Opinión / Columna
 
Punto de Referencia 
Daniel Aceves Villagrán 
"El Ejército entre dos fuegos''
Organización Editorial Mexicana
26 de julio de 2009

  En lo que va de la administración del presidente Felipe Calderón se han documentado por lo menos 37 enfrentamientos del Ejército, en los que han perdido la vida 111 efectivos, que son un punto de medida para argumentar que el Ejército, Marina y Fuerza Aérea de México están ante dos claras adversidades; una de ellas es la que tiene que ver en la lucha contra grupos de criminales mayoritariamente ligados al narcotráfico, y la otra con el repudio de algunos sectores, que señalan violaciones constantes a los derechos humanos como el caso particular documentado en Ciudad Juárez, en donde las desapariciones forzadas, tortura, asesinatos y consignación de inocentes son parte de lo que se ha generado en por lo menos 50 casos; situación que ha trascendido allende las fronteras, desprendiéndose que medios de comunicación y autoridades estadunidenses han solicitado información al Gobierno mexicano.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha pedido una revisión seria sobre la estrategia del Gobierno mexicano para enfrentar a los narcotraficantes y, en este contexto, la Organización Human Rights Watch y legisladores en Washington enviaron una misiva a Hillary Clinton para expresar su preocupación por la creciente cantidad de abusos graves cometidos por los militares durante operativos contra el narcotráfico y de seguridad pública, solicitando a Barack Obama exigir enérgicamente al Gobierno de México el respeto a derechos humanos y, en lo contrario, retener un porcentaje de los fondos del Plan Mérida hasta que el Gobierno mexicano garantice que todas las acusaciones de violaciones a la ley por parte de los militares sean investigadas y juzgadas por la autoridad civil.

La CNDH manifiesta en voz de su titular que el crimen organizado no se combate con más balas, pues está demostrado que la delincuencia tiene más y mejores armas; es necesario realizar un replanteamiento de la participación del ejército en el combate al crimen organizado para que los militares estén sujetos a controles de las autoridades civiles que eviten violaciones a los derechos humanos, y por citar un ejemplo, que el fuero de guerra aplique únicamente para faltas cometidas contra la disciplina militar y que los delitos cometidos en tareas de seguridad pública y combate al narcotráfico sean llevadas a tribunales civiles.

No obstante, creo rotundamente que sería un error colosal el retirar al Ejército del combate al narco, pues se estarían cediendo muchas geografías a los delincuentes que están limitados con la presencia militar como único dique; es fundamental apoyar la lucha emprendida por el Gobierno federal en diversos frentes, y uno de los que más descuido padecen son las tareas de prevención de adicciones que, de acuerdo con las cifras crecen de una manera alarmante, fomentar el desarrollo social con educación, salud y oportunidades laborales y poner énfasis en las vertientes de atención para que la familia, como célula de la sociedad, se vuelva como fue en el tejido social, el elemento que contenga el involucramiento de los jóvenes y niños en actividades delictivas, tareas nada fáciles que tendrán que atenderse buscando no sólo efectos sino también causas. Es una guerra sin retorno y el perderla significaría perder al país entero y eso no es posible permitirlo, porque las modificaciones legales constitucionales le han dado ya herramientas a la autoridad; no obstante, de qué sirve si la autoridad está infiltrada y amenazada por la delincuencia, el problema tiene un concepto básico y único que se llama impunidad.

Es menester del Ejército no permitir la impunidad en sus filas, porque se estaría mandando un mensaje de una versión de ilegalidad que contagiaría a una institución que es calificada como la más creíble y respetada del pueblo mexicano; se requiere un frente multilateral que va desde propiciar un mayor compromiso del vecino país del norte por la característica de ser el país de más adictos del mundo y, por la otra, un frente social y político para no claudicar desde ninguna trinchera en la lucha no sólo policial y militar contra el narco, es decir, dar la batalla en lo social.

E-mail: danielacevesv@yahoo.com.mx
 
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