Opinión / Columna
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Acordanza
Tere Ponce de Vega
18 de noviembre de 2009
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* Raquel Díaz de León y Jacobo Zabludowsky
* "Agustín Lara, Santos Discépolo y... yo", se presentará el 9 de diciembre
Conocí a Raquel Díaz de León hace muchos años en esta casa editora. Fuimos compañeras en las lides del diarismo. Tenía una personalidad echada hacia delante, retadora del mundo, guapa, con esa belleza muy mexicana de las mujeres de Jalisco, su región natal, y con un ingenio rápido y mordaz. Sus ojos tapatíos, los más bellos del cine nacional, según el concurso que ganó en los años cuarenta, eran ventanas de su alma llena de vida y de pasión... Mi padre, Bernardo Ponce, muchos años editorialista y columnista político de esta organización de Soles, me comentó: "Raquel fue musa de Agustín Lara"... Seguí la vida periodística de Raquel porque como profesionales de la pluma coincidíamos en muchos eventos: en las embajadas, en los turísticos, en las reuniones de agrupaciones femeninas y feministas... Muchos años después, precisamente éste 2009 que está finalizando, Raquel me llevó un libro para que lo editara al través de la Editorial Morgana... Lo leí y me dejó conmovida, porque es un testimonio de su vida, escrito con verdad y con pasión, donde desnuda su pasado para explicar ese deseo de superación que siempre la ha caracterizado y que la llevó a ser una de las grandes periodistas de la sección B de un conocido diario capitalino, iniciadora de las páginas de Turismo, como fuente periodística en aquel periódico, cuando lo dirigía el ya legendario Rodrigo de Llano, el famoso "Skipper"... Tituló el libro: "Agustín Lara, Santos Discépolo y... yo"... En él, con la verdad que da la perspectiva de una vida dramática vivida a plenitud, Raquel cuenta cómo en Guadalajara su primer novio la viola, la rapta y la convierte en prostituta, trayéndola a la Ciudad de México para ponerla a trabajar en la casa de la famosa Bandida... Y cómo al mes de haber llegado a ese lugar, conoce a Agustín Lara y se vuelve su musa. Agustín le dedica varias canciones: aquellas que dicen: "Si tienes un hondo penar, piensa en mi"... O "cada noche un amor, distinto amanecer". La saca del trabajo y la instala en una casa en Coyoacán que bautiza "El Cortijo" y ella, su habitante, será la famosa "Cortijera"... Tiempo después, Agustín se enreda con María Félix... Raquel corta con él músico-poeta y conoce al compositor argentino Enrique Santos Discépolo, el creador de tangos tan famosos como "Yira, Yira", "Cambalache", "Uno" (Uno busca lleno de esperanzas el camino de los sueños...); "Esta noche me emborracho" (sola, fallé y descangayada,/ la vi una madrugada/ salir del cabaret)... Santos Discépolo será el amor de su vida, y engendrará un hijo (el único que tuvo el gran artista argentino), con él: Enrique Discépolo Díaz de León... Después de estas experiencias, conoce al coronel Antonio Haro Oliva, quien la introduce en el cine, donde llega a filmar con Jorge Negrete como premio del concurso de "Los ojos más bonitos del cine nacional"... Varias películas se cuentan entre su filmografía, entre ellas "Chachita la de Triana", dirigida por Ismael Rodríguez; "Ladronzuela", donde alterna con Blanca Estela Pavón; "Carta brava", dirigida por Agustín P. Delgado y "Dos Caras tiene el destino", donde aparece con Ángel Infante, la niña Angélica María y Miroslava, como actriz principal... Pero será el periodismo donde Raquel se ancle. El periodismo cuya puerta y secretos le abrió ese maestro de la información y gran poeta que fue Renato Leduc... El libro ya está impreso y pronto saldrá a la venta en las librerías, pero Raquel quiso darle la primicia de este acontecimiento a su amigo y compañero periodista con más de 50 años de conocerse en las lides de la comunicación, Jacobo Zabludowsky, e invitarlo a la presentación del libro, que tendrá lugar el 9 de diciembre a las 18:00 horas, en la Biblioteca de la Fundación Miguel Alemán (calle Rubén Darío 178, Polanco)... Jacobo, comunicador non, cuya pasión por el tango -ese "pensamiento triste que se baila" como lo definiera Discépolo-, se manifiesta siempre al final de su programa radiofónico en la voz de "El Mudo", Carlos Gardel, recordó con Raquel durante 20 minutos a Discépolo y a Lara, "confesándola" materialmente... Como editoras, Elda Peralta y yo, estuvimos presentes en la entrevista, y constatamos en el mismo estudio radiofónico el por qué Jacobo es un icono del periodismo nacional y Raquel una mujer que supo trascender las amarguras que le deparó la vida y alcanzar el triunfo de una vida profesional plena de satisfacciones...
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