Opinión / Columna
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Pedro Peñaloza
¡Llegó la recuperación!
Organización Editorial Mexicana
19 de noviembre de 2009
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* Tu futuro depende de tus sueños, no pierdas más el tiempo y vuélvete a dormir.
Groucho Marx
Pocos se han dado cuenta de que la crisis económica está llegando a su fin, que casi le entonamos las golondrinas, es más, hay nuevas esperanzas, cimentadas y fundadas. El licenciado Calderón, con esa vehemencia que lo caracteriza, nos recuerda diariamente que ya podemos observar optimistamente el futuro del país.
En contraste, las subversivas cifras del INEGI se empeñan en seguir difundiendo datos duros de miles de desempleados y de la pérdida creciente de puestos de trabajo; en ese mismo tenor, investigadores y analistas de origen diverso, en esa costumbre perversa y ociosa que los caracteriza, exponen frecuentemente tesis y estudios que dibujan la creciente fractura social y la desesperanza de muchos miles de jóvenes que engrosan las filas de los miembros de ese ejército sin futuro.
Quizá, en ese afán patriota y sobre todo justiciero que motiva a los miembros del gobierno calderonista, se les olvida mencionar cifras que tienen que ver con los vasos comunicantes de la economía mexicana y la del vecino país del norte.
Posiblemente, tan ocupados que están en "combatir" al narcotráfico -aunque, en estos tres años, el 75 por ciento de los detenidos por delitos vinculados a la delincuencia organizada han salido libres, según la propia PGR- y en liquidar a los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, no han tomado en cuenta algunos indicadores claves de la economía norteamericana.
Uno de cada diez habitantes de Estados Unidos está desempleado, lo que significa una tasa de desempleo de 10.2 por ciento -la más alta en 26 años-; 8 millones de empleos se han perdido desde diciembre de 2007, y si se usa la medida más amplia -desempleo, subempleo, a quienes ya se desanimaron en buscar empleo y aquellos que trabajan tiempo parcial pero prefieren tiempo completo, el desempleo asciende a ¡17.5 por ciento!- (La Jornada, 18/11/09)
Además, los empleadores han reducido horas a los trabajadores; se ha duplicado el número de empleados de tiempo parcial que desean tiempo completo; la semana laboral para trabajadores de producción ha caído a 33 horas en promedio, el nivel más bajo en el periodo posguerra, según Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal.
Si observamos el comportamiento del desempleo por edades en Estados Unidos, detectaremos expresiones dramáticas; para hombres de entre 25 y 54 años, la tasa de desempleo se disparó de 4 por ciento a finales de 2007, a 10.3 por ciento en octubre de 2008, casi el doble del incremento del desempleo entre mujeres. Pero tal vez lo más preocupante -de acuerdo a la versión de la Reserva Federal- es el efecto sobre los jóvenes. La tasa de desempleo para la población de entre 16 y 24 años se ha elevado a 19 por ciento, y entre los jóvenes afroestadunidenses ha llegado a casi 30 por ciento.
Insistimos, sólo un subversivo como el presidente de la Reserva Federal estadunidense se puede atrever a poner en tela de juicio la bocanada de optimismo que nos brinda Felipe Calderón. No nos resulta extraño, mientras el "presidente del empleo" se empeña en luchar por mejores condiciones de vida, un funcionario norteamericano se empeña en ser pesimista. ¡Qué inconsciente!
Solamente el grupo gobernante no tomó en cuenta un pequeño detalle: dada nuestra umbilical dependencia con el vecino del norte, si hay desempleo allá, no hay consumo y caen nuestras exportaciones, y por ende se agudiza el desempleo en México. Insignificante detalle.
Queda claro que, para el titular del Ejecutivo, para los dueños del dinero y para la obesa cúpula de la burocracia gubernamental, ya estamos en mejores condiciones; sólo sabotean esta convicción, esos amargados desempleados, clasemedieros proletarizados y trabajadores del campo y la ciudad que apenas tienen para infrasubsistir. Antipatriotas.
pedropenaloza@yahoo.com
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