México
México, segundo lugar en corrupción política
Según encuesta de Transparencia Internacional, 38% de los consultados afirma que las compañías del país son propensas a recurrir a relaciones personales. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
24 de septiembre de 2009


Doina García / El Sol de México

Ciudad de México.- México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en prácticas de soborno tanto de políticos como de funcionarios públicos de niveles inferiores para "acelerar las cosas", así como en el uso de relaciones personales o familiares para obtener contratos públicos; el primer sitio lo tiene Rusia.

El "Índice de Fuentes de Soborno 2008",  publicado por Transparencia Internacional, clasifica a 22 de los países económicamente más influyentes del mundo en función de la propensión de sus empresas a pagar sobornos en el extranjero y se construye a partir de las respuestas a una encuesta en la que participaron más de 2 mil 742 altos ejecutivos de empresas.

El estudio revela que  Rusia, México, la India y China son -según los encuestados- los que más participan en éstas prácticas. Ahí, el 38 por ciento de los encuestados señaló que las empresas de México son propensas a recurrir a las relaciones personales y familiares para conseguir contratos públicos, con lo que ésta representa la práctica de corrupción más frecuente.

Asimismo, el 32 por ciento opinó que las empresas mexicanas participan en el soborno de políticos de alto nivel, partidos políticos o funcionarios de niveles inferiores.

Al respecto, Juanita Riaño, de Transparencia Internacional, sostiene que en economías emergentes como la India, México, China y Rusia, la percepción del desempeño de las empresas es bastante deficiente y los líderes empresariales señalan que la corrupción se extiende más allá del pago de sobornos por parte de las compañías a cambio de "conseguir negocios" e incluye prácticas de captura del Estado en varios países en niveles preocupantes.



* LA CORRUPCIÓN A NIVEL INTERNO EN LAS EMPRESAS

Sin embargo, la corrupción no sólo es un fenómeno común al exterior del país, sino también al interior de las empresas privadas mexicanas. El estudio titulado "Informe Global de la Corrupción 2009: la Corrupción y el Sector Privado", también de Transparencia Internacional, señala que en nuestro país los actos de corrupción de los accionistas mayoritarios, tales como las prácticas de auto contratación o similares, podrían representar hasta el 30 por ciento del valor patrimonial de las empresas.

El documento sostiene que una diferencia en niveles globales de corrupción entre países como Singapur que está calificado con 9.2 y México con 3.6, donde cero significa muy corrupto y diez es la ausencia de corrupción, representa pérdidas millonarias para México, pues ocasiona el mismo resultado que se tendría si el Gobierno incrementara los impuestos en más del 20 por ciento.

El estudio subraya que la corrupción en las empresas no sólo afecta las relaciones comerciales, sino que además representa un riesgo importante en la economía.

En las empresas, los ejecutivos pueden centrarse de manera oportunista en obtener dividendos generosos para sí mismos en vez de buscar rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo, lo cual ha sido identificado como un factor causal importante de la crisis financiera.

Asimismo, los accionistas mayoritarios frecuentemente intentan influenciar la estrategia corporativa para excluir a los accionistas minoritarios mediante prácticas de auto contratación o similares.

Así pues, en México, Italia, Austria y Turquía se estima que las ventajas que reporta el control mayoritario exceden el 30 por ciento del valor patrimonial de las empresas. Este índice es del doble de la media mundial que es del 14 por ciento.

Asimismo, apunta que el efecto disuasivo de la corrupción para la inversión extranjera es evidente. En una encuesta en la que participaron más de 390 altos ejecutivos de empresas, casi el 45 por ciento señaló que optó por no ingresar a un nuevo mercado o no aprovechar una oportunidad comercial por los riesgos de corrupción que implicaban.

Agrega que un análisis de casi 5 mil operaciones de fusión y adquisición de transnacionales demuestra que los entornos con alto nivel de corrupción reducen drásticamente la valoración de las empresas nacionales y disminuyen su atractivo para los inversores.

Así pues, Transparencia Internacional sostiene que es urgente que los actores involucrados en la lucha contra la corrupción se concentren en el papel y la responsabilidad del sector privado para  poner fin a los flujos de fondos corruptos.

Asegura que el masivo alcance de la corrupción como consecuencia de sobornos, carteles de fijación de precios e influencia indebida sobre las políticas públicas, tiene un costo de miles de millones de dólares y obstaculiza el crecimiento económico sostenible.