México
Verifica IPN propiedades medicinales de las plantas
Organización Editorial Mexicana
8 de noviembre de 2009
Judith García / El Sol de México
Ciudad de México.- Especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) verifican que las plantas medicinales utilizadas por la población tengan un protocolo de investigación científica que avale su uso, a fin de evitar que se les atribuyan propiedades medicinales que no les corresponden.
Los investigadores Jesús Arrieta Valencia y María Elena Sánchez Mendoza, ambos científicos de la Escuela Superior de Medicina (ESM), investigan los beneficios de los productos herbolarios para atender la gastritis.
Arrieta Valencia destacó que en México es cada vez mayor el número de personas que padecen úlceras gástricas, padecimiento cuyo índice de morbilidad ocupa el cuarto lugar y el décimo octavo como causa de mortalidad a nivel nacional.
"Tomando como base los altos índices del padecimiento, es que nos interesamos por evaluar cuatro plantas utilizadas para tratar esta enfermedad; dos de ellas provenientes de la Huasteca hidalguense, una del estado de Morelos y una más de la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca", apuntó.
El especialista resaltó que hasta el momento han comprobado que dos de las plantas tienen una actividad protectora del 100 por ciento, otra del 85 y la última del 70 por ciento, por lo que continuarán con los estudios en el modelo animal, con la finalidad de aislar y caracterizar los principios activos.
Detalló que para probar la eficacia de las plantas se efectúa un estudio biodirigido, que consiste en la preparación de extractos utilizando disolventes de diferente polaridad, los que posteriormente se evalúan en el modelo biológico, a fin de identificar el extracto de mayor actividad. "Posteriormente, el extracto se fracciona mediante una técnica denominada Cromatografía en columna, con el objeto de obtener la o las fracciones activas", acotó.
Indicó que una vez purificados los principios activos, se administran a las ratas wistar y se les producen lesiones gástricas con etanol; finalmente se evalúa la sustancia protectora y se compara con el efecto de un fármaco de referencia.
El doctor Arrieta comentó que después de identificar los principios activos, el paso ideal sería tratar de sintetizarlos químicamente, a fin de generarlos en el laboratorio sin necesidad de extraerlos de las plantas. "Si los costos son bajos y químicamente es posible hacerlo, optaríamos por la síntesis de los compuestos".
Sánchez Mendoza mencionó que el conocimiento tradicional tiene sus ventajas, porque los curanderos o los pobladores de las regiones que utilizan las plantas dan una referencia de los usos, lo cual es el punto de partida para las investigaciones. "Hemos encontrado que una misma planta la utilizan para distintos padecimientos, por lo que realizamos pruebas en distintos modelos biológicos, a fin de sustentar científicamente sus efectos".
La investigadora de la ESM subrayó que aunque el proceso de evaluación parece sencillo, conlleva procesos complicados y meticulosos, pues además se tendría que demostrar que las plantas, extractos o los principios activos no sean tóxicos, con la finalidad de garantizar su uso.
Los científicos señalaron que de encontrar resultados prometedores, estarían dispuestos a transferir los conocimientos a alguna empresa interesada en este tipo de productos. Mencionaron que como resultado de estas investigaciones, han generado dos publicaciones en revistas científicas de prestigio internacional.
Ciudad de México.- Especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) verifican que las plantas medicinales utilizadas por la población tengan un protocolo de investigación científica que avale su uso, a fin de evitar que se les atribuyan propiedades medicinales que no les corresponden.
Los investigadores Jesús Arrieta Valencia y María Elena Sánchez Mendoza, ambos científicos de la Escuela Superior de Medicina (ESM), investigan los beneficios de los productos herbolarios para atender la gastritis.
Arrieta Valencia destacó que en México es cada vez mayor el número de personas que padecen úlceras gástricas, padecimiento cuyo índice de morbilidad ocupa el cuarto lugar y el décimo octavo como causa de mortalidad a nivel nacional.
"Tomando como base los altos índices del padecimiento, es que nos interesamos por evaluar cuatro plantas utilizadas para tratar esta enfermedad; dos de ellas provenientes de la Huasteca hidalguense, una del estado de Morelos y una más de la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca", apuntó.
El especialista resaltó que hasta el momento han comprobado que dos de las plantas tienen una actividad protectora del 100 por ciento, otra del 85 y la última del 70 por ciento, por lo que continuarán con los estudios en el modelo animal, con la finalidad de aislar y caracterizar los principios activos.
Detalló que para probar la eficacia de las plantas se efectúa un estudio biodirigido, que consiste en la preparación de extractos utilizando disolventes de diferente polaridad, los que posteriormente se evalúan en el modelo biológico, a fin de identificar el extracto de mayor actividad. "Posteriormente, el extracto se fracciona mediante una técnica denominada Cromatografía en columna, con el objeto de obtener la o las fracciones activas", acotó.
Indicó que una vez purificados los principios activos, se administran a las ratas wistar y se les producen lesiones gástricas con etanol; finalmente se evalúa la sustancia protectora y se compara con el efecto de un fármaco de referencia.
El doctor Arrieta comentó que después de identificar los principios activos, el paso ideal sería tratar de sintetizarlos químicamente, a fin de generarlos en el laboratorio sin necesidad de extraerlos de las plantas. "Si los costos son bajos y químicamente es posible hacerlo, optaríamos por la síntesis de los compuestos".
Sánchez Mendoza mencionó que el conocimiento tradicional tiene sus ventajas, porque los curanderos o los pobladores de las regiones que utilizan las plantas dan una referencia de los usos, lo cual es el punto de partida para las investigaciones. "Hemos encontrado que una misma planta la utilizan para distintos padecimientos, por lo que realizamos pruebas en distintos modelos biológicos, a fin de sustentar científicamente sus efectos".
La investigadora de la ESM subrayó que aunque el proceso de evaluación parece sencillo, conlleva procesos complicados y meticulosos, pues además se tendría que demostrar que las plantas, extractos o los principios activos no sean tóxicos, con la finalidad de garantizar su uso.
Los científicos señalaron que de encontrar resultados prometedores, estarían dispuestos a transferir los conocimientos a alguna empresa interesada en este tipo de productos. Mencionaron que como resultado de estas investigaciones, han generado dos publicaciones en revistas científicas de prestigio internacional.