Opinión / Columna
Flavio y su política 
Flavio 
18 de noviembre de 2009

  De gallegos...

Dos gallegos se hacen narcotraficantes, pero en el primer intento de pasar mercancía a la vecina Francia, son descubiertos por la guardia fronteriza.

A Venancio le meten varios plomazos en una pierna y brazo y lo detienen.

Manolo, con mejor suerte, logra huir. Un mes después Manolo va a visitar a Venancio a la cárcel francesa. Venancio le dice:

"Manolo, hazme un gran favor....la herida de la pierna se ha infectado y

aquí en la cárcel me la van a cortar... Quiero que recojas la pierna y la

lleves a enterrar a nuestro pueblo".

"Por supuesto Venancio", y accede a lo solicitado por su amigo preso.

A la semana siguiente recoge la pierna extirpada, la lleva a España y

procede muy compungido a su entierro. Vuelve a Francia a visitar a Venancio y éste le dice: "Manolo, el maldito virus de la herida

se ha extendido. Es menester que me corten la otra pierna, tienes que hacer lo mismo que con la anterior".

Manolo acepta.

Días después va a la enfermería, recoge la pierna de Venancio y cumple la misma ceremonia de enterrarla en su amada Galicia. Y vuelve a visitar a Venancio en la cárcel y escucha esto:

-Mira Manolo, este endemoniado virus no quiere detenerse se me ha

extendido al brazo derecho y me lo han de cortar; yo te pido que...

Manolo lo interrumpe muy sonriente y acercándosele para hablar en secreto le dice:

!PERO QUE LISTO ERES VENANCIO... AHORA ME DOY CUENTA!

¡TE ESTÁS FUGANDO POCO A POCO!

Receta del Doctor

Llega una joven mujer al consultorio de un médico y le dice:

- Doctor, ¡el medicamento que me dio ha hecho que me crezca mucho pelo en el pecho!

- No se preocupe, como le comenté son los efectos secundarios...

- Sí, Doctor, pero me salió pelo bien largo !me llega hasta los testículos!

- ¡Aaah! Esa es otra cosa que también le quería comentar...

Apreciación masculina

La mujer está desnuda, mirándose en el espejo de la habitación.

No está feliz con lo que ve y dice al marido:

-"Me siento horrible; parezco vieja, gorda y fea. Realmente preciso de un elogio tuyo".

El marido responde: "De la vista estás perfecta".

-Y, entonces, la riña comenzó...