Opinión / Columna
 
Acordanza 
Tere Ponce de Vega 
En la boda de Leonora González y Eduardo Rodríguez Cisneros
El Sol de México
10 de febrero de 2010

  Qué boda más bonita, alegre y espléndida fue la de Leonora González López, hija del político y abogado José Antonio González Fernández y de su esposa Aurora López, con el arquitecto Eduardo Rodríguez Cisneros, retoño de Alfonso Rodríguez Villegas -de grata memoria- y Esperanza Cisneros Botello... Ocurrió el 30 de enero... Imagínense la playa del salón de fiestas Casa del Mar, en Acapulco-Diamante, propiedad de Susana Palazuelos... En el enorme jardín se extendió una alfombra de pétalos de rosa. Por ella entraron los novios... En el redondel tapizado de flores, Leonora y Eduardo, de pie, circundados por sus padres, hermanos y amigos íntimos celebraron una ceremonia matrimonial por todos los rituales que se les ocurrió: para pronunciar sus votos de amor y su compromiso, escucharon ese magnífico himno de amor que es la Epístola de San Pablo y recibieron la bendición cristiana, pero también juntaron sus almas y sus auras en una ceremonia yoga, donde dos vestales cantaban antiguas letanías védicas para que sus espíritus encontraran en el amor la felicidad perenne, mientras el incienso de sándalo subía en volutas hacia el cielo... Y en el preciso instante en que Leonora y Eduardo pronunciaban sus votos de amor perpetuo, el Sol, que estaba oculto tras las nubes de invierno que encapotaban el cielo, se abrió paso y se dejó ver como un centenario de oro para ocultarse parsimonioso en el horizonte marino. Y en ese círculo de amor formado por sus seres queridos, los contrayentes comenzaron a oír las voces de quienes los han acompañado a lo largo de sus vidas: sus abuelos, sus padres, sus hermanos, sus amigas del colegio, sus amigos de la infancia... Todos reflexionaron en torno al amor y recordaron poemas de Gibrán Jalil Jibrán, pensamientos de los santos, de filósofos o de su propia cosecha. Pero las palabras más auténticas dirigidas a la novia fueron las de su padre José Antonio González Fernández, quien con la emoción y sinceridad del momento le dijo: "Sé que vas a ser muy feliz, porque siempre has hecho lo que se te pega la gana"... En tanto que Aurora, su esposa, transida de sentimiento, prefirió dar a Leonora y Eduardo un beso y bendecir a su única hija mujer, como sólo una madre sabe hacerlo... Concluida la ceremonia, los invitados nos regocijamos tanto como los fuegos artificiales que dejaban caer sus estelas coloridas en un cielo zafiro... En el matrimonio civil, encabezó la lista de testigos Beatriz Paredes... Y en el espléndido banquete amenizado primero por un conjunto de cuerdas y después por una orquesta magnífica, saludamos a ese icono del periodismo que es Jacobo Zabludovsky y a su inseparable Sarita; al general Enrique Cervantes y a su esposa Martha; a "La Güera" de Alba de Aguilar; al investigador Mario Melgar, a su esposa Carmelita y a su hijo Juan Carlos, quienes volaron de San Antonio, Texas, donde residen, para estar presentes en esta boda... Compartimos el pan y la sal con dos personalidades de la educación: la doctora Sandra Maldonado Baur de Rivero Borrell y su hija Sandra Olavarrieta, fundadora y directora, respectivamente, del Colegio Carol Baur, uno de los mejores de México... En la mesa de las dos Sandras departimos con Alicia "La Güera" de Alba de Aguilar y Beatriz Lobo, presidenta de las Femmes Leaders de Mundiales, Capítulo de México, y su esposo Fernando; saludamos a Carlos Alamán y Margarita; al ingeniero Escobar y su esposa Sally; Gabriela Alamán de Zamora, María de los Ángeles Moreno Enríquez, Teresita Alfaro, Paty Argüelles, Jenny Casanova, Polis González con sus hijas y yernos; Elvira Ramírez de Lara, entre los 800 invitados que acudieron a este evento para desearles vida y ventura a Leonora y Eduardo... Y cambio de tema para comentarles que 23 ministras de Estado de 17 países europeos acaban de firmar una declaración llamada Declaración de Cádiz, donde hacen un llamado a la Unión Europea para eliminar obstáculos que impiden la plena participación de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad y su acceso y permanencia en los puestos de toma de decisiones, en el marco de la Cumbre Europea de Mujeres en el Poder, celebrada en el español puerto de Cádiz, a iniciativa de España y el Reino Unido... La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, denunciaron las fuertes resistencias para que las mujeres ocupen puestos de responsabilidad en los países de la Unión Europea. Así me lo hicieron saber mis amigas periodistas de CIMAC... Por cierto, me informan que Hungría es el único país europeo que no cuenta en su gabinete gubernamental con una sola ministra. O sea que también en Europa el patriarcalismo no deja llegar a las mujeres a puestos de responsabilidad gubernamental.
 
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