Opinión / Columna
 
Punto de Referencia 
Daniel Aceves Villagrán 
"Llamada de atención"
Organización Editorial Mexicana
12 de julio de 2009

  El proceso federal electoral intermedio del pasado domingo, junto con las elecciones concurrentes en 14 entidades federativas, en donde además de presidentes municipales, diputados locales y federales y seis gobernadores se significó, como se ha venido apuntando, por estar inmerso en nuevas reglas generadas por los partidos políticos que compitieron al extremo por violentar la legalidad y torcer, hasta donde se pudo y se quiso, la legislación vigente; es decir, que el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Federales quedó como el artículo que habrá que transformar o cambiar para poder visualizar una elección presidencial en el 2012 con un método mucho más ciudadanizado. Que quede claro que el llamado de atención es al gobierno en sus diferentes niveles, pero, sobre todo, a los partidos políticos que independientemente de los resultados que arrojaron grandes perdedores y grandes vencedores, están distanciados de una mecánica de representación legítima ante la mayor parte de la ciudadanía. Cabe recordar que la participación electoral fue del 44 por ciento, es decir, unos 34 millones de votos que se depositaron en 139 mil casillas vigiladas por más de un millón de mexicanos y que en el contexto federal nos da casi dos millones de votos nulos que tienen de manera implícita el mensaje más fuerte de los mexicanos hacia las instituciones, destacándose la corriente nulificadora que fue de más del diez por ciento en el Distrito Federal y del 7.50 en el estado de Chihuahua. La composición en la Cámara de Diputados federal será para el PRI, de 241 curules; para el PAN, 147; para el PRD, 72; el PVEM, de 17; el PT, nueve; el Nueva Alianza, ocho; y Convergencia quedará con seis. Con esto la agenda priísta tendrá que generar una argumentación de carácter económica atenuando el problema del desempleo abierto y consolidando la necesidad de enfrentar la crisis económica que todavía está lejos de tocar fondo y que tiene un boquete calculado en más de 400 mil millones de pesos. Las consecuencias del proceso electivo del 5 de julio no se han hecho esperar y la caída de Germán Martínez de la presidencia del CEN del PAN es una muestra del desencanto del Gobierno federal y del panismo por los resultados obtenidos, en donde además de perder las gubernaturas de San Luis Potosí y Querétaro, no pudieron remontar en Campeche, Colima y en Nuevo León, ganando únicamente el estado de Sonora; pero la catástrofe se evidencia en la pérdida de ciudades importantes como Cuernavaca, Guadalajara, Zapopan, Naucalpan, Tlalnepantla, entre muchas otras que constituían el corredor azul. Pero no es menos grave la fractura dentro de la izquierda mexicana al desmoronarse el Partido de la Revolución Democrática con la intensa lucha en contra de los López obradorianos que a pesar de ganar Iztapalapa con "Juanito" están claros de que con el PT y Convergencia no les alcanza para una candidatura presidencial llevando como estandarte al mesías tropical de López Obrador; por lo que en estos partidos, como se dice coloquialmente, vendrán las noches de los cuchillos largos, ya que los triunfos tienen paternidades; y las derrotas, responsables. Y el claro retroceso del PRD en el Valle de México los hizo desprenderse de municipios como Nezahualcóyotl, Metepec, Chalco y otros que se significaban como un fuerte bastión amarillo, que ahora ni la niña Marianita podrá componer, pero que nadie se la crea porque ni un triunfo y ninguna derrota son para siempre, el electorado es volátil.

E-mail: danielacevesv@yahoo.com.mx
 
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