Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Impulsa Taiwan la reconciliación
Mario Vázquez Raña entrevista al Presidente de la República de China (Taiwan), Ma Ying-Jeou, quien asegura que su pueblo votó por el cambio en las pasadas elecciones. Foto: Mauricio Huízar / OEM
(Primera de dos partes)
Organización Editorial Mexicana
2 de septiembre de 2008

por Mario Vázquez Raña

Taipei, República de China (Taiwan).- El presidente de la República de China (Taiwan), Ma Ying-Jeou, es un político joven y pragmático que, pese a llevar poco más de tres meses en el poder, tiene muy claras y definidas las prioridades de su gobierno y las estrategias para afrontarlas. Durante la entrevista que mantuvimos en el Palacio Presidencial de Taipei nos habló de que un buen estadista debe saber minimizar las amenazas y maximizar las oportunidades y esa es la política que está impulsando en la relación con China continental.

Reconoce que la discrepancia sobre la soberanía de Taiwan es una realidad incuestionable y que de momento no tiene solución, por eso considera ineficaz destinar tiempo o recursos a ese tema y prefiere encaminar los esfuerzos de su gobierno a resolver los problemas más apremiantes.

De forma muy gráfica y sintética resume la política con China continental, basada en tres negativas: no perseguir la unificación con China, no perseguir la independencia de Taiwan y no recurrir al uso de la fuerza.

Para el presidente Ma Ying-Jeou los lineamientos básicos de su administración son promover la paz, lograr la prosperidad y respetar la dignidad de las naciones.

Taipei, República de China (Taiwan).- Señor Ma Ying-Jeou, el pasado 20 de mayo usted tomó posesión como Presidente de Taiwan, después de unas elecciones que le dieron un triunfo arrollador con el mayor porcentaje de votos desde que se implementó el voto directo. ¿A qué atribuye su éxito?

-Señor Vázquez Raña, creo que la razón principal es que la gente, el pueblo se sentía insatisfecho con el gobierno de los últimos ocho años, encabezado por el Partido Progresista Democrático, y han votado por el cambio. Esa es la razón de mi triunfo.

En concreto, sabemos que la economía había entrado en recesión, y el Gobierno en sí, la administración estaba dañada por causas de corrupción, por lo que había un cambio muy frecuente de los titulares del Gobierno. Esas son algunas de las causas a las que atribuyo el triunfo.

-Señor Presidente, ¿qué significado tiene el alud de felicitaciones que le llegaron de todo el mundo, desde Estados Unidos, Canadá, Japón, Gran Bretaña y un sinnúmero de países?

-El significado que le doy, en primer lugar, es el reconocimiento a nuestra política de acercamiento, de reconciliación a través del estrecho de Taiwan con China continental, ese es su significado, porque ya este tema había convertido a Taiwan en una región inminente de producirse un enfrentamiento bélico.

El triunfo de mi persona y de mi partido en estas elecciones ha significado que hemos apagado la mecha de esa bomba que estaba a punto de estallar, y se ha distendido todo el nerviosismo en la región. Los países aliados, amigos, se han sentido aliviados con este resultado.

En segundo lugar, porque se ha producido la segunda alternancia de partidos en el poder. Eso tiene un significado trascendental para el proceso democrático en Taiwan, ya que hace ocho años nuestro partido perdió las elecciones y quedamos en la oposición, y ocho años después, el pueblo ha querido volver a depositar su confianza en nuestro partido con un 58.5 por ciento de los votos. Don Mario, esto es realmente un hecho muy significativo y representa la madurez democrática de nuestro país.

-Señor presidente Ma Ying-Jeou, ¿cuál es su política respecto a China y cómo están las relaciones en este momento?

-Básicamente, nuestra política con China continental está basada en dos ejes, tres negativas y tres requerimientos necesarios.

Las tres negativas son: no perseguir la unificación con China, no perseguir la independencia de Taiwan y no recurrir al uso de la fuerza.

Sobre la parte de "no a la reunificación", nuestra promesa es que durante mi mandato presidencial no vamos a tratar de negociar o de dialogar el tema de la reunificación con China. La segunda, no a la independencia, es que durante nuestro gobierno no vamos a perseguir "la independencia de jure" de la República de China Taiwan. Y no recurrir a la fuerza es porque nos oponemos a cualquier metodología que recurra a las fuerzas bélicas para solucionar la discrepancia a través del estrecho de Taiwan.

-Con ese pensamiento que tiene, señor Presidente, y el cambio que se ve ahora en China continental, ¿cómo cree que funcionará el futuro de las dos Chinas de aquí en adelante?

-Esencialmente, no definiríamos la relación a través del estrecho de Taiwan como una relación de dos países o dos Chinas, porque nuestra Constitución no lo permite. Nosotros definiríamos está relación como una relación muy especial, ya que la Constitución nuestra, igual que la Constitución de China continental, no permite la existencia de otro país dentro del territorio.

Por eso es muy importante señalar, Don Mario, que no definiremos esta relación como una relación de dos países. Consecuentemente, no buscaremos en ningún país del mundo, incluyendo a México, el doble reconocimiento porque así no se permite. Nuestro lineamiento básico es perseguir la paz, lograr la prosperidad, y lo más importante, que respetamos la dignidad de las naciones en el concierto internacional.

-Taiwan se considera un Estado soberano e independiente, y China dice que la isla es parte de su territorio ¿Qué salidas tienen estas posiciones, que parecen irreconciliables?

-Don Mario, la discrepancia sobre la soberanía es un tema incuestionable y hasta el momento sin solución. Sin embargo, sí tenemos la metodología para manejar esta situación. Y es que en el año 1996, entre las dos partes China continental y Taiwan logramos un consenso que básicamente significa que ambos reconocemos la existencia de una China, pero discrepamos en su definición.

Sobre el tema de la soberanía, cómo se debe solucionar, cuándo se debe solucionar y de qué manera, es algo que honestamente en este momento nosotros no tenemos respuesta, creo que nadie tiene la respuesta.

Es importante que no estemos destinando tiempo ni recursos a solucionar o tratar un tema que no tiene solución en el momento. Por eso, básicamente nuestra política es la de apartar a un lado esta discrepancia y solucionar los problemas más apremiantes.

Se puede dar como ejemplo que en 1949, a raíz de la guerra interna, perdió el Partido Nacionalista y el Gobierno nacionalista se retiró a la isla de Taiwan. Pasó a gobernar el régimen comunista en el continente chino, pero eso no quiere decir que la República de China haya desaparecido. Y por el otro lado, la República Popular China tampoco puede negar esa realidad de la existencia.

En un principio México tenía relaciones diplomáticas con la República de China, pero pasó a reconocer a la República Popular China, la China comunista. Eso no quiere decir que la República de China ha dejado de existir. En cambio, México y Taiwan aún mantienen una relación substancial.

Todo eso queremos llevarlo a un contexto de que en este momento las relaciones diplomáticas, la política exterior nuestra es no seguir una competencia viciosa por reconocimientos de países diplomáticos. Es importante que desarrollemos relaciones con países tal vez no a nivel diplomático, sino relaciones sustanciales, vínculos sustanciales y reconocer que lo más importante es la convivencia en paz de las naciones. Considero que esa es la manera más ideal de respeto y convivencia.

-Señor Presidente de Taiwan, uno de sus primeros logros ha sido la reanudación de vuelos directos entre su país y China, tras casi 60 años de prohibición. ¿Qué significado político y económico tiene este acuerdo?

-Básicamente es una política muy importante que no se había materializado en 60 años de gobierno. Políticamente, significa que ambos lados del estrecho de Taiwan tienen voluntad de una comunicación directa, que favorece a reducir la hostilidad a través del estrecho de Taiwan e incrementar en sí sustancialmente los vínculos y el intercambio bilateral.

Económicamente hay un comercio, una economía muy intensa a través del estrecho de Taiwan que podemos remontar a más de dos décadas. Estamos hablando de cifras de comercio y de inversión por encima de los 100 mil millones.

El comercio bilateral el año pasado, Don Mario, fue en total de 130 mil millones de dólares americanos. Por parte de Taiwan estamos experimentando un superávit de 50 mil millones. Eso ya no justifica que a ambos lados del estrecho no exista una comunicación y un transporte directo y que tengamos que viajar a través de un país tercero, como en el caso de Hong Kong.

Don Mario, tan sólo el año pasado hubo más de 4 millones 090 mil viajeros, turistas. Creo que esa cifra justifica que tengamos un vuelo, una comunicación directa.

-Pese a la reanudación del diálogo, China desplegó recientemente nuevos misiles balísticos hacia la isla. ¿Cómo interpreta esta medida que aumenta tensión en las relaciones?

-La situación de los misiles puede remontarse a una década de tiempo. Es una amenaza y el crecimiento es de 80 a 100 misiles de incremento al año. Verdaderamente, Don Mario, constituye una seria amenaza para la seguridad de Taiwan. En un futuro vamos a pedir la firma de un tratado de paz con China continental, pero como premisa tienen primero ellos que hacer algo sobre los misiles. Es muy importante desmantelar esos mísiles, porque no estaríamos dispuestos a firmar un tratado o un acuerdo de paz bajo amenaza de misiles.

Por supuesto que la existencia de misiles apuntando hacia Taiwan representa una amenaza y representa también una oportunidad. Como un jefe de Estado, debemos saber apartar una amenaza y convertirla en una oportunidad.

-Usted ha dicho que aunque Taiwan nunca buscará el enfrentamiento, no evitará la guerra. ¿Pero no estaríamos hablando de David frente a Goliat?

-Como le comentaba, Don Mario, China continental representa una amenaza pero también una oportunidad, y es importante para un dirigente de Estado minimizar la amenaza y maximizar la oportunidad.

Para lograrlo lo importante es incrementar, fomentar el intercambio bilateral, los lazos en todos los sectores, y de esa manera disminuir toda posibilidad de uso de la fuerza. Por supuesto que para minimizar la amenaza tenemos que estar preparados también para defendernos ante cualquier posibilidad de un ataque o el uso de fuerza por parte de China. Por eso es importante que nuestro Ejército sea pequeño pero eficiente, y debemos tener capacidad para intimidar a China continental para que ni siquiera piense en recurrir al uso de la fuerza.

En concreto, estamos destinando el 3 por ciento del Producto Interno Bruto para las adquisiciones del Ejército y para la partida del presupuesto nacional en defensa del país, para que el Ejército pueda realmente defender la seguridad nacional. Lo importante es que nosotros no vamos nunca a adoptar una ofensiva, sólo defendernos.

-Señor Presidente, en cuanto a las relaciones económicas se ha anunciado una serie de medidas para liberalizar las inversiones bancarias, financieras y empresariales en China. ¿En qué consisten?

-Principalmente ha habido desregulaciones, especialmente en el monto de inversiones, del valor neto del 40 por ciento por empresa a 60 por ciento del valor neto, y las inversiones de 2 millones de dólares a 5 millones de dólares taiwaneses.

Básicamente, Don Mario, buscamos que el entorno de inversiones en Taiwan sea más libre y tenga menos regulaciones. De esa manera, no solamente el inversionista va a ir hacia China continental, es importante que ellos también vuelvan hacia Taiwan.

Otras desregulaciones incluyen también las inversiones del sistema bancario. Ya se puede ir a invertir a China continental, porque de esta manera muchos inversionistas antes, al no poder comprar acciones o no poder invertir en la bolsa de valores, tenían que quedarse en China, y ahora, al tener un libre mercado bancario, ellos pueden volver con las divisas hacia Taiwan.

Ahora hay un libre intercambio de divisas a través del estrecho de Taiwan, por lo que todas estas desregulaciones no están dirigidas solamente hacia China continental, sino a la liberalización del mercado de Taiwan y a la globalización de nuestra economía.

Y en cuanto al control, Don Mario, tenemos un control muy estricto en inversiones de industrias de alta tecnología y en adelante vamos a tratar de seguir las normas del Tratado de Wassener**, de esa manera planeamos progresivamente abrir más inversiones de tipo técnico.

-Señor Presidente, ¿pero cómo evitar que estas medidas a su vez acarreen un éxodo de industrias o dañen la economía de la isla?

-Considero que no necesariamente debe ser tan negativo el impacto del éxodo de industrias, porque hace 20 o 30 años Taiwan se asentaba en la industria de mano de obra intensiva; hablamos de textiles, de juguetes, de artículos deportivos. Sucesivamente estas industrias fueron trasladándose hacia China continental porque la mano de obra y el terreno había subido bastante, era cada vez más cara.

Todas estas industrias se han trasladado hacia China continental, y lo que ha pasado con la industria y con todos los obreros en el sector industrial es que buscamos la optimización de la industria, transformar las industrias de mano de obra intensiva en industrias de técnica intensiva o de capital intensivo. Hace veinte años estábamos exportando textiles, confecciones, pero ahora estamos exportando artículos de comunicaciones, electrónicos, etcétera.

Creo, Don Mario, que el éxodo de algunas industrias tradicionales viene a ser un cambio para permitir el acceso a nuevas industrias, no necesariamente hay que verlo del lado negativo.



(Continuará...)