Opinión / Columna
 
Rutilio Escandón 
Tecnología, la llave del desarrollo
Organización Editorial Mexicana
28 de julio de 2009

  En nuestra colaboración anterior remarcamos la importancia que tiene para el desarrollo económico y social de un país el nivel de educación de su población, en esta ocasión abordaremos un tópico inherente a la educación que tiene también una alta incidencia en el desarrollo económico y social, es decir, el progreso tecnológico.

Como mencionamos antes, organismos internacionales como la OCDE afirman que la inversión en ciencia y tecnología es uno de los pilares del crecimiento económico, además de que la IDE gubernamental (Inversión en Investigación y Desarrollo) es el promotor primordial del sector. Por ello, los países que han mantenido una alta inversión en ciencia y tecnología al paso de los años han logrado también elevados índices de crecimiento económico y una calidad de vida superior.

Ejemplo claro son los países del sureste asiático, quienes hace tres décadas sorteaban una situación similar a la de México, pero en lugar de implantar medidas indiscriminadas de libre mercado (neoliberales) como nosotros, optaron por fortalecer primero su mercado interno, destinando una buena parte de sus recursos a la investigación científica y tecnológica, con el consecuente resultado de lograr en un periodo relativamente corto un notable incremento de su desarrollo.

En contraste, en nuestro país tenemos décadas de atraso en la materia, porque sexenio tras sexenio se ha dado prioridad a la promoción de inversión y tecnología importada que nos ha hecho totalmente dependientes. Es así, que hemos visto pasar varias administraciones sin que nuestra nación tome un rumbo fijo en su política industrial, la cual es obligatoria para detonar un crecimiento sostenido, y es que a pesar de las tristes experiencias que hemos tenido por la ausencia de autonomía y suficiencia económica, actualmente se sigue cometiendo el grave error de poner como primacía a sectores que dependen completamente del exterior, muestra de ello son los grandes apoyos a la industria automotriz extranjera o a empresas como Wal Mart y Comercial Mexicana (que no es de mexicanos), al sector turismo que depende en su mayor parte de la derrama de turistas extranjeros, además de las magnas displicencias que las autoridades muestran ante las prácticas usureras de los bancos extranjeros que manejan casi totalmente nuestro sistema financiero, primordial para la realización de la inversión, entre un largo etcétera, medidas que en todo caso sólo son aspirinas para sortear la actual crisis, pero que definitivamente no sentarán las bases de un desarrollo económico y social sostenido, que sí lograría impulsar la inversión en los sectores nacionales clave que hemos mencionado en este espacio, el campo, las pymes, la educación, la ciencia, la tecnología y la infraestructura social de alto impacto. Además, como mencionamos en colaboraciones anteriores, estos tiempos de crisis económica mundial son la oportunidad exacta para invertir intensiva y significativamente en sectores novedosos, que son el futuro de la humanidad y quedar mejor colocados en la escala mundial, hablamos de áreas de oportunidad como las energías renovables, la salud, la autosuficiencia del agua y los alimentos, relacionándolos con la investigación y desarrollo de tecnologías de punta como la biotecnología (genómica), la nanotecnología, la microelectrónica, la informática y las telecomunicaciones. Para ello, necesitamos autoridades, planes y proyectos que promuevan la cooperación del sector empresarial nacional con las universidades nacionales, que son las principales generadoras de ciencia y tecnología, con la finalidad de fomentar la producción de bienes con un valor tecnológico superior, en lugar manufacturar productos de poco valor agregado como hasta hoy lo hacemos.

Mientras más aplacemos estas tareas y la decisión de echar a andar un proyecto serio, de desarrollo científico y tecnológico, más tardaremos en alcanzar los beneficios de la modernidad, ya que la inversión en estos rubros será nuestra verdadera llave de entrada a la élite de los países del primer mundo.

rescandonc@prdleg.diputados.gob.mx
 
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