Opinión
Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Cleopatra: encuentran su busto y van por su tumba

Organización Editorial Mexicana
19 de junio de 2008

En el templo de Tabusiris Machena, en Abu Sir, Egipto, se han encontrado un busto de Cleopatra y una máscara de Marco Antonio, y prosiguen las excavaciones en ese templo en búsqueda de las tumbas de la faraona y de su amante.

Se sabe que el emperador Octavio la enterró, con los honores debidos a una reina al lado de la tumba de Marco Antonio, tal como se lo había pedido ella a través de un mensajero, habiendo decidido suicidarse.

Nunca se ha sabido qué pasó luego con su cadáver ya que los temporales, terremotos y la llegada de los invasores árabes demolieron la fabulosa capital Alejandría.

Sin embargo, existe un teoría: su momia estaría enterrada en un jardín de París, Francia.

En diarios y revistas de comienzos del siglo veinte, archivados en la Biblioteca Nacional de París se publicó la siguiente historia: Napoleón recibió como regalo tres momias, sin vendas, dos de hombre y una de mujer, y se le aseguró que ésta última era la de Cleopatra VII.

Las tres momias fueron donadas a la Biblioteca y, tras varias vicisitudes, las momias fueron a parar tras un muro ficticio en el sótano del inmenso edificio.

Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes abandonaron la ocupación de París, las momias fueron sacadas de su encierro ya con evidentes signos de descomposición y, una noche, no pudiendo soportar más el olor que de ellas emanaba, el jefe de la Guardia Nacional ordenó que se enterrarán en el pequeño jardín de la Biblioteca que bordea la calle de Vivienne.

"Yo encabecé el séquito con una lámpara en la mano y eché una palada de tierra sobre las momias putrefactas. Los soldados se reían y decían que mi reina Cleopatra olía mal. Entristecido vi cómo se enterraba a la reina de Egipto en medio de los árboles que adornan el jardín", narró, en el año 1945, el funcionario.

Esta teoría, que no ha sido confirmada, no cuenta para los arqueólogos del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, cuyo director Zahai Hawwas, tras el hallazgo del busto y la máscara de la pareja de amantes, informó a los medios que a partir de noviembre de 2008, "los expertos del Consejo usarán un radar para buscar cerca de Alejandría esas dos tumbas".

Hawwas explicó que el templo de Tabusiris Machena fue erigido durante el reinado de Ptolomeo II y desmintió que esos pasadizos condujeran a la tumba de Cleopatra, como "algunos medios de comunicación lo han anunciado recientemente".

Tal y como está documentado, Marco Antonio, al enterarse de la muerte de Cleopatra pidió a su esclavo Eros que le diera muerte y le entregó su espada para que le traspasara con ella el pecho. El esclavo alzó el arma, pero fue para hundirla en su propio corazón, cayendo muerto a los pies de su amo.

Entonces Marco Antonio extrajo la espada del cuerpo de Eros y se dejó caer sobre ella, pero la herida que se hizo no era lo bastante profunda para matarle y comenzó a dar de alaridos pudiendo que le dieran muerte para ser liberado de los crueles padecimientos.

Como ninguno lo hiciera, el agonizante Marco Antonio decidió ir hacia el mausoleo donde presumía que Cleopatra se había dado muerte. Más esto no era así, Cleopatra todavía vivía.

Marco Antonio, arrastrándose y desangrándose tocó a la puerta del recinto, pero Cleopatra se negó a abrirle la puerta y entonces, como el mausoleo no tenía concluido el techo, Marco Antonio se hizo elevar sobre el muro para luego intentar descolgarse hacia la tumba y cayó muerto.

En los hechos, Cleopatra sí le abrió la puerta y su amante "expiró en los mismos brazos que durante tantos años le brindaron los placeres del amor".

Dentro de unos meses, acaso serán descubiertas las tumbas.
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