México
Impide la corrupción crear "jueces sin rostro"
(Primera de dos partes)

Organización Editorial Mexicana
3 de febrero de 2008

Especial de Nidia Marín / El Sol de México

Ciudad de México.- En México fueron ejecutados cuatro magistrados en el sexenio pasado (Sergio Novales Castro, Benito Andrade Ibarra, Jesús Alberto Ayala y René Hilario Nieto), y un juez más (Ernesto Palacios López) en lo que va de la actual administración. En Colombia, en la última década asesinaron a 12 jueces y 50 fiscales (de acuerdo con datos oficiales).

Sin embargo, el recrudecimiento de la ola de asesinatos y amenazas a jueces en el territorio mexicano no se resolverá estableciendo la figura de los "jueces sin rostro". Esta ya no funciona. De todos modos los matarían. Debido a las traiciones y a la corrupción en el servicio público, la delincuencia organizada sabría quiénes son e irían por ellos.

Lo señala el doctor Carlos Daza Gómez, académico de la Facultad de Derecho de la UNAM, quien propone, en cambio, reformas para contar con un grupo colegiado de juzgadores que se encarguen de los juicios a integrantes del crimen organizado, aunque -advierte- la reforma judicial "está muy politizada".

Daza Gómez y un grupo de especialistas elaboraron en el sexenio pasado una propuesta que fue presentada ante el Congreso de la Unión. Fue entrevistado para El Sol de México, pera conocer su punto de vista.

-¿Es conveniente o inconveniente establecer en México la figura de jueces sin rostro?-fue la pregunta inicial de la plática

-Esta figura la pusieron en vigor en Colombia, donde ha habido tanto problema con las resoluciones judiciales. Recordará ese fatal final del gran maestro (Alfonso) Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema de Justicia de aquel país, quien murió junto con su gente más selecta. Ahí acabaron con media academia y la gente más importante de Colombia.

"En los años ochenta del siglo XX, magistrados de las salas Penal y Constitucional de la Corte Suprema de Colombia eran constantemente amenazados de muerte por parte de los narcotraficantes, cuyo cabecilla del cártel de Cali era Pablo Escobar Gaviria, vinculado, aseguran, con la guerrilla del M19. Una vez que este delincuente fue detenido, hubo el temor de que él y algunos otros denominados 'Los Extraditables', fueran enviados a Estados Unidos, por lo que las amenazas arreciaron.

"Así, el 6 de noviembre de 1985, más de 35 miembros del M19 ingresaron al Palacio de Justicia en Bogotá, sede de la Corte Suprema y del Consejo de Estado. Apenas entraron asesinaron a dos vigilantes y al administrador del edificio. Después se dirigieron al piso donde se ubicaban las salas Penal y Constitucional de la Corte y continuaron su cometido.

"El saldo de aquella acción fueron 11 magistrados muertos, entre los cuales estaba Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema de Justicia; 22 funcionarios, siete abogados auxiliares y 11 miembros de la Fuerza Pública, además de unos tres civiles. Por la intervención de las fuerzas armadas y de la policía colombiana murieron cerca de 40 rebeldes y 11 desaparecieron.

"Como consecuencia de aquel baño de sangre, se crearon los 'jueces sin rostro'. Sin embargo, al año siguiente fue asesinado el magistrado de la Sala Penal Hernando Baquero Borda".

DE TRAICIONES Y CORRUPCION

El entrevistado hace notar:

"Precisamente a raíz de aquellos hechos se instauraron los jueces sin rostro. ¿Qué son los jueces sin rostro? Supuestamente no se debería de saber quién va a resolver un caso, para que no sufra la presión de los involucrados. Aquí en México los grupos de delincuencia organizada ven al juez y saben perfectamente quién es. Y empiezan las presiones, las intimidaciones y las ejecuciones de jueces. Lo que ya sabemos.

"En Colombia -sigue diciendo- creyeron que introduciendo la figura de juez sin rostro podrían solucionarlo. El resultado fue terrible, porque yo diría que se encareció el producto. Los delincuentes pagaron cantidades enormes de dinero y al final sabían, debido a la propia corrupción, a la traición de muchos servidores públicos, quiénes eran las personas que llevaban los casos. También ejecutaron a los 'jueces sin rostro'. De todos modos los mataron. No funcionó".

-¿Entonces, cuál sería la solución, ya que recientemente, en Nuevo León, fue asesinado el juez tercero de lo penal, Ernesto Palacios López, y se supone que hay otros tres amenazados de muerte en esa misma entidad, independientemente de los que hayan sido intimidados en otras partes del país?

-Considero que la solución está en que en vez de tener un juez sin rostro, contáramos con un grupo colegiado. Que en materia de delincuencia organizada se pudieran resolver los asuntos en forma colegiada, es decir, que el proceso lo llevara un juez, la etapa del juicio, que es la parte final, la llevara otro juez y después formar un grupo colegiado, indistintamente, para que quienes lo conformaran se encerraran a deliberar y esas resoluciones las pudieran dar al azar.

Lo explica: "Para diez resoluciones de narcotráfico, delincuencia organizada y delitos muy importantes se forman comisiones plurales: a tres jueces indistintamente se les da el expediente y ellos, sin salir durante diez días, resuelven la situación. Una vez que esto suceda, otra persona notificaría. Esto sería más eficaz".

CASI JUECES VIRTUALES

El primer país en establecer la figura de 'jueces sin rostro', para eludir a la mafia, fue Italia, bajo la denominación de 'ley de necesidad'. También la utilizó Perú durante el mandato de Alberto Fujimori. Mediante el también llamado 'tribunal sin rostro' se juzgó al líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán.

En México, desde el sexenio pasado han estado tratando de que se introduzca esta figura, pero hay quienes no están de acuerdo, como el doctor Daza Gómez, quien -como ya dijimos- propone un sistema colegiado.

-¿Cómo le denominaría a esta propuesta?

-Yo no le llamaría juez sin rostro. Lo manejaría en una cuestión virtual: que en lugar de que un juez les dé la cara a las personas, sea desde un centro de monitoreo, certificado por las autoridades, porque el secretario tiene fe pública, como si fuera una videoconferencia, el juez presenciara las audiencias y llevara el proceso, se formara un criterio y después un grupo colegiado dictara la sentencia. Tendríamos mecanismos de seguridad más importantes que un famoso juez sin rostro.

-Una iniciativa similar había sido propuesta en noviembre de 2006 al Congreso de Nuevo León, de resoluciones colegiadas, precisamente para mantener la confidencialidad de los jueces, pero no fructificó y hoy nuevamente lo vuelven a solicitar con la denominación de jueces sin rostro. ¿Qué le parece doctor?

-En Nuevo León retomaron una propuesta de reforma en la que yo participé. Empezó en diciembre de 2002. En ella nosotros hablábamos de que fuera un juez de proceso, "de derecho" como le llamamos nosotros, y después un grupo colegiado para la sentencia. Proceso abreviado, juicios orales, etcétera, fue una idea de nosotros desde 2001-2002, que se concretó en una propuesta que hizo Vicente Fox en 2003 y que después ellos, en 2006 lo retomaron. El Congreso de la Unión no quiso nuestra propuesta.

-¿Por qué?

-El problema que tenemos es que la reforma judicial está muy politizada. Se piensa en intereses de partido más que en la sociedad y, de verdad, combatir a la delincuencia. Cuando los senadores y los diputados federales y de los congresos locales dejen a un lado la cuestión partidista y piensen un poco en la sociedad, creo que vamos a poder solucionar el problema de la delincuencia en el ámbito judicial.

-¿Cuál sería la razón política, de equis o zeta partido, para no apoyar la propuesta de un sistema colegiado para juzgar a los integrantes de la delincuencia organizada y evitar estas matanzas de jueces que se han estado presentando?

-Voy a poner un ejemplo: el PRD la semana pasada declaró que si no le cumplen lo del IFE, va a atorar la reforma judicial. Para mí eso es politizar una reforma. Es un ejemplo en el cual se condiciona "si no me das esto, entonces no saco esto". Uno se da cuenta de que ni siquiera han estudiado la reforma, ni siquiera han pensado en la sociedad, sino que están pensando: "quiero que pongas a estas gentes, que salga esta gente, de lo contrario te atoro la reforma judicial".

-¿Establecer un órgano colegiado lo consideraría usted más factible para resolver el actual problema de los jueces?

-Claro. Tenemos más tecnología, iría más aparejado con los juicios orales, pero además daría certeza y más confianza para que no maten a la gente. El juez sin rostro hoy en día definitivamente ya no funciona.

Y como mera suposición, va la pregunta...

-¿Qué pasaría si se establecen jueces sin rostro?

-El narcotráfico va a cohechar a la gente para que le informe quién es el juez. ¡Han ejecutado a los testigos protegidos! No se ha solucionado el problema. Si la gente que es protegida y se va del lado de los "buenos", por llamarlo así entrecomillado, ha sido delatada por la gente interna, pues estaríamos en la misma problemática. Internamente sabrían, en sobre cerrado, quién es el juez sin rostro, la persona. Insisto: eso simplemente va a encarecer "el producto" para quien "compre" el nombre. Y van a llegar con él y lo van a presionar.

Precisa: "Creo que tenemos que buscar mecanismos más inteligentes, con ámbito judicial, para solucionar el problema".

(Continuará)