Opinión / Columna
 
Acordanza 
Tere Ponce de Vega 
17 de marzo de 2010

  * Un encuentro con Rosa Helia Villa

* Pancho Villa y María Conesa

El miércoles pasado conocí a Rosa Helia Villa, nieta de Pancho Villa, historiadora, novelista, maestra universitaria, cónsul honoraria de Francia en San Luis Potosí, ciudad donde reside. Vino a México en su calidad de presidenta en San Luis Potosí de Femmes Leaders Mondiales de México y América a la comida que la presidenta para América de este importante grupo de mujeres líderes, Beatriz Lobo, ofreció en honor de la diplomática Shamina de Gonzaga, presidenta de esta Asociación en la ciudad de Nueva York... Rosa Helia rememoró a su abuelo, el general Villa, cuyas acciones guerreras valieron el triunfo de Madero sobre Porfirio Díaz; y el de la Revolución sobre el asesino de Madero, el general Huerta... Rosa Helia, de ojos llenos de vivacidad, cabello muy corto, no muy alta de estatura, les dijo a las mujeres líderes que "la historia pone a cada quien en su lugar". Y que Villa, considerado en su época con Emiliano Zapata como "un rufián", ocupa sitio de honor en esta gesta del pueblo mexicano. Nos habló también de cómo aún ahora, en el norte, la admiración y presencia de Villa es un hecho, a tal punto que cada año la conmemoración de su muerte en Parral es tan grandiosa y solemne como "una semana santa". El pueblo lo adora, es un héroe popular, afirma... Rosa Helia, egresada de la Facultad de Leyes de la UNAM, historiadora, maestra del TEC de Monterrey en San Luis Potosí, es autora de una novela intitulada "Itinerario de una pasión", en la cual habla de los amores de Villa y de sus múltiples esposas. "Mi abuelo tuvo, para ser precisos, 18 esposas documentadas con las que se casó, pero su gran amor fue Luz Corral"... Rosa Helia es nieta de Guadalupe Coss, de Ciudad Guerrero, con quien Villa se casa por la Iglesia el 16 de mayo de 1914... Tienen un hijo: Octavio Villa Coss, que nace el 13 de octubre de 1914 y Rosa Helia es hija de este vástago... ¿Cómo "El Centauro del Norte" pudo ser bandido, general revolucionario, guerrillero perseguido por las fuerzas carrancistas y tener tiempo para enamoramientos, cartas amatorias, hacer muchos, muchos hijos (Paco Ignacio Taibo II documenta 23) y ocuparse de todos, casarse con fiesta y baile, asistir a los bautizos?... Rosa Helia probablemente se formuló esta pregunta antes de escribir su novela "Itinerario de una pasión", donde narra las historias sentimentales de 10 de las esposas de su abuelo... La que corresponde a los amores de Pancho y Guadalupe Coss es la cuarta en este libro que apareció en el año de 2008 y que probablemente llegue al cine este año del bicentenario... Rosa Helia ha seguido escribiendo: Está por aparecer su último libro: "Villa en el imaginario colectivo". Y creo que valdrá la pena leerlo, pues si hay un personaje de nuestra historia que haya rebasado su tiempo para elevarse a nivel de mito, con Quetzalcóatl, la Malinche y Hernán Cortés, es Villa. (El otro héroe mítico de la Revolución Mexicana será Emiliano Zapata)... Al conversar con Rosa Helia le dije que la conocía por la cita que Paco Ignacio Taibo II hace de ella en su biografía sobre Pancho Villa. Rosa Helia, seria, me dice que Paco Ignacio dio la "cita mal". Taibo cita a Rosa Helia al contar la relación entre Villa y María Conesa, cuando el revolucionario estuvo en la Ciudad de México... "Rosa Helia Villa sugiere que en esos días (cito a Paco Ignacio Taibo II) Pancho Villa mantuvo una relación con la actriz más famosa del espectáculo en México, María Conesa. Pero parece ser que el asunto quedó en conato. Fuentes Mares narra que la Conesa cantaba un cuplé titulado "Las percheleras" con un estribillo que decía: "La navaja que se mete y se saca". Mientras cantaba María Conesa, bajaba del escenario y acompañada de varias tiples se dedicaba, navaja en mano, a destrozar corbatas y cortar botones del personal asistente. En una ocasión se lo hizo a Pancho, que formaba parte del público. Parece ser que Pancho, en versión de Fuentes Mares, se enamoró a primera vista de la "vedette" y la trató de conquistar, pero María se hizo humo. Ella recordó: "Recíbelo, pero no salgas del camerino, me aconsejaba Manuel" (su esposo). Pancho la "saludaba con una infinita cortesía, todo replegado en sí mismo [...] como las visitas se hacían más frecuentes, las miradas más audaces y la voz más tierna, decidí huir. Durante una semana estuve escondida fuera de la capital".
 
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