Opinión / Columna
 
Juego de palabras 
Gilberto D'Estrabau 
Las tres hermanas
Organización Editorial Mexicana
19 de noviembre de 2009

  Así como las Siete Hermanas todo lo poseen y controlan en el mundo del petróleo, en el área de las calificadoras financieras de administradoras de activos financieros, emisoras de deuda, finanzas públicas, seguros y fianzas nada se mueve sin que lo consientan las Tres Hermanas. Son la Standard & Poor's (una división de McGraw-Hill), la Fitch Ratings Corporation (subsidiaria de la británica Fitch Ratings Ltd., subsidiaria a su vez de la francesa FIMALAC) y Moody's Investors Service, uno de cuyos principales accionistas es el magnate Warren Buffet.

Las actividades y el lenguaje utilizado por las Tres Hermanas es frecuentemente esotérico, pero baste saber que sus veredictos acerca de la solvencia de una empresa o un país pueden exaltar o hundir a estas entidades en los mercados locales o internacionales. En el caso de los países, otorgan el llamado "grado de inversión" sin el cual, por ley, los inversores institucionales, como los fondos de retiro, por ejemplo, no pueden comprar papeles de su deuda pública.

México recibió su grado de inversión en 2002 y lo había venido manteniendo sin angustias hasta este 2009, cuando las calificadoras, tomando en cuenta la baja en la producción de petróleo y su anémica base de tributación, empezaron a dudar si ratificárselo o no. Hasta el momento, Standard & Poor's ha dicho que está estudiando tanto la Ley de Ingresos como el Presupuesto de Egresos de la Federación para pronunciarse, Fitch -la menos influyente de las Tres Hermanas ha decidido que calladita se ve más bonita- y Moody's ya dijo que mantiene la calificación soberana en grado de inversión, pero que la nota es válida sólo por un año.

* EL ALGUACIL ALGUACILADO

Es bueno para México que Moody's -la primera calificadora, por cierto, que dio el grado de inversión original -haya refrendado la calificación (la cual, por otra parte, no es nada del otro mundo: BBB+, que refleja condiciones económicas adversas que pueden reducir la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos).

El problema es que la capacidad de Moody's para calificar está en entredicho. Por ejemplo, a sus acciones en la bolsa de Nueva York el corpus de inversionistas le adjudica apenas dos estrellas, o sea, que están al borde del desplome.

A principios de este año, la comunidad inversora Motley, con más de 150 mil miembros, declaró que Moody's ya no merece ningún crédito. "Su credibilidad está completamente empañada. Tarde o temprano el Gobierno y la comunidad inversionista despertarán y se darán cuenta de que su información es peor que inútil."

Este comentario apareció en el sitio de internet "CNNMoney", mismo espacio en que más recientemente se dijo:

Desafortunadamente para Moody's, su actual administración ha envenenado el ganso de oro.

Credibilidad es el nombre de este ganso. Buffet está de luto por está pérdida trágica... .

No hay nada que valga la pena aquí. Sólo una rémora de deuda y calamidad... .

Moody's tiene un valor de liquidación de alrededor de menos cinco dólares por acción, sin contar las demandas en su contra, credibilidad en picada, y los prospectos de ingresos -ya ni hablar de utilidades- rápidamente disminuyendo... .

Deuda masiva, pérdida de reservas, una administración unética, inconfiable e incompetente, y ahora demandada hasta las orejas... .

* LAS OTRAS DOS HERMANITAS NO SON DE LA CARIDAD

Lo anterior revela la difícil situación que atraviesa la calificadora que, hasta ahora, controlaba el 40 por ciento del mercado de análisis e investigación financiera mundial.

Sería interesante saber cómo les está yendo a las otras dos. Pero, claro, la materia no es provincia de estos tratados, cuya materia, como todo el mundo sabe, es la disciplina del silencio, sobre la cual podríamos hablar durante horas.

juegodepalabras1@yahoo.com.mx

gilbertodestrabau1.blogspot.com
 
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