Opinión / Columna
 
El Observador Parlamentario 
Antonio Tenorio Adame 
6 de noviembre de 2009

  * Plascencia, cerrada elección. Mouriño y los crímenes de Estado n Muro de Berlín, símbolo de "libertades"; en la frontera hay genocidio

La nominación del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos busca ser aprobada en el Senado, se cumplió con la formalidad marcada en el reglamento, pero al igual de la Ley de Ingresos, dejó profundas inconformidades. Se demanda que el Congreso apruebe pero a la vez reforme.

El nombramiento del nuevo ombudsman fue cerrada: en la primera ronda nadie obtuvo los 76 votos que señala la Constitución. Al exvisitador Raúl Plascencia Villanueva le faltó un escaso sufragio, Emilio Álvarez Icaza obtuvo 32 votos y Luis Raúl González Pérez sólo consiguió que seis senadores le brindaran su apoyo.

En la segunda ronda, Plascencia Villanueva fue designado, con 78 votos.

Tres votos de González Pérez consolidaron el grupo que ostenta el control desde la fundación de la CNDH.

Existe la percepción de una demanda de reforma para lograr los objetivos de justicia en la distribución del ingreso y la equidad ante la acumulación de la riqueza; de igual forma, se pretende que los derechos humanos sean protegidos de los abusos del poder y no al servicio de éste, como señaló la presidenta de la Comisión del Senado, doña Rosario Ibarra.

LA COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS RECLAMA REFORMAS. Se mantiene una continuidad en la concepción y aplicación de los derechos humanos aupada al poder y cobijada en el palio de la academia. Desde sus orígenes, el 5 de junio de 1990, la CNDH no ha sido capaz de paliar siquiera la crisis del estado de derecho, cuyas manifestaciones son de diversa índole como la tortura, la omisión de responsabilidad de la autoridad, quien infringe esos derechos, los crímenes de Estado quedan ocultos o confusos, y aun los fines fundamentales como la seguridad del Estado no se han satisfecho.

El nombramiento del nuevo ombudsman mexicano se conoce en el entorno inmediato del primer aniversario de la accidentada muerte de Juan Mouriño, lo que no deja de transmitir un mensaje recordatorio de otras muertes accidentales de personajes cercanos o dentro de la órbita del poder presidencial, tales como la de Carlos Alberto Madrazo en el régimen de Gustavo Díaz Ordaz durante el conflicto del 68; Alfredo Vladimir Bonfil con Luis Echeverría en el paro cañero de Veracruz; en el gobierno de Carlos Salinas ocurrieron los asesinatos del cardenal Juan José Posadas Ocampo y de Luis Donaldo Colosio Murrieta, y en la actual administración Juan Moruriño.

¿Son crímenes de Estado o contra el Estado? Siempre es poco clara su frontera, pero los derechos humanos naufragan ante decisiones atentatorias a la existencia humana.

20 ANIVERSARIO DE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN. El próximo 9 de noviembre se cumple el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín; las democracias occidentales gustan de calificarlo como un acto supremo de liberación.

El impacto en general fue la consolidación del mundo unipolar que alentó la política de guerra e intervenciones de Estados Unidos. Durante toda la existencia del muro de Berlín (1961-1989), murieron unas 250 personas que intentaron cruzarlo en esos días; en el muro y alambrada que divide México de Estados Unidos, cada año mueren unas 500 personas tratando de cruzarlo.

¿Es noticia en los grandes medios occidentales?

Eduardo Galeano cuenta que el muro de Berlín era la noticia de cada día. De la mañana a la noche leíamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la Infamia, la Cortina de Hierro...

Pero otros muros han brotado, siguen brotando en el mundo, y aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada. Poco se habla del muro que Estados Unidos está alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de otros muros que separan a los pueblos.
 
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