Opinión
Vanguardia Política
Aurora Berdejo

Organización Editorial Mexicana
14 de mayo de 2008

* La palabra derrota no existe en el diccionario de Calderón ¿y la energética?

* Este debate apenas empieza: MFB; Germán: sólo hay privatización política

* Con sus declaraciones y oposición, Cárdenas tumba a Lázaro de CFE

Como pocas veces en la historia política reciente de México, todas las instancias públicas están ocupadas con temas de gran importancia, al punto que daría la impresión de que algo grande está por suceder pero que corre el riesgo de pasar desapercibido. Por un lado la sociedad asiste al mayor embate en años por parte de la delincuencia organizada que va con todo en Sinaloa, Chihuahua y Guerrero y en la propia capital de la República frente a lo cual se ha dispuesto prácticamente por todo el país a fuerzas policiales municipales y estatales así como a las corporaciones federales y a los disuasivos -éstos sí- contingentes provistos por las Fuerzas Armadas. La confrontación en este frente se da no sólo en las calles sino al mismo interior de las infiltradas corporaciones policiales donde al parecer se decide la suerte de aquellos que quisieran reorganizar los cuerpos como es el caso del asesinato de Edgar Millán Gómez.

Y debido a esta ola de violencia, los dispositivos de seguridad en torno al presidente Felipe Calderón y su gabinete se han reforzado de manera importante. Ahí está como muestra la manera en que el Palacio de Gobierno de Culiacán, Sinaloa, fue vigilado ayer hasta con francotiradores, cuando tuvo lugar una reunión en la que el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, anunció la puesta en marcha el operativo que lleva el nombre de la capital sinaloense y respondió al narcotráfico que ha azolado a la entidad que gobierna Jesús Aguilar, no con el "ya basta" que el Presidente ha pronunciado en más de una ocasión, sino a la voz de que "la palabra derrota no existe en el diccionario del Gobierno federal". ¿Será?

Por lo menos la lista en la que estaban pendientes las ejecuciones de cuatro altos mandos de la policía, indica otra cosa. Pero además, está por comprobarse si en realidad existe o no la palabra derrota en el diccionario del Ejecutivo, sobre todo ahora que ha arrancado el debate nacional de la ¿reforma energética? en el Patio Central del Senado de la República, mismo al que se le ha dado plazo fijo a sabiendas del desacuerdo en que puede pronosticarse, terminará en el mes de julio esta discusión en la que todos los participantes en el primer foro "Principios que deben regir la Reforma Energética" aprovecharon para hacer posicionamientos en vez de acuerdos, como si supieran de antemano que existen decisiones ya tomadas pero que es indispensable guardar las mínimas formas exigidas para garantizar la participación de quienes resulten beneficiados con el negocio petrolero.

En la enorme mesa dispuesta en la que el presidente de la Comisión de Energía, Francisco Labastida, estuvo intercambiando comentarios y siguiendo estrategias con el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta, Manlio Fabio Beltrones; el líder del Senado, Santiago Creel, hizo lo propio con Alejandro Zapata Perogordo y el coordinador de la fracción del PRD en esa instancia legislativa, Carlos Navarrete, avaló la presencia de Jesús Ortega como dirigente del Sol Azteca. el líder del PAN, Germán Martínez Cazares -que a los ojos de la mayoría de los asistentes hizo el "papelón"-, aprovechó por enésima ocasión para lanzarse a la yugular de Andrés Manuel López Obrador -que por cierto envió a José Agustín Ortiz Pinchetti a leer su propuesta-, al referirse a la "privatización política" de Pemex "que algunos buscan para desestabilizar a la democracia mexicana y para conseguir lo que no obtuvieron en las urnas". Obvio es que el líder albiazul hace trabajo de cara a los comicios intermedios del 2009 y tanto para él como para el PAN, la reforma energética se ha convertido en un punto nodal, de ahí su empecinada defensa.

Sin embargo, Martínez Cázares no pudo disimular su enojo cuando Cuauhtémoc Cárdenas en su intervención, señaló que el diagnóstico que sobre el sector energético presentaron la secretaria de Energía, Georgina Kessel y el director de la paraestatal, Jesús Reyes Heroles, es "una visión falaz, pretendidamente catastrófica de Pemex y las actividades que realiza" y en cuanto a la iniciativa que enviara Calderón en abril pasado, el ingeniero dijo que de aprobarse ésta tal y como está, "abriría el paso franco para la violación de la Constitución". Con sus declaraciones y su abierta oposición a la tan llevada y traída reforma, el ingeniero de plano "tumbó" a Lázaro Cárdenas Batel de la posibilidad de convertirse en el director de la Comisión Federal de Electricidad, así como antes, fue el propio Cuauhtémoc el que salió a decir que su hijo tampoco ocuparía la Dirección General de Pemex, una vez que dejó de ser el gobernador de Michoacán.

Martínez Cázares intentó la defensa sobre los señalamientos de Cárdenas, pero al percatarse de que le resultó infructuosa, cuando Francisco Labastida dio un receso de diez minutos por lo prolongado de la jornada, el dirigente albiazul optó por hacer mutis. Jorge Emilio González Martínez le iba "a hacer segunda", pero lo pensó mejor y permaneció hasta el final.

Lo que ya no pudo ver quien se convirtió el "gran ausente" a mitad del debate fue el intercambio entre Carlos Elizondo, Ortiz Pinchetti y David Ibarra. Los dos últimos cuestionaron a Elizondo Mayer-Serra en cuanto a su postura de que si es necesario reformar la Constitución para modernizar a Pemex, que se haga y no se tenga a la Carta Magna "como un libro sagrado al que no se puede tocar", al tiempo que propuso "no nos quedemos atrapados en el pasado". Entonces, David Ibarra lo acusó de hacer "comparaciones extralógicas con Petrobrás y Noruega... aquí se olvida la historia y no se trata de comparar a troche y moche".

Ortiz Pinchetti enrojeció al extremo cuando Carlos Elizondo -que por cierto estaba sentado junto a él-, en tono de reclamo le espetó: "no estoy acostumbrado a leer textos de otros... yo no dije que la Constitución fuera un trapo y que había que violarla", pero ojo, también advirtió que no se envolvería "a priori" en la bandera nacional; antes, Lorenzo Meyer propuso como ejes de la discusión: el concepto de nacionalismo; petrolización de los recursos fiscales y el papel de México como exportador de petróleo.

Tampoco pudo Germán Martínez oír lo que dijo Pablo Gómez, que una vez transcurrido el "jaloneo" entre Elizondo y Ortiz Pinchetti, al recordar que el dirigente albiazul no sólo ha dirigido sus baterías en contra de AMLO, sino también de otros militantes del PRD, "nos ha dicho teólogos del petróleo y falsos nacionalistas", pero el senador del Sol Azteca lo atribuyó a una desesperación de Martínez Cázares en sus intentonas por fundamentar el proyecto del Ejecutivo, lo cual "francamente es muy difícil" y de pasada aclaró en un tono de fina ironía: "yo no soy teólogo, yo me dedico a otras cosas."

Cuando Santiago Creel empezaba a hacer cara de aburrimiento, los priístas Francisco Labastida y Manlio Fabio Beltrones sonrieron, al igual que casi todos los asistentes, por la discusión entre Elizondo y Ortiz Pinchetti en su calidad de vocero de López Obrador en un intercambio que más bien es común en políticos y no en analistas e investigadores como ocurrió. Beltrones siguió con especial atención todas las intervenciones mirando fijamente al participante en turno y diríase que estuvo en actitud de "couchear" al propio Labastida; al final, el sonorense cerró los trabajos de esta primera jornada que como advirtió el propio presidente de la Jucopo, apenas empieza y desde luego que tendrá momentos mucho más intensos, ya que puede señalarse que esta primera reunión se desarrolló de manera hasta tranquila pese a que como se anotó en líneas anteriores, no estuvo ausente el envío de mensajes no tan subliminales en lo que puede considerarse la arista política de esta reforma energética que envió el Ejecutivo y mediante la cual se comprobará si realmente en el diccionario calderonista existe o no la palabra derrota.

LA SECCION DE ADRIANA

*** No a la Ley del Talión -la del "ojo por ojo, diente por diente"-, pero algo parecido, así calificó la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados la estrategia que sigue Felipe Calderón en la lucha contra la delincuencia, como la del "tú a tú" en la que la diputada no está de acuerdo por considerarla temeraria y aún así, la sociedad se siente desprotegida.

*** Respecto a la reforma energética, José Beltrán propone: sanear y reestructurar el sindicato petrolero; reducir la producción de hidrocarburos, y por ende menor exportación y mayor concentración para el consumo nacional; construcción de tres refinerías con capital nacional y por técnicos mexicanos; explotación de los yacimientos en el área internacional del Golfo de México y a la vez construir depósitos para los mismos.

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