Opinión / Columna
 
Acordanza 
Tere Ponce de Vega 
7 de noviembre de 2009

  * La Dra. Elisa García Barragán y su Antología de Textos de Justino Fernández

* La poeta Silvia Pratt ya puede usar condecoración canadiense

Conocí al historiador del arte Justino Fernández (1904-1972) en la UNAM. Era de esos maestros cuya clase (historia del arte contemporáneo, siglos XIX y XX) atraía a tantos estudiantes, que el salón de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM era insuficiente para albergarnos, de tal forma que muchas veces acabábamos todos en el auditorio de la propia Facultad... Los estudiantes teníamos que hacer "derecho de apartado" pidiendo a un amigo que, con una hora de anticipación o metiéndose a codazo limpio, nos guardara "un lugar" si el profesor de la hora antecedente a la clase de Justino se prolongaba en sus explicaciones algunos minutos. ¡Qué delicia escuchar al sabio maestro! Tenía la mejor colección de transparencias (en 1962 no había computadoras ni cañones para las presentaciones) que he visto sobre las corrientes artísticas que trataba... Comenzaba con el neoclasicismo y explicando las secciones áureas de un cuadro. Enseguida pasaba de Ingres a Delacroix y las características del romanticismo en pintura. Las clases sobre Goya no tenían parangón... De manera profundamente sabia y amena explicaba la dualidad de Goya, que después de ser pintor de la corte de Carlos IV, donde retrató la naturaleza viciosa de la reina María Luisa y la condición blandengue y cornuda del rey, y de retratar majas y majos, tan españoles y tan llenos de vida, fue el testigo de la guerra de invasión de los franceses, en tintas y aguafuertes que derivaron en sus famosos caprichos... Justino hacía vívida la clase, y al explicar las características de las corrientes artísticas y sus autores, despertaba en sus alumnos la imaginación y el deseo de conocer más cada obra, cada autor, cada corriente... Era asimismo experto en arte mexicano. La Coatlicue y su explicación estética lo llevaron a ser considerado el historiador del arte que más sabía sobre arte prehispánico... Pues bien, la doctora Elisa García Barragán hizo para la UNAM una antología de ensayos y trabajos de Justino Fernández, a los que intituló: "Pensar el arte. Antología de Justino Fernández", libro que guarda como epígrafe el siguiente pensamiento de Justino: "Tengo para mí que no es posible siquiera la existencia de un gran arte si éste no tiene un horizonte metafísico, transhumano, religioso [...] la expresión humana para que sea arte ha de ser revelación en formas armoniosas, bellas por su equilibrio, emocionantes por su lirismo, de la realidad humana total... Hace unos días, en la Casa Universitaria de las Humanidades, la doctora García Barragán presentó este libro que contiene el pensamiento de Justino en los diferentes trabajos que realizó sobre el arte mexicano... Incluyó, por ejemplo, "Una aproximación a la Coyolxauhqui", estudio sobre la gran expresión trágica de la cultura náhuatl; "Rubens y José Juárez", análisis de las influencias europeas en la pintura novohispana; "Una pintura desconocida de la Plaza Mayor de México"; "Orozco, genio de América"; "Tamayo en Bellas Artes"... Justino Fernández pensaba que ser crítico de arte tenía un sentido vital, ya que lo ponía con relación a los hombres del presente y del pasado, al través de sus obras... Qué bueno que Elisa García Barragán ponga en circulación nuevamente las ideas estéticas de este mexicano, gran crítico de arte, en este libro que circula ya entre los universitarios... La poeta y traductora Silvia Pratt, quien recientemente publicó su poemario "De tarde en tarde el arco iris" (UAEM, Toluca, 2009) recibió del Parlamento de Québec la condecoración de la "Orden de los Francófonos de América, en grado de miembro"... El Diario Oficial de la Federación del 3 de septiembre de este año, da cuenta que el Congreso le autoriza a portar la distinción correspondiente a la poeta... ¡Felicidades!...
 
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