Opinión / Columna
Flavio y su política 
Flavio 
19 de noviembre de 2009

  Cuernos al Gallego

Un gallego que es engañado por su mujer va al doctor:

- Doctor, tengo un problema muy grave. Mi mujer me está engañando con otro hombre y qué cree... ¡no me crecen los cuernos..!

El doctor, sorprendido, le dice:

- ¡Oiga pero lo de cuernos es un decir! Realmente los cuernos no crecen.

-¡Aaaah... qué alivio, doctor! ¡Yo creía que me faltaba calcio..!

Prueba de resistencia

Un grupo de legionarios estaba de maniobras en una montaña cuando, súbitamente, comienza a llover de una forma increíble. Uno de los mercenarios, entre el acojoneo y la lluvia se pierde. Andando y andando se encuentra una casa y va hacia ella.

Toca a la puerta y sale una mujer:

- Hola, buenas, ¿qué se le ofrece?

- Pues mire, que soy un legionario y busco una cama para dormir porque, ya ve, estoy pillando una pulmonía...

- ¡PEPEEEE!, ¿le dejamos pasar?

- Hombre, sólo hay una cama, pero una mala noche la tiene cualquiera... Venga, que pase.

Pues nada, que pasa el soldado y cuando llega la hora de dormir, se acuestan todos en la cama. El marido a un lado, el invitado en medio y la mujer al otro lado. A medianoche, la ventana empieza a dar portazos y se monta en la habitación un frío de esos que hacen que se te hiele hasta la lengua. Dice Pepe:

- ¡María, levántate y cierra la ventana!

- Pero, hombre, si aquí está éste de acoplado, ¿por qué la tengo que cerrar yo?

- Hombre, yo con mi pulmonía...- se queja el legionario.

- Bueno, bueno, hacemos una cosa: el primero que hable, se levanta y la cierra - propone Pepe.

Pasan las horas, la una, las dos, las cuatro...

Y allá por las cinco y media grita la mujer:

-¡PEPE, QUE ME HAN FOLLAO!

-¡A cerrar la ventana, que a mí me han dado por atrás y me he callao!

Prueba de habilidad

En aquella prueba de habilidad científica les dieron un barómetro para que con él calculasen la altura de un campanario.

El ingeniero calculó dicha altura dejando caer el barómetro desde lo alto y aplicando las leyes de la dinámica.

Por su parte, el matemático resolvió el problema aplicando el teorema de Tales a dos triángulos semejantes construidos con las sombras de la torre y el barómetro.

El estudiante de empresariales, sin embargo, fue el más rápido: le dio el barómetro al campanero a cambio de la información.