Guadalajara
Admite EU fallas en su sistema migratorio
El Occidental
29 de junio de 2009

Rosario Bareño Domínguez, Enviada especial

SAN DIEGO, California (Informex).- No está funcionando el sistema migratorio en Estados Unidos, ha fallado, no existe un sistema de identificación nacional ni de tarjetas de trabajo, admitió en entrevista exclusiva con EL OCCIDENTAL el embajador Jeffrey Davidow, presidente del Instituto de las Américas y ex embajador de los Estados Unidos en México. Davidow señaló que en el debate sobre la reforma migratoria, aunque no tenga nada que ver, sí tendrá sus implicaciones el hecho de que los cárteles y criminales mexicanos son los que controlan la comercialización de la droga en 200 ciudades.

Destacó que los "operativos" contra los migrantes es más bien un asunto político, ya que quieren mostrar al pueblo norteamericano que el gobierno está haciendo algo, quieren advertir a los empleadores que no den empleo, "para mí las redadas son parte de un juego político, que a mí no me gusta en lo más mínimo", advirtió.



El ex embajador de EU en México apeló a la voluntad política para resolver la migración

Para el ex Embajador de Estados Unidos en México, Jefrey Davidow, es obvio que hay temor, y subrayó que "uno de los pleitos entre los cárteles en México se ha desbordado hacia los Estados Unidos. También un factor importante que impacta al debate migratorio es que los cárteles mexicanos y los criminales mexicanos, son los que controlan la comercialización de la droga en los Estados Unidos, hay grupos de criminales mexicanos en más de 200 ciudades, que más o menos controlan la droga".

Apuntó "no estoy diciendo que los que venden la droga son mexicanos, pero sí ha creado una reacción negativa en los Estados Unidos y no tiene que ver con el debate migratorio, pero en realidad sí va tener sus implicaciones".

-¿Qué es lo que está fallando?

-Los Estados Unidos es un país abierto, donde hay una libertad máxima, lo que sucede al llegar una persona aquí puede viajar donde quiera, puede trabajar donde quiera, y no hay controles, ni los queremos, pero nos falta, no hay un sistema de identificación nacional, no hay sistema de tarjeta de trabajo, cualquier persona que llegue aquí puede quedarse aquí.

-¿Cuál es la expectativa que tenemos que esperar los hispanos ante una posible reforma migratoria y cuándo se pudiera dar?

-Hay tres posibilidades: que no habrá nada y la situación va a seguir igual como ha sucedido en los últimos 20 años desde la última reforma en 1986. Otra posibilidad son cambios, pero no completos, por ejemplo podría facilitar la entrada y trabajo de trabajadores temporales en la agricultura; otro cambio que podría ayudar a agente ya aprobada para recibir su tarjeta verde, son cambios más o menos chiquitos y tercera posibilidad es una reforma total que consistiría de varios cambios en visas temporales y una amnistía de algún tipo para indocumentados y más medidas (de control) para la entrada de otros indocumentados. El sistema político podría producir o nada, o algo o mucho.

-¿Usted por cuál se inclinaría, dónde cree que los vientos soplan más fuertes embajador?

-Creo que el viento sopla más a favor de algo, debemos cambiar el sistema, permitir los que están aquí, dejarlos, quedarse aquí, hacer más para que no entren y no trabajen más indocumentados, pero dudo francamente que veamos todo ahora.

-¿Qué es lo que pesaría en contra para lograr una reforma migratoria más completa?

-Yo creo que hay factores, y hay unos grupos políticos muy a favor de legalizar a los que están aquí, pero no quieren hacer mucho en cuanto a los que van a venir, hay muchos que quieren parar la entrada, pero no quieren dar la amnistía a los que están aquí y hay muchos motivos para ellos que están en contra de una amnistía, es algo, por supuesto eso va ayudar mucho a los que están aquí, pero es algo injusto, que es lo que están esperando en otros países por el permiso y hay unos que piensan que no debemos premiar a ellos que no esperaban como debieron haber esperado, el declive en la economía es otro factor en contra.

-¿Qué valoración tiene usted de las redadas u operativos contra migrantes?

-Creo que son horribles, la mayor parte, tienen un motivo político, quieren mostrar al pueblo que sí el gobierno está haciendo algo, quieren advertir a los empleadores a no dar empleo a otros (indocumentados), para mí las redadas son parte de un juego político, que a mí no me gusta en los más mínimo.

-¿Ante la expectativa de lograr una reforma migratoria, sea completa, en partes o chica, que le solicitará Estados Unidos al Gobierno mexicano?

-Ése es el problema fundamental. El Gobierno de los Estados Unidos podría cambiar todo, que podría hacer el gobierno de México, y es un problema político, el Gobierno de México ¿va a tomar medidas para parar a la gente a salir del país, políticamente sería posible?, y en México muchos dicen o la Constitución da a todos el derecho de salir, eso no es la verdad, la verdad es que la Constitución da el derecho la condición de salir, pero en puertos de salda del país, si tú tienes un avión y quieres tomar ese avión de México a Guatemala, tú tienes que seguir las normas del Gobierno de México y salir por la manera indicada y una cosa que México no ha cumplido, es que si alguien quiere ir a los Estados Unidos tiene que pasar por un punto de salida, y el Gobierno podría pedir los documentos necesarios para entrar a los Estados Unidos, como pasa hoy en día en todos los aeropuertos de México.

Las autoridades piden documentos tienen pasaporte, visa y podrían exigir lo mismo.

Yo tengo mis dudas de que el Gobierno de México que siempre está empujando que el Gobierno norteamericano debe hacer más. Tengo mis dudas de que el Gobierno de México pudiera hacer más. El no venir más migrantes es que los mexicanos podrían vivir bien en México, pero la economía de México, Guatemala, República Dominicana todavía no han podido dar esas oportunidades en esos países.

-¿Cuándo se podría dar la reforma?

-Éste sería buen año, porque el año entrante es electoral, creo que lo mejor sería intentar sacar algo del Congreso este fin de año, si hay posibilidades, pero no se si vamos a ver algo o mucho.

-¿Hay ala dura en el Congreso para que se pueda dar la reforma?

-Sí, hay unos legisladores que están enfocados en parar la entrada de nuevos, otros enfocados en legalizar a los que ya están aquí y hay un grupo que quiere hacer las dos cosas, pero encontrar la manera de parar total o legalización total, vamos a tener que encontrar un acuerdo "en el inglés se habla de una palabra que no existe, en español el compromiso", compromiso en español significa otra cosa, no hay palabras en español para el compromiso.

-¿Qué seria lo peor, si no pasa nada, que pasa con el migrante?

-Es posible que la situación siga igual, incrementando el número de migrantes, más gente viviendo en las sombras, no estoy defendiendo la situación, pero aún con los pobres, es obvio que con los problemas que existen la mayoría de los mexicanos indocumentados, guatemaltecos, prefieren vivir aquí con los problemas que vivir en México o en Guatemala. En cierta forma el sistema aun sea malo está funcionando y pueden seguir viviendo así por tiempo indefinido, y eso no es una respuesta sino falta de solución.

-¿Es el momento clave para que dé esta reforma?

-Es importante, porque tenemos nuevo presidente, tiene mayoría en las dos cámaras, tiene cierta popularidad y con todo eso habrá más posibilidad eso es en pro del cambio. En contra del cambio es la situación económica, el hecho de que hay otros temas de gran importancia, como economía y salud pública, cosas internacionales que operan en contra del tema de la migración.

Hay millones de personas, quizás 15 millones de personas que viven en el país sin documentos necesarios, ni el permiso debido para estar aquí y todos los países del mundo: República Dominicana, México, Guatemala, el pueblo norteamericano está abierto a seguir dando la bienvenida a extranjeros, pero al mismo tiempo quieren más control.

El presidente Barak Obama dijo lo mismo, "no es posible pensar en una amnistía para los que están aquí si al mismo momento no pensamos en cómo vamos a organizar la entrada de la gente que venga".

Si no hacemos la segunda parte, en otros 10 años, habrá 15 millones de personas más viviendo sin permiso. Esto va a ser más complicado.

Me alegra que el presidente haya dicho que esto será una prioridad para él, un cambio de fondo con la reforma migratoria.