Opinión / Columna
 
Punto de Referencia 
Daniel Aceves Villagrán 
"Un México sediento"
Organización Editorial Mexicana
6 de septiembre de 2009

  El fenómeno climático conocido como "El Niño" y un calentamiento de las aguas en el Océano Pacífico han generado condiciones más secas en América Latina y pudieran también influir en la falta de lluvia en México, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, organismo que ha modificado la alerta de intensidad del fenómeno "de débil a moderado", lo que podría traer cambios inusuales en el clima, por lo que será hasta marzo de 2010 cuando se podría contar con lluvias suficientes.

Esta organización ha informado que la temperatura de la superficie afectada aumentó cerca de un grado Celsius en relación con la temperatura normal a finales de junio, lo que ha dejado en la capacidad mínima a la mayoría de las 800 presas que hay en nuestro país y ha matado a más de 50 mil cabezas de ganado, entre otros efectos, en los que está el que julio fue el mes más seco en los últimos 60 años en nuestro país, lo que da como consecuencia una pérdida de 15 mil millones de pesos; se ha dejado de producir un millón de toneladas de sorgo y soya, se han afectado 12 millones de hectáreas con bajo rendimiento, de las cuales el 50 por ciento son tierras que no se recuperarán. El fenómeno de "El Niño", además de provocar menos lluvias en verano, aleja la formación de huracanes de las costas mexicanas como "Jimena" (que azotó en esta semana a Baja California Sur), ya que el calentamiento de las aguas hace que las tormentas del Pacífico se formen en alta mar, y aunque estos fenómenos son destructivos no se puede vivir sin ellos porque seríamos un país completamente desértico.

Según el Instituto Meteorológico Nacional, en la actual temporada quedan por llegar nueve huracanes en el Pacífico y siete en el Atlántico que podrían paliar la sequía si se forman cerca de las costas mexicanas, pero mientras tanto, organizaciones campesinas y ganaderas, el Gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales y la Conagua coinciden en que el campo mexicano enfrenta un grave panorama debido a la sequía y que esto nos puede llevar a una crisis alimentaria de grandes proporciones. Las entidades más golpeadas en este sentido son Puebla, Hidalgo, Aguascalientes, Michoacán, Guanajuato y Tlaxcala, en donde se registran pérdidas de hasta el 75 por ciento de las cosechas, por lo que las voces de alerta se dan para que las autoridades presenten un plan de emergencia para enfrentar el problema.

De acuerdo a la Conagua, se están utilizando los colores de un semáforo para ejemplificar la emergencia por sequía; actualmente el código está en amarillo, es decir, una situación alarmante pero no es todavía emergencia. No obstante, para miles de campesinos y ganaderos la situación ya es crítica y desesperante. Se estima que la caída de las cosechas vendrá acompañada de un aumento de los precios de los granos, que oscila entre el cinco y 15 por ciento, ya que el desplome para el maíz será del 20 por ciento, para el frijol en 30 por ciento y para el sorgo en 15 por ciento.

No existe un solo estado del país que no haya contado con alguna problemática generada por la sequía. Este fenómeno se suma a la problemática económica, al desempleo galopante, a la epidemia de la influenza AH1N1 y a la inseguridad, por lo que será imprescindible que el Gobierno en todos sus niveles asuma preventivamente programas que rescaten de la tradicional miseria a los campesinos y en menor medida a los ganaderos de nuestro país. Ahora sí, como decían por ahí, éramos muchos y la abuela parió. Necesitamos huracanes y tormentas.

E-mail: danielacevesv@yahoo.com.mx
 
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