Opinión / Columna
 
Puente de Plata 
Humberto Matali Hernández 
Nezahualcóyotl, poesía en flor
El Sol de México
12 de octubre de 2009

  "¡Amigos míos, poneos de pie! / Desamparados están los príncipes / yo soy Nezahualcóyotl /

soy el cantor, / soy papagayo de gran cabeza."

Nezahualcóyotl. "Poneos de pie".

En la vacuidad estéril de la política nacional, la figura más extrañada y necesitada es la de un estadista. La mejor muestra es el tiempo actual, este siglo XXI en donde los buenos gobernantes y verdaderos líderes son inexistentes, al extremo de ofender la historia nacional, amén del ridículo como recurso perenne.

Entre los estadistas mexicanos, aun cuando no existía el concepto de un país llamado México, sobresale Nezahualcóyotl (1402-1472) rey del señorío de Tezcoco, que superó en capacidades, de acuerdo con su tiempo y región, a la mayoría de los reyes renacentistas europeos. Es necesario recordar la magnitud del gobernante mexica, al cumplirse un aniversario más del tropezón, porque eso fue, que se dio Cristóbal Colón con todo un continente.

El señor de Tezcoco contó con la capacidad de reunir peculiaridades contradictorias. Ser un valiente guerrero y excepcional estratega, gobernante, constructor de obras en beneficio de su nación, instaurador de leyes y justicia, sabio sobre el tema de la divinidad. Así para lo que interesa a este espacio, un poeta, que en "Los Cantos" expresó belleza, amor, muerte y vida, todo eso dentro de su marco, existencia en el mundo indígena precolombino.

En las traducciones de "Los Cantos" hechas a partir de los textos nahuas, por Ángel María Garibay y Miguel León Portilla, se capta un ritmo poético y una sucesión de figuras extraordinarias. Es el trabajo de dos genios y rescatadores de la mexicanidad y de las culturas prehispánicas que enriquece la cultura nacional.

La vida del príncipe Acolmiztli Nezahualcóyotl fue azarosa y creativa, digna de un personaje de novela histórica. Es la existencia de un gobernante que pudo surgir de la escritura de los clásicos griegos o de la mitología helénica. A esos que les gusta escribir novelas de supuestas historias reales sobre la existencia de los mexicas, deberían de acudir a la figura del señor de Tezcoco. Se salva don Salvador de Madariaga, con "El corazón de piedra verde".

En la turbulencia política actual es necesario recordar a los impulsores del país desde sus orígenes, como en este caso, es el señor de Tezcoco, del que se perdió, después de siete siglos, la mayoría de las obras como gobernante, quedan aún muestras como el bosque de Chapultepec, pero destaca la obra poética rescatada por Ángel María Garibay y Miguel León Portilla, de la lengua náhuatl. Son poemas o cantos en donde se muestra lo mejor del creador: "Los cantos son nuestro atavío" "Como si fueran flores / los cantos son nuestro atavío / oh amigos: / con ellos venimos a vivir en la tierra. / Verdadero es nuestro canto, / verdaderas nuestras flores, / el hermoso canto. / Aunque sea jade, / aunque sea oro, / ancho plumaje de quetzal... / ¡Que lo haga yo durará aquí junto al tambor! / ¿Ha de desaparecer acaso / nuestra muerte en la tierra? / Yo soy el cantor: / que sea así".

Consiente de lo efímero de la vida, creó el poema "Ay, solo me debo ir", en donde el gobernante muestra la desesperación de sus limitaciones: "Ay, solo me debo ir, / solamente así me iré / allá a su casa... / ¿Alguién verá otra vez la desdicha?, / ¿alguién ha de ver cesar / la amargura, la angustia del mundo? // Solamente se viene a vivir / la angustia y el dolor / de los que en el mundo viven... / ¿alguién ha de ver cesar / la amargura, la angustia del mundo?".

Las flores, la angustia de la vida y la muerte son una constante en la poesía de Nezahualcóyotl, como sucedió cuatro siglos después con los poetas decimonónicos y del modernismo.

El canto "Como la pintura nos iremos borrando", con el bello verso "Príncipes, pensadlo, / oh Águilas y Tigres: / pudiera ser jade, / pudiera ser oro, / también allá irán / donde están descorporizados. / ¡Iremos desapareciendo: / nadie ha de quedar!" es sin duda el mejor consejo para los gobernantes actuales, empeñados en convertirse en amos del dinero.

Por desgracia la lectura de la poesía de Nezahualcóyotl, en el actual y aberrante sistema educativo que en un exceso de estupidez es deformado al retirar de las materias de historia y literatura la vida y obra de Nezahualcóyotl, al transformarlo en una simple monografía. Y así es como lo ven los ilustrados políticos y funcionarios mexicanos, incultos en gran mayoría, tecnócratas admiradores de las culturas del barbarismo, el consumo y la superficialidad, a los que los libros son un objeto extraño o motivo para crear elefantes blancos disfrazados de bibliotecas dinosáuricas.

El mejor libro sobre el rey de Tezcoco es "Nezahualcóyotl, vida y obra", escrita por José Luis Martínez, edición del Fondo de Cultura Económica, en donde reproduce parte de las traducciones del náhuatl hechas por Garibay y León Portilla, además de la vida y los otros aspectos de la existencia y labor gobernante de Nezahualcóyotl.

Correo electrónico:

matalih@hotmail.com
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas