Opinión / Columna
 
Juan Antonio García Villa 
A propósito de impuestos: ¿Vale para todos una misma receta?
El Sol de México
4 de octubre de 2009

  El domingo pasado, en Alemania, ganó las elecciones la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de la actual canciller de ese país Angela Merkel. Este partido y su liderazgo propusieron a los votantes germanos como política fiscal -ya adoptada en la actual situación recesiva- bajar los impuestos para estimular la desmayada actividad económica. En contraste y ante el mismo entorno económico, el presidente español Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español, PSOE, ha propuesto un alza de impuestos para el siguiente año fiscal. También el Ejecutivo mexicano ha propuesto al Congreso para 2010 un incremento en la tasa de algunos gravámenes, entre otros del impuesto sobre la renta, así como crear una nueva contribución de 2 por ciento al consumo.

En los dos últimos casos mencionados, España y México, la respectiva oposición política, allá representada por el Partido Popular (PP), y aquí por el PRI y el PRD, ha asumido una posición contraria y crítica a la propuesta de cada gobierno, en España encabezado por el PSOE y entre nosotros por Acción Nacional. Si se analizan con detenimiento las respectivas posiciones, resulta que el PSOE tiene afinidad con el PRI y el PRD, al menos en cuanto que los tres son de la misma organización internacional de partidos, lo que a su vez también sucede con el PP, Acción Nacional y la CDU alemana. ¿Por qué entonces las posiciones no son iguales y congruentes?

Antes de intentar una respuesta, ha de hacerse un par de consideraciones previas. La primera, que en ninguna parte es popular el pago de impuestos y menos su incremento. ¿Por qué? Dicho de manera cruda, porque ataca directamente al órgano más sensible del ser humano, que no es el nervio trigémino como algunos sostienen, sino el bolsillo. Pero también, a pesar del dolor que causa, porque se trata de las dos únicas realidades inevitables de este mundo, que son la certeza de la muerte y la exigencia inescapable de pagar impuesto. Por lo que hace a estos últimos, la clave está en saber cómo hacerle para pagar siempre lo justo, en el entendido de que para la inmensa mayoría -si no es que para la totalidad- de los contribuyentes, lo justo siempre será, sin perjuicio de la ley, pagar lo menos posible. Bien o mal, todo parece indicar que así es la naturaleza humana.

La semana pasada, en una serie de conferencias sobre Ciencia e Innovación 2009 que organizó el gobierno del DF, dos Premios Nobel de Economía, probablemente en forma involuntaria, terciaron en la amplia y desordenada discusión nacional que ha suscitado el paquete fiscal para 2010 propuesto por el Gobierno mexicano. Uno de ellos, Premio Nobel de Economía 2003, Robert Engle, expresó que en momentos recesivos no recomienda aumentar los impuestos por ser "está una solución equivocada" sino que su receta consiste, como ya lo hacen otros países, en "conservar el gasto (público) alto, pero con bajos impuestos". Y el otro Nobel, 2007 de la misma especialidad, Erik Maskin, dijo que "imponer un impuesto al consumo provocará que las personas consuman menos, lo que implicará menores ingresos, por lo que es una mala idea hablar de más impuestos en una época de recesión".

Sobre el contenido de sus opiniones, ¿nada les dice a estos galardonados el grado de desarrollo de un país y el tamaño de su carga tributaria? ¿Estarán enterados de que en México esta carga es notoriamente menor a la que tienen países similares al nuestro? ¿Sabrán que más de la tercera parte de la recaudación total, baja de por sí, proviene directamente de la riqueza petrolera y que ésta está en franco proceso de agotamiento? ¿Consideran pertinente recetar indiscriminadamente para todos los países, como lo hacen, conservar el gasto público alto y simultáneamente bajar impuestos? ¿Tendrán conocimiento de las consecuencias catastróficas que en situaciones similares y durante más de dos décadas tuvo para el país la adopción de una política fiscal altamente deficitaria? ¿Sabrán todo esto?
 
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