Opinión / Columna
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Ramón Ojeda Mestre
El profesor y el loco
Organización Editorial Mexicana
26 de octubre de 2009
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El nombre de este artículo es de un libro extraordinario de Winchester, en inglés The professor and the madman y nos ayudaría a entender qué ocurre en nuestro país. Es una historia real, de crimen, de cultura y de perseverancia y lo he recordado para desentrañar lo de Zimapán, porque es muy difícil aceptar que pase en un lugar donde los gobernadores eran capaces de todo menos de ir contra el pueblo enardecido. Qué capaz de que el serio Rojo Gómez, Corona del Rosal, Rojo Lugo o el gran Guillermo Rossell de la Lama nadaran contra la corriente social. Ahora es diferente.
Este viernes, la CNDH envió un comunicado grave que, contiene una bofetada histórica en la lucha ambiental. Ya en la Cámara de Diputados con la presidenta Ruth Zavaleta y el vicepresidente Luis Sánchez Jiménez, el doctor Eduardo A. Pigretti de Argentina, Eckhard Rehbinder de Alemania, Costopoulos de Grecia, Sancy de Francia, Lynda Warren y Waite de Inglaterra, Postiglione de Italia, Patiño Posse de Colombia, Grandbois de Canadá y el que esto escribe, habíamos escuchado al pueblo que se quejaba amargamente de feroces atropellos.
La CNDH resolvió que Semarnat, Profepa, el actual gobierno de Hidalgo y la anterior presidencia de Zimapán omitieron informar a la población del confinamiento de residuos peligrosos y sus consecuencias. Dicha omisión causó perjuicios al interés social, ya que los habitantes tienen derecho a recibir información de la seguridad del confinamiento y de los programas de emergencia. Por ello y por la violencia del 2/XII/2007 en que agentes de seguridad pública se excedieron en el uso de la fuerza al someter a las personas, la CNDH emitió su Recomendación 68/2009, dirigida al secretario de Semarnat, cuyos días están contados; al procurador de Profepa; al gobernador de Hidalgo; al coordinador general de la LX Legislatura y al presidente municipal.
La CNDH acredita que las celdas de confinamiento de residuos están en una hondonada, y que los denominados "lloraderos" son fuente de abastecimiento de agua de pobladores; además debe analizarse la reactividad, explosividad, toxicidad e inflamabilidad del confinamiento, para asegurar que las sustancias tóxicas no migren de las celdas o escurran por las lluvias fuera del confinamiento, realizar nuevos estudios y la empresa extranjera tener un plan alternativo para la recuperación de esas sustancias y el remedio ambiental.
Profepa dijo que no encontró violación de la empresa, pero CNDH asegura que violó derechos fundamentales previstos en la Constitución, la LGEEPA, las leyes de Residuos y la de Responsabilidades de Servidores Públicos. En cuanto a la violencia, por la oposición de Zimapán al confinamiento peligroso, la CNDH documentó que los de seguridad pública local se excedieron en el uso de la fuerza contra 44 personas y al golpear a 24, con lo que transgredieron derechos, por haberlas detenido arbitrariamente y por la irregular integración de las averiguaciones previas.
A Profepa le pide dar vista al Órgano de Control en la Semarnat para que investigue a los involucrados. Al gobernador las irregularidades del MP, se suscriban autorizaciones de cambio de uso de suelo y que protección civil fije rutas, horarios y días para el transporte de residuos peligrosos. A la Legislatura investigar a las autoridades municipales de Zimapán, para determinar la responsabilidad en que incurrieron por no informar a la población sobre las obras de la infraestructura del confinamiento, así como por omitir información solicitada por la CNDH. Al actual y buen edil que mantenga informada a la población e instrumente planes con autoridades y con la empresa extranjera para situaciones de alto riesgo, siniestro o accidentes. ¿Por qué las cosas buenas las hacemos mal?
rojedamestre@yahoo.com
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