Opinión / Columna
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De cara al Sol
Andrea Cataño Michelena
Pinochadas
El Sol de México
12 de marzo de 2010
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De regreso a casa, la tarde de ayer escuchaba por Radio Fórmula el programa de Pepe Cárdenas, mientras la reportera de ese noticiero narraba lo sucedido en la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados. Me parecía estar oyendo una emisión de "Laura en América". Los señores y señoras representantes de nuestros intereses, es decir, nuestros interlocutores ante el Poder Legislativo, se habían enfrascado en una serie de acusaciones del nivel de los participantes del programa de la "señorita Laura". Durante cinco horas, los legisladores se dieron verbalmente con todo, desperdiciando así un tiempo precioso que tendría que usarse para la discusión de tantos temas importantes para el país.
En un afán absurdo por salvar su maltrecha credibilidad, César Nava le pidió a Beatriz Paredes que se sometiera al polígrafo... Lo cierto es que si el polígrafo fuera infalible, los rezagos en impartición de justicia no existirían y los juicios intrincados y prolongadísimos no tendrían ya razón de ser, pues bastaría con someter a los implicados al detector de mentiras y punto final. Todos sabemos que en política, como tal vez en ningún otro ámbito, la simulación, el doble discurso y desde luego el embuste, son moneda corriente. En el penoso caso del pacto antialianzas signado por Nava y Paredes -con Gómez Mont de testigo de honor-, el argüende lo armó el imberbe Cesarín y con ello ha creado una confusión enorme adentro y afuera, y un escándalo totalmente innecesario que tendrá altos costos políticos para su partido en las próximas elecciones, donde, para más, se ha aliado con sus peores enemigos. Y ya saben ustedes: "Cría cuervos y te sacarán los ojos". El famoso pacto no fue firmado, como se dijo en un principio, para contar con el voto aprobatorio del PRI a los nuevos impuestos, pues para el 30 de octubre, fecha de celebración del acuerdo, éstos ya habían sido aprobados. ¿Entonces? El tan llevado y traído pacto se había consensuado para las elecciones de 2011 en el Estado de México, con la finalidad de quitarle piedras a Enrique Peña Nieto en su camino a la candidatura presidencial. El pacto aludido nada tiene que ver con las otras alianzas de Durango y Oaxaca.
Sin embargo, Nava se aferra a una postura insostenible. Insiste en que "su error" fue haber firmado el pacto a cambio del apoyo al paquete fiscal, cuando está ya más que demostrado y ventilado que no es verdad. El abanderado del blanquiazul ha sobrepasado su nivel de incompetencia; se está ahorcando con su propia cuerda, pero, incomprensiblemente, ha recibido el apoyo de los diputados y senadores de su partido: "No vamos a entregar a Nava como cordero pascual para que se lo merienden los priístas", exclamó de pronto un importante senador del PAN. Empero, lo cierto es que Nava negoció en lo rete oscurito la estrategia electoral, de espaldas a su propio partido y sin haber consultado al "gran jefe Banda Tricolor". Y lo cierto también es que el PAN está pasando por la que es tal vez su peor crisis en muchísimos años. Consulta Mitofsky dio a conocer que hoy, este partido cuenta solamente con el 16 por ciento de la intención del voto. Así que, con todo y sus alianzas macabras, es muy probable que el PAN esté trabajando para abonarle votos a su acérrimo enemigo, el PRI.
Lo que no entiendo es cómo, a pesar de semejante zipizape, el presidente Calderón no ha removido a su amigo. Hay actitudes del Presidente que son la antítesis de la política y ésta es una de las más notorias en ese sentido. Es contundente que la credibilidad de Nava está herida de muerte. Dentro de su propio partido tiene una fuerte corriente en contra. Si el panorama electoral para el blanquiazul es ya de suyo muy complicado, teniendo como líder a Nava se complica todavía más. Y todavía falta mucho para el 2012.
En la arena política del país, todos estamos hartos ya de las pinochadas, y en la de la religión, estamos peor. Ahí está el oprobioso asunto del fundador de los Legionarios de Cristo, el padre (biológico de más de dos) Marcial Maciel, un criminal -puesto que quien priva de su inocencia a un niño indefenso es un criminal deleznable- que no solamente faltó al voto de castidad al tener amantes con quienes procreó, sino que abusó sexualmente de sus propios hijos, con el encubrimiento consciente de las más altas autoridades eclesiásticas. Y en los recientes días han saltado otras denuncias de pederastia cometida por sacerdotes alemanes a los que también la Iglesia solapó. ¿Quién es aquí más culpable? El pedófilo ensotanado o el superior eclesiástico que es cómplice del crimen al permitirlo y esconderlo?
andreacatano@gmail.com
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