Opinión / Columna
 
Corresponsal en Italia (Vaticano) 
Jorge Sandoval 
Cumbre de la FAO, un fracaso anunciado
Organización Editorial Mexicana
17 de noviembre de 2009

  Roma, Italia.- La nueva cumbre para combatir el drama de 1,020 millones de seres humanos que padecen hambre fracasó prácticamente antes de empezar. Lo confirmó la aprobación de una declaración por parte de los participantes en la reunión que se lleva a cabo en la sede de la FAO, en Roma, en la que se promete por enésima vez luchar para erradicar este flagelo de la faz de la tierra a la mayor brevedad posible. Sin embargo, no se habla de inversiones, ni de acciones concretas e inmediatas.

Y No podía ser de otra manera, considerando que los "grandes" del mundo, es decir, los gobernantes de los países ricos, desertaron la cumbre, cediendo los reflectores a unos 60 jefes de Estado y de Gobierno de países o pobres o "emergentes". E inclusive a alguno a quien le está prohibido el ingreso en Europa, como el presidente de Zimbabwe, Rober Mugabe, el cual participó, con 60 personas al sequito, gracias a que la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) goza de extra-territorialidad.

Efectivamente, en el documento aprobado ni siquiera se alude al pedido del director general de la FAO, Jacques Diouf, de destinar 44 mil millones de dólares anuales al desarrollo agrícola. Es más, se reitera increíblemente el primer Objetivo del Milenio que hace nueve años se propuso reducir a la mitad los 815 millones de hambrientos de aquella época para 2015. Es suficiente señalar que, por el contrario, el número de personas que sufren hambre ha superado los mil millones.

Además del papa Benedicto XVI, en la primera jornada de la cumbre intervinieron también el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, el cual dijo que la actual crisis alimentaria es "un grito de alarma para el mañana" y acentuó el problema del cambio climático.

"No puede haber seguridad alimentaria sin seguridad del clima", subrayó, agregando que "si los glaciares del Himalaya se derriten, se verán afectados los medios de vida y la misma sobrevivencia de trescientos millones de personas en China y cerca de mil millones en toda Asia".

Tras denominar a los más de mil millones de personas que sufren hambre "nuestra trágica conquista de la era moderna", el director general de la FAO, Jacques Diouf, dijo por su parte que "el planeta puede alimentarse a sí mismo, siempre que se cumplan (aquí está el problema, ndr) las decisiones tomadas y se movilicen los recursos necesarios de forma efectiva", reiterando la necesidad de invertir al año 44 mil millones de dólares de ayuda oficial al desarrollo, cifra de la cual no se habla en la Declaración adoptada por la cumbre.

Por otro lado, la ausencia de los "grandes" del mundo fue denunciada con énfasis por el líder libio Muammar Kadhafi, definiéndola "clara señal" de que a los países ricos de Occidente "les interesa muy poco resolver el problema del hambre".

También intervino el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, para quien el hambre "es la más terrible arma de destrucción masiva" en nuestro planeta, y "las víctimas con los inocentes".

Tras destacar los logros de su gobierno en los últimos años en la lucha contra el hambre y la pobreza, Lula recordó significativamente que él forma parte "de esos millones de brasileños que tuvieron que dejar su región natal para escapar del flagelo del hambre".
 
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