Comunidad y cultura
Ernesto Cardenal enfrenta a Nicaragua
Ernesto Cardenal, poeta y sacerdote, sigue soñando con el Socialismo. Foto: Cortesía

Organización Editorial Mexicana
20 de marzo de 2010


DPA

Nicaragua.- "En Nicaragua hay una dictadura", afirmó el afamado poeta nicaragüense Ernesto Cardenal en un abarrotado Instituto Cervantes de Berlín durante una charla organizada en el marco de su gira por Alemania.

"La revolución de Nicaragua ha sido la mejor y más bella que yo haya conocido, la que más amor y solidaridad tuvo", aseguró. Sin embargo, agregó, eso se ha perdido y ya no hay libertad en el gobierno conducido por el presidente Daniel Ortega.

Pero el poeta de 85 años no quiso adentrarse en el tema. "Estoy contra el Gobierno actual de Nicaragua, pero no puedo decir más porque tengo que regresar al país y allí no hay libertad", afirmó Cardenal, quien está en Alemania acompañando al Grupo Sal, un conjunto de música latinoamericana.

Cardenal, quien fue ministro de Cultura del primer gobierno sandinista en 1979, apuntó que por sus opiniones sobre el Gobierno de Managua está siendo objeto de una campaña de difamación en Europa, como ha podido comprobar en diarios alemanes, austriacos y suizos.

El poeta criticó a Ortega, pero alabó la experiencia de algunos de sus socios, como Bolivia o Paraguay. "Que haya un indio como presidente de Bolivia y un sacerdote de la teología de la liberación en Paraguay me parece un milagro", sostuvo en el encuentro, que duró un poco más de una hora.

Por otro lado, y refiriéndose a los escándalos por los presuntos abusos contra menores cometidos por sacerdotes de la Iglesia católica en Alemania, Cardenal propuso la posibilidad de que el celibato no sea algo impuesto al sacerdocio, sino una opción, "tal como en la Iglesia ortodoxa".

Cardenal, que consagró su vida a la religión a los 31 años, respondió con un humorístico "no sé" ante la pregunta de un asistente sobre si tenía hijos. "Yo tuve una vida bastante disipada antes de consagrarme a Dios", remató provocando las risas de un público compuesto principalmente por estudiantes, alemanes amantes de su obra y un gran número de personas de habla hispana residentes en Berlín. "De todos modos tengo muchos hijos espirituales. Y ahora que ellos tienen hijos, tengo nietos", acotó con una sonrisa el autor de "Oración por Marilyn Monroe y otros poemas".

El poeta nicaragüense, candidato de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España para el Premio Nobel de literatura 2010, de todos modos revindicó su condición de sacerdote, aunque el Vaticano lo inhabilitase para dar los sacramentos. "Yo no me hice sacerdote para eso. Yo me hice sacerdote para ejercitar la contemplación y eso aún puedo hacerlo", subrayó.

Sobre los nuevos desafíos que América Latina enfrenta justo cuando varias repúblicas de la región celebran el Bicentenario de su Independencia, dijo que lo principal era conseguir "la segunda independencia". "Primero fue de España, ahora debemos independizarnos del imperio constituido por Estados Unidos", enfatizó.

En referencia a esa emancipación, el poeta sostuvo que en la Biblia, justicia era sinónimo de revolución y a partir de eso reivindicó su condición de hombre de izquierda. Dijo que el término "comunista" podría cambiar mucho dependiendo de quién y cómo lo ocupa.

Luego de la ronda de preguntas, casi dos decenas de personas se abalanzaron sobre el famoso autor de la boina negra para que estampase su firma en alguno de sus libros. Aunque cansado, el poeta accedió a los requerimientos y se fotografió con los asistentes hasta casi poco antes de abordar el automóvil que lo llevaría a la ciudad germano-oriental de Leipzig, que en estos días celebra su Feria del Libro, la segunda cita editorial más importante de Alemania después de la de Fráncfort.