Opinión / Columna
 
De aquí y de allá 
Eddie Varon Levy 
Dimes y diretes
El Sol de México
30 de marzo de 2010

  Habiendo sido invitado hace unos cuantos días a una importante cena como orador principal ante uno de los más importantes Clubes Rotarios del estado de California (en el cual participan varios de los más importantes e influyentes miembros de los medios y otras organizaciones políticas, civiles y sociales de ese estado), iba preparado para hablar de la realidad que México está viviendo en estos momentos. Sin embargo, cuál fue mi sorpresa cuando, en un momento certero, un alto directivo del prestigiado diario Los Angeles Times me lanzó un proyectil que certero fue a buscar una respuesta inmediata. La pregunta específica fue: ¿Qué no saben lo que significa la política, la democracia, los acuerdos y desencuentros así como la palabra empeñada en México?

Bebí un poco de agua, hice una larga y meditada pausa y respondí así. "Yo vengo de una escuela de la política en la que uno tiene su palabra y sus amigos. Cuando uno traiciona cualquiera de las dos, está más que muerto". Pero mayor fue mi sorpresa cuando la réplica inmediata, a la cual se suscribieron varios de los rotarios ahí presentes fue: ¿Como es posible confiar en los políticos de México cuando dicen una cosa y hacen otra? Para no darle largas al asunto, supuse, y así me lo hicieron saber, que el tema toral era lo que se ha venido ventilando en nuestro país. Que si César Nava sabía o incumplió acuerdos, que si el presidente Calderón supo o no supo, que si Beatriz Paredes, según comentarios de algunos iluminados en México, debería de renunciar, en fin. La coincidencia, la disidencia y para mayores datos, las verdades a medias.

Lo que dije textualmente en mi presentación lo he venido diciendo en este espacio una y otra vez, ya que más allá de "Dimes y Diretes", pareciera que los mexicanos hemos perdido la brújula sobre a dónde queremos llevar a nuestro país.

Xóchitl Gálvez se equivoca cuando dice que el PRI "chantajeó" al presidente Fox con medidas fiscales y otras que nunca cumplió. ¿De verdad desean o quieren sacar "recuerdos y anécdotas que yacen mejor en un baúl? Tuve el privilegio de haber sido vicecoordinador en la LVIII Legislatura (la entrante de Fox), cuando traté de convencer a Luis Pazos, entonces presidente de la Comisión de Presupuesto, que nuestro país no necesitaba subir impuestos sino imponer un impuesto proporcional o "Flat Tax", ya que necesitábamos detonar la economía. Así es, Luis Pazos, quien escribió libros enteros acerca de los beneficios del Flat Tax, ahora como legislador no sólo se desdijo sino que también rechazó absolutamente la propuesta, que ya tenía adeptos en la fracción del PRI. Mi pregunta directa fue, por qué un partido que presuntamente es de derecha o conservador, y que siempre prometió reducir impuestos y activar y fomentar la economía, se transformaba y subía los impuestos en vez de fomentar la actividad económica y también la reducción, a efecto de que exista mayor ahorro interno en el país así como el crecimiento económico.

Por otro lado la fracción del PRI sí analizó en su momento, en forma responsable, la posibilidad de que se incrementaran algunos impuestos, pero nunca al IVA en medicamentos o alimentos.

Pareciera que algunos quieren lucrar o sacar ventaja sobre los compromisos que algunos partidos hagan en su momento o no.

El problema no es si Beatriz Paredes apoyó la reforma que incrementó en algún rubro o no impuestos, sino, si los presidentes de partidos políticos, especialmente los que democráticamente hubiesen llegado al poder, como anteriormente el PRI, y ahora el PAN, tienen la sensibilidad política para que los mexicanos creamos o no en sus promesas. ¿O qué, se trata de ganar a como dé lugar y no cumplir compromisos que en otros países se hacen entre partidos y grupos con la sola palabra, o en una servilleta de papel? Beatriz Paredes siempre ha sido congruente no sólo con lo que dice, sino cómo actúa. ¿Se podría decir eso de otros líderes políticos o sociales, como por ejemplo mencioné a Luis Pazos?

No nos equivoquemos. El Poder Ejecutivo que fue electo en 2006 fue instalado gracias a la congruencia y apoyo de un partido, el PRI, que no sólo hace lo que dice, sino también dice lo que hace. El problema no es si el PRI subiría ciertos impuestos (en lo cual yo no estoy necesariamente de acuerdo, como siempre ha sido mi postura, más allá de partidos, y así lo insistiré), o apoyaría en subir ciertos impuestos a cambio de que el PAN no hiciera algunas alianzas en ciertos estados de la república, sino que la responsabilidad del Ejecutivo, así como una corresponsabilidad legislativa de que existan los recursos suficientes para afrontar los compromisos de gobierno que ambos poderes tienen la obligación de asumir. Que me perdonen Manuel Bartlett y los otros políticos que a gritos claman que Beatriz Paredes se vaya, ya que no son congruentes con lo que han dicho, sostenido o actuado en el pasado. Pienso que su ira e intrigas debieran de orientarse a otras latitudes.
 
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