Opinión / Columna
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Los Trescientos y... Algunos más
Carlos González Gamio
9 de noviembre de 2009
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* Mayor seguridad a inversión turística
* Homenaje de la Suprema Corte a Gloria León
* Tlaxcala turístico y fieles difuntos
Recientemente platicábamos en la presentación de un nuevo proyecto turístico en la zona más boscosa del estado de Hidalgo con un grupo de colegas sobre el desperdiciado potencial con el que cuenta nuestro país, y que por el interés escaso del Gobierno mexicano en ese tema no vemos para cuando mejorará el flujo de divisas que hasta ahora capta el país, si recordamos que países con menores atractivos reciben el doble de ingresos generados por la industria sin chimeneas, como Austria, Hong Kong o la misma España...
Por ejemplo, ésta última tiene casi la mitad de kilómetros de litorales que nuestro país y sus playas son rocosas y el mar de allá es frío. México tiene 12 mil kilómetros de litorales y cuenta con algunas de las playas más hermosas del mundo, tiene vestigios arqueológicos admirados por todo el mundo, ciudades coloniales con joyas de la arquitectura Novohispánica y arte conventual que son la envidia de propios y extraños, nuestro vasta y policromática gastronomía forma un mosaico interminable de alternativa de formal, aromas y sabores...
El potencial turístico de México es superior al de la mayoría de los países del orbe, sin embargo, el año pasado recibimos, -si la Organización Mundial de Turismo no se equivoca- 22.5 millones de turistas contra 57 millones de visitantes extranjeros recibidos por España. ¿Qué pensará Rodolfo Elizondo al respecto ? ¿Tendrá sentido el gasto que representa la Sectur para el erario público? Si, además contamos con un oneroso Consejo de Turismo...
En las crisis nos sale el ingenio. Es momento de que nos organicemos. De cuidar y mantener la infraestructura actual y de generar nuevos desarrollos para el visitante de afuera, pero también para nuestros turistas. De proteger nuestros tesoros históricos y naturales. Y por supuesto de crear conexiones aéreas suficientes, además de desarrollar una conciencia entre el prestador de servicios turísticos para no tratar de transarse a turista cada vez que puede.
El presidente Calderón inauguró la semana pasada el Aeropuerto de Puerto Peñasco, Sonora, Vive, bien peinada sección de EL SOL fue convidada al evento, pero un infortunado accidente me impidió ir a esa tierra de gente franca y trabajadora, y me privé de preguntarle al Primer Mandatario si le han avisado del desencanto de los inversionistas turísticos por la inseguridad en la creación de desarrollos inmobiliarios debido a las invasiones de tierras en lugares tan maravillosos y zonas de protección ecológica como Puerto Marqués, en Acapulco, Loreto en Baja California, o los abusos de centrales sindicales contra las grandes cadenas arguyendo que atentan "logros del proletariado". No se vale, esos son crímenes contra la patria...
1.- En el Palacio de la Justicia Federal de Avenida Revolución tuvo lugar el homenaje de la Suprema Corte a la memoria de la Ministra Gloria León Orantes, quien falleciera de infarto fulminante dictando sentencia el 28 de agosto de 1984.
Los Ministros, el Presidente del Alto Tribunal, Guillermo Ortiz Mayagoitia, Mariano Azuela Güitrón, el Magistrado Leonel Castillo y su hijo Carlos Peláez León Orantes hicieron la semblanza de su brillante trayectoria en el servicio público, desde Agente del Ministerio Público, juez, magistrada y ministra de la Corte Suprema. El licenciado Francisco Salcedo Casas, presidente del Tribunal Superior de Justicia del D.F., cumplió la decisión de don Adolfo Ruiz Cortines de dar altos cargos a las mujeres, los presidentes Echeverría y López Portillo designaron a Doña Gloria, Ministra Supernumeraria y después Numeraria.
Asistieron los ministros jubilados don Agustín Téllez Cruces, don Arturo Serrano Robles, Ignacio Cal y Mayor, numerosos magistrados y jueces del fuero federal y del fuero común y prominentes abogados entre ellos, sus sobrinos, hijos del no menos valioso Romeo León Orantes, autor de obra clásica de amparo y muchas otras personas que la conocieron y apreciaron. A 25 años del fallecimiento, cuando no hay favor que pedirle, el gran salón donde tuvo lugar la ceremonia quedó abarrotado, con quienes reconocen su valía. Salimos con la satisfacción del merecido reconocimiento a esta dama extraordinaria y que así los impartidotes de justicia, también hacen justicia a sus integrantes.
2.- En Tlaxcala, la corrida de Torreón de Cañas, con plaza llena y público entusiasta, resultó lucida, los toros de bella estampa, recios, resistentes y duros contra los picadores, hubo dos extraordinarios. Los diestros contagiaron el entusiasmo, se pegaron a los bureles, banderillaron con arte y precisión y Rafael Ortega citó pegado al ruedo, con temeraria valentía, pues ahí no hay espacio para escapar y no pudo esquivar cornada en la pierna aunque a pesar de ella siguió toreando; con todo y el frío de noviembre acrecentado con los vientos de los volcanes, pudimos admirar la ciudad de Xicoténcatl, la traza colonial en retícula, casas de dos pisos, limpia, pintada, los portales de la Plaza Mayor y en bello Palacio de Gobierno, de los primeros tiempos de la dominación española, arte barroco mezclado con el indígena, feliz conjunción. Otros templos y edificios civiles, pero el primer lugar es para el conjunto de Ocotlán, con sus dos torres que parecen flotar sobre el cerro frente a la ciudad, muros en filigrana de azulejo de Talavera a medias con ladrillo de ese tono único del valle de Cholula. Por dentro, los estofados con oro intacto, ventanas de tecali y en el camerino altar de plata, todo limpio y arreglado. La vuelta a la capital fue entrada la noche y no obstante, dilatamos más de la caseta de Chalco a la salida al viaducto de la Calzada Zaragoza, que en los 120 kilómetros de la autopista; precisa advertir que es mejor ruta por Texmelucan, ArcoNorte, Teotihuacan, Indios Verdes, sin montaña, sin curvas cerradas y con trazo directo.
3.- Festejar a los fieles difuntos, el 2 de noviembre tiene arraigo profundo en el alma mexicana, en todo México, en distintas maneras, ese día y a veces ese único día en todo el año, el festejo popular, entre los monumentos, bebidas y guisos de lo que gustaba el difunto, comidas y libaciones para alegrar a los deudos, la celebración en Janitzio, con toda la isla sembrada de veladoras, espectáculo excepcional desde las orillas, del Lago de Pátzcuaro, las yacatas de Tzinzuntzan, estilo pagano, las religiosas del panteón de Analco en Guadalajara, las de Mixquic en el DF, las principales y otras en cada población. En el cambio, se fue el luto riguroso, todo negro, las mujeres de velo, duración más de un año y en muchos de por vida, en desviaciones como la viuda que bailaba despacito porque estaba de duelo. También hay ceremonias para los héroes de la patria, con altas y bajas según el clima político. Del Benemérito de las Américas, cantaba Amado Nervo, "Eras tu mi señor, tu que soñando, están en el panteón de San Fernando". A pesar del odio que se tuvieron, Porfirio Díaz le hizo el Hemiciclo a Juárez, en la Alameda, habilidad política hoy desconocida, porque el muerto no puede dañar y el vivo eleva sus méritos. De aquellos velorios de toda la noche, donde lloran los verdaderos amigos y los estruendos por el café con piquete de los que acuden por sola conveniencia, de la novena de rosarios, del cortejo hasta los panteones, cada vez hay menos, hoy, tras la muerte viene la cremación y en unas horas pasa todo; si acaso, alguna misita y raramente esquelas en los aniversarios; como tratamos a los ancestros, seremos tratados. Y hasta los Próximos 300... y Algunos más...
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