Opinión / Columna
 
Corresponsal en Italia (Vaticano) 
Jorge Sandoval 
Resolver el problema del hambre, cuestión de voluntad política
Organización Editorial Mexicana
18 de noviembre de 2009

  Roma, Italia.- El problema del hambre no se resuelve solamente destinando dinero a los países pobres. Hay que empezar también a voltear página e invertir sobre todo en los países que aplican un código de conducta, es decir, que demuestran querer ayudar efectivamente a los pequeños agricultores y no a las grandes industrias o que destinan esos recursos para comprar armas. Se trata de un problema de coresponsabilidad y en este sentido, como siempre, de recíproca voluntad política.

Esta tesis, ya avanzada por muchos sectores pero que hasta la fecha no ha sido aplicada, a menudo también por una serie de fuertes intereses, políticos y económicos entre ambas partes, fue subrayada con firmeza por Staffan de Mistura, quien, como pocos, conoce perfectamente desde su interior a las Naciones Unidas.

Efectivamente, de Mistura trabaja desde hace 39 años para la Organización de la Naciones Unidas (ONU). Ha sido director adjunto del gabinete de la FAO y sucesivamente enviado especial de Naciones Unidas en Ruanda, Somalia, Afganistán, Kosovo, Líbano e Irak hasta hace pocos meses. Actualmente es el director ejecutivo adjunto del Programa Mundial para la Alimentación (PMA).

Es difícil no reconocer que, como las anteriores, también la actual Cumbre que hoy concluye en la sede de la FAO en Roma con el objetivo de afrontar una vez más el añejo y dramático problema del hambre en el mundo, ha obtenido pobres resultados concretos.

¿Cuál es la opinión del súper experto de la ONU?

-"Ninguna Cumbre de la FAO -respondió a El Sol de México- ha concluido con un milagro. Hay que ver que es lo que esperamos de una Cumbre. Si esperamos tener una focalización del problema y que los países reconozcan donde esta el problema, en este sentido esta Cumbre puede ser bastante útil".

¿Pero cuál es el resultado inmediato?

-"Es útil que la comunidad internacional no olvide que existen más de mil millones de personas que tienen hambre y que hace cinco años eran 150 millones menos. Y que los motivos son cuatro: el factor climático, el alza de los precios de los productos alimentarios, la crisis financiera y los conflictos internos en los países pobres. Todo esto ha provocado una situación de emergencia que esta Cumbre ha contribuido a focalizar".

Si, ¿pero esto como se le explica a quien no tiene que comer? -"Efectivamente también es necesaria la acción y creo que ésta empezó con la reunión de los 'G8' en julio pasado en L Aquila, donde a pesar de la crisis financiera hubo un acuerdo para destinar 20 mil millones de dólares a la agricultura de los países pobres en los próximos tres años y ese dinero existe...!".

"En este contexto -precisó De Mistura- la palabra fundamental es la 'corresponsabilidad', es decir, demostrar, como lo han hecho Brasil, México, India y China, que son óptimos ejemplos de como se puede responsabilizar, recibir ayuda por algunos años para la producción agrícola, no comprar armas y comprar en cambio lo que puede ayudar al pequeño agricultor... puede parecer banal, pero esta es la solución al problema del hambre".

"Ciertamente -puntualizó justamente el funcionario de la ONU- se trata siempre de una cuestión que se llama voluntad política".

Por lo tanto, para Staffan de Mistura, es importante "voltear

Página", frase dirigida tanto a los países donantes como a los países receptores. Es decir, como hizo por ejemplo Ghana: apretarse el cinturón y decir 'más trabajo, pero más me ayudas..." Y esta "complicidad" al final da resultados positivos".

En este contexto, según Staffan de Mistura, los países donantes, es decir, los ricos, deben invertir en los países que aplican el código de conducta en base al cual la ayuda esta destinada efectivamente a aliviar los problemas de los pequeños agricultores, y no a las grandes industrias y mucho menos a la compra de armas".
 
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