Opinión / Columna
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Acontecer político
José Luis Camacho Vargas
La Feria de Tlaxcala
Organización Editorial Mexicana
22 de noviembre de 2009
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Desde 1826 en México tiene lugar una celebración llena de tradición y de mucho orgullo. Me refiero a la Fiesta de Todos los Santos, que desde entonces se viene realizando año con año en el Estado de Tlaxcala, entidad que atraviesa por una etapa de crecimiento, desarrollo y seguridad, que la ha convertido en un verdadero refugio contra los males que aquejan a nuestro país, como lo son la inseguridad pública y la crisis económica.
El trabajo destacado que ha desarrollado el gobernador Héctor Ortiz Ortiz se refleja en la imagen que hoy irradia Tlaxcala: un lugar tranquilo, con paz social y con muchas ventajas que ofrecer a todo aquel que se decida a emprender un negocio, o bien, invertir su dinero en el estado más seguro de la República Mexicana.
Caminar por las angostas y coloridas calles de Tlaxcala se convierte en una experiencia que nos transporta a otro mundo, a uno de paz y de concordia, olvidándose por completo de los problemas y disfrutando de las tradiciones que llenan de dicha la vida diaria de sus habitantes.
Tlaxcala es un lugar repleto de historia. A donde quiera que se voltee la mirada se observará cultura, tradición, gente buena y orgullosa de ser poseedora de una herencia envidiable. Entre los rincones de este gran estado existen extraordinarias piezas históricas, como lo es la primera pila bautismal en México, lugar en donde se bautizaron a los primeros indígenas que se convirtieron a la religión católica.
Al ser su capital la ciudad más antigua de la Nueva España, residen ahí las primeras haciendas instauradas durante este periodo histórico. Y qué decir de los conventos franciscanos y los templos barrocos que rodean este estado, que no son más que el reflejo de la historia que encierra la entidad. Historia que también se cuenta a partir de sus raíces prehispánicas, como lo comprueban Cacaxtla y Xochitecatl, herencia de nuestros antepasados y la más fehaciente prueba de la arquitectura monumental con la que contaban sus antiguos habitantes.
Además de este legado histórico, Tlaxcala ha sabido entreverar la tradición con la modernidad y ofrecer a turistas, tanto nacionales como extranjeros, experiencias únicas en su tipo. Sus bellos paisajes montañosos, lagunas y bosques, se conjugan para ofrecer a quienes lo visiten una experiencia ecoturística inigualable.
La gastronomía tlaxcalteca también es considerada como una de las más sofisticadas del país y su artesanía, una de las más bellas y elaboradas. Por esto y mucho más no se puede perder la oportunidad, amable lector, de ir a Tlaxcala. Y hoy puede ser la mejor ocasión para hacerlo, ya que bien vale la pena presenciar el cierre de la edición 2009 de la Feria de Todos los Santos, la cual inició el pasado 22 de octubre y produjo una importante derrama económica para el estado.
Tal y como lo ha venido informando a través de diversos medios de comunicación la licenciada Sandra Ortiz, quien es vocera de la Asociación Civil Arte y Cultura para Progresar (la cual se encuentra integrada por jóvenes tlaxcaltecas que están seguros de las bondades que el turismo trae a la actividad económica de artesanos, alfareros, ganaderos, comerciantes y hoteleros), la Feria de Todos los Santos no sólo es un evento para honrar a nuestros antepasados, sino que encierra una gran trascendencia cultural e histórica, ya que se trata de una de las ferias con mayor antigüedad en el país.
Siendo un estado ganadero, uno de los eventos instaurados durante la administración que preside el gobernador Hector Ortiz Ortiz, es la famosa Pamplonada, la cual se realiza con los mayores cuidados posibles a la manera de como se celebra en España. Además, para la fiesta brava se contó con la presencia de toreros de talla nacional e internacional, como Rafael Ortega, Federico Pizarro, José Luis Angelino y Rodolfo Rodríguez, entre otros.
De igual forma, se realizaron exposiciones ganaderas e industriales y se presentó un festival de folklore internacional con la presencia de la República de Polonia y de Venezuela.
En fin, se trató de una fiesta que engalanó una vez más a un estado que pareciera no tener problemas al momento de potenciar la tradición y la modernidad como palanca de desarrollo para la población. Y le insisto, hoy es un buen día para visitar este bello estado que da por concluida la Feria de Todos los Santos.
camachovargas@prodigy.net.mx
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