Opinión / Columna
|
Acontecer político
José Luis Camacho Vargas
Sepúlveda, Pedroza y González
Organización Editorial Mexicana
25 de octubre de 2009
|
Desde el 10 de septiembre pasado, el Senado de la República ha llevado a cabo un procedimiento sin precedentes que se ha caracterizado por la transparencia e imparcialidad en su desarrollo y que tiene el objetivo de dotar a las señoras y señores senadores de la información necesaria para tomar la decisión sobre la persona indicada para convertirse en el quinto presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), organismo constitucionalmente autónomo creado en 1990.
Las Comisiones Unidas de Derechos Humanos, de Justicia y de Estudios Legislativos, Primera, del Senado, han sido las encargadas de conducir el proceso y entrevistar a cada uno de los 27 candidatos que cumplen con los requisitos legales para convertirse en el ombudsman nacional. Mujeres y hombres de diversos perfiles y trayectorias pero que comparten una misma preocupación acudieron a exponer ante los senadores su perspectiva y propuestas para este organismo.
De esos 27 candidatos son tres los que primordialmente llamaron mi atención, ya que debo destacar que las entrevistas se transmitieron en vivo en el Canal del Congreso y todos los mexicanos pudimos enterarnos en tiempo real de sus trayectorias y planes. Ellos fueron los doctores Ricardo Sepúlveda Iguíniz y Susana Thalía Pedroza de la Llave, así como el maestro Luis Raúl González Pérez.
El doctor Ricardo Sepúlveda Iguíniz planteó a los legisladores las ideas fundamentales de su plan de trabajo que se enfoca a un solo objetivo: la renovación profunda de la CNDH para recobrar su credibilidad y eficacia. Señaló que la viabilidad de un Estado consiste en la unidad de la trilogía mínima e indivisible entre derechos humanos, desarrollo y democracia. En tal sentido y contradiciendo a quienes aún piensan que los derechos humanos son un asunto superfluo, el doctor Sepúlveda advirtió que no puede haber avance en alguno de esos tres aspectos si no es compartido por los otros dos, de ahí la urgente necesidad de convertir a los derechos humanos en una política de Estado.
"A pesar de los avances sin duda significativos en materia de participación democrática, no hemos logrado la transformación que requerimos y el campo de los derechos humanos es claramente uno de estos signos. Persisten en México violaciones a los derechos humanos en casi todos los ámbitos; si pensamos en los derechos civiles y políticos, o si pensamos igualmente en el campo de los derechos económicos, sociales y culturales encontramos muy graves problemas", fue el diagnóstico objetivo que el doctor Sepúlveda Iguíniz compartió con los senadores, lo cual es muestra no sólo de su conocimiento en la materia, sino principalmente de su convicción para corregir las deficiencias.
Sepúlveda subrayó que la transformación que hoy requiere México debe de contemplar a los derechos humanos como un elemento central e indispensable, para lo cual la CNDH debe de ser un verdadero impulsor de los cambios que el país requiere. El ombudsman debe justificar su actuar en términos de prevención, disminución y erradicación de las violaciones a los derechos humanos y no en datos estadísticos, dijo.
Durante su exposición ante los senadores, la doctora Susana Thalía Pedroza de la Llave señaló que su postulación no es resultado de la simple pretensión de ocupar un cargo público, sino que para ella la prevención, promoción y defensa de los derechos humanos es un compromiso de vida. Su trayectoria académica da testimonio de su sólida formación no sólo en la investigación de los derechos humanos, sino en su defensa, tal es el caso de su desempeño como visitadora de la CNDH. "Estoy segura que el servicio público es una oportunidad para trabajar en favor de las necesidades de la sociedad y contribuir al engrandecimiento de nuestro país".
En su proyecto de trabajo para el período 2009-2014, la doctora Pedroza realizó una conjunción entre su experiencia y conocimiento de la CNDH con propuestas de diversas organizaciones de la sociedad civil e inquietudes de la comunidad académica, resultando en un documento que de ponerse en práctica mejoraría el trabajo de la institución e impulsaría cambios normativos que potenciarían su función.
Por su parte, el maestro Luis Raúl González Pérez agradeció el apoyo de las organizaciones sociales que lo postularon, así como, a los senadores la oportunidad que le brindaron de expresar sus argumentos. Señaló que en el México del siglo XXI es necesario replantear la política en materia de los derechos humanos, derivado de la aparición de nuevos factores y la permanencia de viejos vicios. "Hoy se requiere una visión vanguardista y un enfoque transversal en la defensa y promoción, que siente las bases para la creación de un Estado humanista en el que México tiene que transformarse, en donde los derechos humanos internacionalmente reconocidos se defiendan y se promuevan en una acción concertada entre los poderes del Estado, los órganos de Gobierno y de la sociedad", indicó el maestro González Pérez en un afán de enviar el mensaje de que la prevalencia de los derechos humanos no es un asunto sólo del Gobierno, sino del Estado mexicano en su conjunto.
La Comisión de Derechos Humanos del Senado sesionará a partir de mañana con el objetivo de dialogar y tratar de consensuar la terna de los candidatos que propondrá al pleno senatorial a más tardar el 31 de octubre para elegir al próximo ombudsman nacional, quien será el responsable de reconducir el trabajo de una institución que se ha convertido en patrimonio de todos los mexicanos.
No será fácil la decisión del pleno camaral, pero por lo pronto aquí presento a nuestros lectores los argumentos vertidos por tres destacados aspirantes.
camachovargas@prodigy.net.mx
Columnas anteriores
Columnas anteriores