su mandato de cinco años, ese fenómeno sea irreversible porque -como dice un proverbio francés- "el ridículo mata".
 
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