Opinión / Columna
 
Franquicia diplomática 
E. Espinoza 
1 de febrero de 2010

  * Gran comilona para la embajadora de Jamaica

* El decano del Cuerpo Diplomático y esposa, perfectos anfitriones

* Mi más sentido pésame a la familia Berger Alazraki por el sensible fallecimiento del muy querido Silvio Berger

Leía por ahí un artículo que escribió Paulo Coelho (uno de mis grandes favoritos dentro de la literatura), en el que menciona que ha visto algunas de las columnas que escribe firmadas por otras personas, por esto que el mundo hoy tiene las cartas electrónicas a mayor volumen. Con el permiso debido, me encantaron tanto estos textos que los copio literalmente de su columna que se llama "Leyenda personal": "Del bambú chino (covey), dice que después de plantada la semilla de éste, no se ve nada hasta después de los cinco años, excepto un diminuto brote. El crecimiento de la planta es subterráneo y una compleja estructura de la raíz se extiende vertical y horizontalmente a través de la tierra y está siendo construida. Al final del quinto año, el bambú crece hasta alcanzar una altura de 25 metros. Entonces dice: Que muchas cosas de la vida personal y profesional son iguales al bambú chino, porque tú trabajas, inviertes tiempo, esfuerzos, haces todo lo que puedes para nutrir su crecimiento y a veces no ves nada durante semanas, meses o años. Pero si tienes paciencia para continuar trabajando, persistiendo y nutriendo, tu quinto año te llegará y con él llegarán cambios totalmente inesperados para ti. Recuerda que se necesita mucha osadía para llegar a las alturas y, al mismo tiempo, mucha profundidad para arraigar en el suelo"... UNA ENORME COMIDA ofrecimos Mark MacGuinnes y yo a nuestra queridísima amiga Sheila Sealy Monteith, embajadora de Jamaica, que ha estado entre nosotros por poco más de cuatro años. La cita: un famoso restaurante cardenal, allá en Palmas, en donde se dieron cinta unos 60 comensales, entre los que se encontraban amigos del Cuerpo Diplomático acreditado en México, en especial los más cercanos a la homenajeada. En la mesa principal compartimos con el embajador de Líbano y decano del Cuerpo Diplomático, Nouhad Mahmoud; el querido Valery Morózov, de Rusia; Merzak Belhimeur (que llegó con su delgadísima Leila) y de sorpresa en la mesa el exembajador de Panamá, Ricardo Alemán, que anda por aquí viendo algunas cosas. Muchas embajadoras jefas de Misión como Ana Lindstedt, de Suecia; Zhera Akbari, de Pakistán (ellas acompañadas por sus maridos). También Therese Dorombozi, de Hungría; Katerina Cooper, de Australia; Cecile Hillyer, de Nueva Zelandia; Tatret, de Costa de Marfil; de Polonia, Malasia; Bueso, de Honduras; Gioconda Ubeda, de Costa Rica; Manuela Vulpe, de Rumania; otros amigos, más los embajadores de Dinamarca, con su Else; Israel, Bélgica, Uruguay, Suiza, Belice, Ecuador, Nigeria, Italia, Grecia, Alejandro López conversando con María Amparo Canto y su marido Fraco Rodríguez; las embajadoras mexicanas Columba Calvo y Mireya Terán, Clodette Hamad, Ed Mc Keon, de Estados Unidos; los embajadores de Noruega y Austria; la esposa del embajador de Irlanda; los Otero, Miguel Ángel y Carmen, y muchos más que brindaron con espumosos vinos por el éxito en su nueva misión, no sin antes que Sheila hiciera uso de la palabra para agradecer todo el tiempo que ha estado en México, a muchos amigos que logró cautivar con su sencillez, su carisma y sus enormes ganas de contribuir a una magnífica relación entre México y Jamaica... POR LA NOCHE nos vestimos de pipa y guante para estar presentes en una selecta cena que ofreció el decano del Cuerpo Diplomático y su esposa Najah, para despedir a las embajadoras de Jamaica y Costa Rica. Todos elegantes, con mucha alegría y, a la vez, un poco de nostalgia. Pero ahí encontré a una elegante y toda en negro Manuela Vulpe, embajadora de Rumania, ¿que pronto escuchará campanas nupciales? Los muy estimados embajadores de Turquía, recién desempacados de sus vacaciones de fin de año; los de la India, como siempre con un encanto especial; Valery Morózov, de Rusia; los Dahl-Hansen, de Dinamarca; los de Egipto, con quienes siempre encuentro interesantes temas de conversación los embajadores de Uruguay y Venezuela (con quienes compartí mesa); la embajadora Perla Carbalho, quien ha sido antes la secretaria general de la OPANAL y que ahora deja la batuta a mi amiga del alma, la embajadora de Costa Rica. Y hablando de Gioconda, llegó con su media naranja, Jean Pierre Lelou; los señores Franco, los embajadores de El Salvador, Clodette Hamad, de Palestina, y más que saboreamos los exquisitos manjares de la cocina libanesa, preparados, como siempre, por las exquisitas manos de mi querida Najah... Y RECUERDEN QUE TODO LO QUE SE MANTIENE EN LA MENTE CRECE... POR ELLO HABLA BIEN, ACTÚA BIEN Y PIENSA BIEN DEL PRÓJIMO... Y TODO TE IRÁ BIEN.
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas