Opinión / Columna
 
Juego de palabras 
Gilberto D'Estrabau 
Semana azteca
Organización Editorial Mexicana
20 de marzo de 2010

  Termina el rally de "Jav el Destripador" con flexibilidad salvaje -De Francisco Javier Lozano Alarcón, quien heredó de su doble tocayo Francisco Javier Salazar Sáenz- una dinastía onomástica parece estar insinuándose en Periférico Sur 4271 -la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se decía antes del 11 de octubre de 2009 que no hacía nada, pero que lo hacía mejor que nadie. La cátedra le pronosticaba un gran futuro político.

Y lo ocurrido en la última fiesta de San Gúmaro pareció confirmar el augurio. Como brazo ejecutor de la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, Lozano ganó el reconocimiento de jefe, y el apodo, por el modo en que le hizo la laparotomía exploratoria, con nocturnidad, alevosía y ventaja, al Sindicato Mexicano de Electricistas, de "Jav el Destripador".

Visto que era un artista con el cuchillo cebollero, la curepechocracia -apócope de cura y purépecha- le encargo proceder ipso facto, y usó la locución con toda propiedad, en su correcta acepción de "por el hecho en sí", no, como creen muchos que presumen por ahí de intelectales e inteleccuales, sinónimo de bolón pimpón... la curepechocracia le encargó, decía, proceder con la gran reforma laboral que México había venido posponiendo a lo largo de tres siglos.

El cuarto de guerra de JelD produjo un ladrillo combustible de 160 páginas que, luego de hacer la ronda de la IP, y de ciertos legisladores, le fue devuelta como chafa. Y otra vez el proyecto de RL volvió al restirador que nunca debía haber abandonado. Y en eso estaban cuando del cerro de San Miguel llegó el grito angustiado de au secours!, aiuto! y hilfe! -lo que me recuerda la calle donde vivía Colosio en Viena: Mariahilfestrasse, la calle de María Auxiliadora -o sea: necesitamos algo que distraiga a la raza de la invasión de segurólogos gringos, y de la involuntaria visita posterior del preciso al hawaiano washingtonante.

Así que hubo que entregar el mamotreto inconsecuente, sin lavar y sin planchar, para que Josefina Vázquez Mota, reeditando uno de los episodios más deliciosos de la vida de la "Güera" Rodríguez, lo diera a luz en público de la gente.

Así que la iniciativa de Reforma Laboral llegó a la Cámara. De la mano con un juicio lapidario del Centro de Información Laboral: promueve una flexibilización salvaje, encaminada a la total precarización del empleo.

O sea que, mediáticamente, puede cumplir. Desviar quizá la atención del respetable de los rechinidos del eje Los Pinos-Casa Blanca. Pero de que se apruebe, ni los ípicos de la IP lo creen. Y aun los más optimistas pronostican que éste será el final del rally de "Jav el Destripador".

El traje nuevo de la economía mexicana. -Usted seguramente conoce la historia del traje nuevo del emperador. Algo parecido le está pasando a la economía mexicana con sus sastres.

Hace un par de semanas o algo así, una de esas calificadoras que siempre se están metiendo donde no las llaman, anunció que si todo salía espectacularmente bien, la economía mexicana crecería un tres y medio por ciento durante 2010.

No se enfriaban un nanogrado los microchips, cuando la excelsa OCDE intervino para asegurar que con sólo que las cosas salieran medianamente bien, el PIB mexicano rompería la barrera de los cuatro puntos. Y como ni modo que nadie le ganara en pronósticos optimistas, el presidente Calderón sentenció que ni tres y medio, ni cuatro, ni cuatro y medio: México, este año crecerá ¡un cinco por ciento!

Y seguíamos celebrando hasta el miércoles, cuando apareció el FMI y advirtió que la economía mexicana crecería menos de lo esperado por las calificadoras, por la OCDE y por el Presidente. Porque para crecer necesitaba aumentar los impuestos y seguir subiendo los precios de los energéticos. Así que el emperador se dio cuenta de que estaba desnudo.

juegodepalabras1@yahoo.com
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas