Opinión / Columna
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Franquicia diplomática
E. Espinoza
7 de septiembre de 2009
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* La Fiesta Nacional de Jamaica
* Firma acuerdo la Oficina Económica de Taipei
* De manteles largos el embajador eslovaco y su esposa
¿Qué diferencia hay entre la felicidad y la paz interior? Bueno, pues permítame decirle, querido lector, que la felicidad depende de las condiciones que se perciben como positivas. La paz interior, no. ¿No es posible atraer sólo condiciones positivas a nuestra vida? Claro que sí, abandonando falsas imágenes de sí mismo y las metas y deseos superficiales dictados por el ego; cuando éstos obtienen profundidad, humildad y compasión, se vuelven reales. Recuerda que cuando algo negativo te sucede, en ello debes encontrar una profunda lección, que está escondida, por lo tanto será como es. Recordemos que no hay ni bueno ni malo y, visto desde la perspectiva de la mente, hay bien y mal, gusto y disgusto, amor y odio... EN DÍAS PASADOS tuvo lugar la ceremonia de Firma de Acuerdo ADOC 2.0 Ee-Learning Digital Center con la Oficina Económica y Cultural de Taipei en México. Cabe hacer mención que el proyecto de dicho centro de Oportunidad Digital del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico, iniciado por chinos de Taipei en la Reunión de Líderes Económicos del Foro realizada en el año 2003, se estableció con el propósito de acortar la brecha digital entre las economías miembros del APEC y que ahora está a punto de asumir una nueva misión. La inauguración de dos nuevos centros de Oportunidades Digitales APEC, en la ciudades de Obregón y Navojoa, es aumentar la cooperación entre los sectores públicos y privados, en especial atención a la creación de habilidades digitales para los grupos desfavorecidos, teniendo como objetivo principal la transformación de la brecha digital ADOC 2.0 en oportunidades digitales, al permitir a las personas superar las limitaciones debidas a la edad, género, salud, educación o condición social y, al mismo tiempo, desarrollar la nueva economía digital en los miembros de APEC... COMO TODOS LOS años, Sheila Sealy-Monteith, embajadora de Jamaica, se luce "tirando la casa por la ventana" para celebrar en grande un aniversario más de su Fiesta Nacional. En esta ocasión el número 47 y que en compañía de su esposo Vivian y personal diplomático de su misión recibieron a más de un centenar de amigos en los salones del University Club, allá en Reforma. Ella vistió en beige y, dando paso a cada uno de sus amigos diplomáticos, de la política, de la Cancillería mexicana y de la colonia jamaiquina residente en México, pronunció un elocuente discurso, en el que mencionó parte de sus logros, de la situación económica mundial, de las pruebas que pasa su país y de la relación bilateral, el que fue aplaudido por la selecta concurrencia. Ahí me encontré con un nuevo grupo de embajadores recién llegados al país y a decir verdad, los que conocí son un encanto de personas. Ahí los embajadores de Bélgica, Boudewijn Dereymaeker, con su esposa; de Venezuela, de República Dominicana, Fernando Pérez Memem; de Italia, Roberto Spinelli, con su esposa muy guapa (y, por cierto, muy parecida a mi amiga Valeria Born, esposa del exembajador de Alemania en México); de Chipre, Vasilios Phillippou y esposa, quienes conversaban con su colega de Grecia, Vassilis Karantonis. También los embajadores de Rusia, Valery Morózov, recién desempacado de sus vacaciones; el de China conversando con Wendy Coss; muy contentas las embajadoras de Australia, Katrina Cooper, y Nueva Zelanda, Cecile Hillyer, ambas con sus respectivos esposos; los Wickers, Tere más esbelta que nunca; los embajadores de la India y Serbia con sus esposas (por cierto, estos últimos estuvieron en México en la Embajada hace algunos años); los McGuinnes y muchos más que ganaron sendos regalos como Luis Ortiz Monasterios, embajador mexicano ya retirado, y Olga Maurtúa, esposa del embajador Óscar Maurtúa, representante de la OEA en México; los Guerrero, de Chile, y un prolongado etcétera que bailó y cantó hasta la medianoche.... LES QUIERO CONTAR que el otro día recibí de regalo un bello libro escrito por mi maestro Gustavo Zepeda Carranza... LA FIESTA NACIONAL de la República Eslovaca la presidieron mis muy queridos amigos, el embajador Josef Adamec y Dana Adamcová, teniendo como marco el Casino Militar. Ahí se dieron cita elegantes invitados que felicitaron muy alegremente a tan perfectos anfitriones.
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