Opinión / Columna
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Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
Semana azteca
Organización Editorial Mexicana
13 de marzo de 2010
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Viene Michelle, y nosotros con estos pelos. Sin él, pero buscando "ampliar el compromiso del Presidente en avanzar en los intereses mutuos, el respeto y la responsabilidad mutuas entre naciones y pueblos de todo el mundo (sintaxis pedestre o traducción traidora; y luego se extrañan los gringos de que nadie los quiera) visitará México Michelle Obama, quien advierte el anuncio del viaje, desea "reforzar una reciente conversación con la primera dama mexicana, Margarita Zavala de Calderón, sobre temas de educación y desarrollo económico en ambos países".
Esto último una novedad, al menos mediática. Porque cuando las primeras damas se reúnen son como las segundas y las terceras, son las clásicas señora Cri-Cri: criaturas y criadas. Sin embargo, las señoras Calderón y Obama sólo serán Cri. Hablarán de educación, cuyo ingrediente activo son las criaturas. Pero también van a hablar de desarrollo económico.
Van a congeniar, porque las dos son jóvenes, inteligentes, altas y guapas. A ver si ellas consiguen lo que varias generaciones de políticos y diplomáticos no han hecho más que complicar más: las disimetrías del TLCAN, la discriminatoria e ilegal prohibición a los camiones mexicanos de ingresar a los EE UU y, por supuesto, el acuerdo migratorio. Que por lo del camarón no se preocupen: para cuando platiquen, todos los que no quieran los gringos se los comerán los turistas entre este fin de semana y la ya inminente Semana Mayor.
(Ya que resuelvan las crisis económicas en sus respectivos países, las esposas presidenciales podrían pasar revista a las injusticias que se cometen con sus respectivos conyugues. Por ejemplo, la señora de Los Pinos podrá ilustrar a su homóloga de la Casa Blanca acerca de la crueldad con que los medios tratan a su marido. Por ejemplo, como impresos y electrónicos "se van por otro lado" - en palabras del propio mandatario mexicano- a la hora de divulgar las noticias de sus actividades, y en lugar de destacar la inauguración de un hospital, le dan la nota a una señora que le reclamó por la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza. Y ya metidas en territorio médico, Michelle posiblemente le contará cómo el Congreso le está haciendo ver su suerte al buen Barack, quien apenas pretende que los médicos atiendan a los enfermos sin considerar si pueden pagar o no, que los laboratorios vendan sus medicinas con menos del mil por ciento de utilidad, y que las aseguradoras paguen los gastos médicos mayores sin protestar).
Total, que los tres días -13, 14 y 15 de abril- de la visita, apenas les van a alcanzar a las primeras damas.
Ni tiempo para chismes van a tener.
Eso nunca se les habría ocurrido al Procurador o al secretario de Seguridad. Los carteles mexicanos de la droga se están infiltrando en las agencias federales estadunidenses de su frontera sur, y los encargados de descubrir a los agentes corruptos no lo pueden hacer porque no cuentan con los fondos necesarios.
Así de sencillo. Apuesto a que ni el Procurador General de Justicia de México, o el secretario de Seguridad, jamás habrían descubierto por sí mismos que lo que les falta para identificar a los espías de los cárteles que tienen en sus organizaciones - aunque seguramente sería más fácil identificar a quienes no están a sueldo del Chapo y sus colegas- es lana.
Y aunque lo hubieran descubierto, seguramente no se habrían arriesgado a decirlo en público.
¿Quién se los iba a creer?
* PARA LEER MIENTRAS EMPIEZA LA PRIMAVERA
Dios debe verdaderamente amar a los ricos, pues ha hecho tantos pobres para que los exploten.
No vivimos en una democracia. Vivimos en una República, que no es lo mismo. Es un sistema diseñado para que los más capaces -aunque esto podría ser discutido- representen los deseos del resto (aunque el resto no tenga la menor puta idea de qué es lo que desea).
juegodepalabras1@yahoo.com
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