Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Mediocridad económica por culpa de tecnócratas: Beltrones
Mario Vázquez Raña y Manlio Fabio Beltrones. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
(Tercera de cuatro partes)
Organización Editorial Mexicana
5 de febrero de 2009

Por Mario Vázquez Raña

Ciudad de México.- Es vergonzoso que otros países de América Latina hayan podido crecer lo doble o lo triple que nosotros en el último decenio, lamenta el senador Manlio Fabio Beltrones, quien critica a los tecnócratas de haber sumido a la economía en un crecimiento mediocre. Sobre el preocupante problema del narcotráfico, advierte que es fundamental acabar con la impunidad y "secar" las fuentes de financiamiento de las bandas.

* Señor senador Manlio Fabio Beltrones, hace unos días inició el Foro "México ante la crisis. ¿Qué hacer para crecer?". ¿Cuál es el objetivo de este foro económico al que usted convocó en el Senado? ¿En realidad cree que sirvan para algo estos foros?

-Fundamentalmente se buscó que el foro nos permitiera pensar en voz alta sobre qué tenemos que hacer cada quien para que el país enfrente los impactos de la "tormenta perfecta" que está azotando a las economías del mundo, paliar sus efectos y, cuando ésta haya pasado, estar en condiciones de volver a crecer.

Desde hace muchos años, en México pocos están pensando en crecer. Una tecnocracia de moda desde hace una década ha puesto mayor énfasis en la administración que en la gobernación o el crecimiento. Esa es la razón de que tengamos un decenio sumidos en un crecimiento mediocre. Se ha privilegiado el control de la inflación como criterio fundamental en la conducción de la política económica, actuando como por inercia, y no se han aprovechado oportunidades históricas para crecer, precisamente por el apego a la ortodoxia económica o de plano por irresponsabilidad.

Mario, para no ir muy lejos, durante el sexenio de 2000 a 2006 se tuvieron los mayores ingresos por venta de petróleo en la historia nacional, se habla de ingresos excedentes de hasta 130 mil millones de dólares por los elevados precios que se registraron en ese periodo; sin embargo, esos recursos no sirvieron para promover el desarrollo económico, sino para el dispendio gubernamental. No se aplicaron en el impulso del crecimiento, sino, sobre todo, en gasto suntuario y excesos gubernamentales.

Por ello, para México resulta más vergonzoso y lamentable que países hermanos de América Latina hayan podido crecer lo doble o lo triple que nosotros, y que en la misma proporción hayan creado fuentes de empleo. Y qué decir de lo que aconteció en Europa y Asia, donde los resultados económicos fueron más contundentes. Las comparaciones pueden ser ominosas, pero sirven para situarnos en la realidad, por dolorosa que ésta sea.

Mario, a México no le ha faltado dinero, lo que ha escaseado es imaginación y talento. Y otra vez tenemos que hablar de la modernización de las instituciones. Un ejemplo: el Banco de México sólo tiene la facultad de contener la inflación y defender la estabilidad monetaria; a diferencia de otros bancos centrales cuya función básica es generar crecimiento y empleo. Otro más: la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se ha dedicado más a recaudar impuestos que a crear condiciones para el crecimiento económico y el empleo, cuando en todo el mundo la política fiscal es un formidable instrumento de la política económica, no un fin en sí mismo.

Los resultados están a la vista, insisto: mediocridad en el crecimiento económico. Por eso era urgente que celebráramos este foro con la participación de empresarios, obreros, campesinos, legisladores y los tres niveles de gobierno; y que, de manera concreta, cada uno de estos sectores planteara lo que requiere el país para enfrentar la crisis y lograr la recuperación de la ruta del crecimiento. Si lo que falta es hacer cambios legales, que lo asumamos como parte de un acuerdo y lo hagamos. Si lo que falta es más eficacia en el trabajo de los gobiernos, que pongamos plazos para lograr la desregulación y fomentar la competitividad; y así en forma consecutiva con todos los actores.

En estas horas difíciles que pueden prolongarse por años, no hacer nada es lo más peligroso, porque de nada sirve quedarnos cruzados de brazos. Considero que este es el momento de alejarnos de dogmas y de olvidarnos de viejos tabúes que nos han maniatado para crecer.

Cuando en el ámbito internacional se reflexiona sobre los cambios que vendrán en el sistema financiero internacional, sobre el papel del Estado en la economía, nosotros no podemos sentarnos a esperar, sino emprender nuestra propia reflexión sobre lo que nos conviene y tomar las decisiones que más nos convienen para insertarnos mejor en el mercado global. Es tiempo de compromisos con México.

* El presidente Felipe Calderón presentó un plan con 25 medidas para enfrentar la crisis. ¿Considera que estas medidas son las necesarias y resultarán suficientes?

-Mario, debo reconocer que las medidas anunciadas por el Gobierno federal resultan convincentes y oportunas, aunque no han sido bien evaluadas por los sectores que supuestamente debieran ser beneficiarios de las mismas.

Considero que era necesario articular algo como el llamado Plan Anticrisis del Gobierno federal. No hay cosa peor para un ciudadano que ver a un Gobierno sin acción, un Gobierno sin poder. No obstante, comparto la idea de varios analistas y compañeros legisladores que señalan que buena parte de estos anuncios que hoy se dice que comprometen al Gobierno, desde el principio han sido su obligación, porque el presupuesto asignado por el Congreso debe gastarse, y debe gastarse bien y oportunamente.

También debe reconocerse que las tarifas internas de los combustibles, incluida la gasolina, si se incrementaron con el argumento de que habían crecido los precios internacionales, ahora que éstos han caído, debieran también haberse reducido.

El anuncio es importante, pero resulta evidente que, para el tamaño de la crisis, las medidas anunciadas son insuficientes. Por ello, Mario, considero que necesitamos un acuerdo que permita hacer conciencia de qué le corresponde poner a cada quien y qué tiene que hacerse, para que la crisis no nos arrastre y golpee de una manera lacerante.

Las acciones del Gobierno sirven para amortiguar los efectos de la crisis económica y financiera global, mientras que los acuerdos que firmemos en el foro convocado por el Congreso buscan no simplemente enfrentar la crisis, sino lograr las modificaciones y cambios, para que cuando la crisis pase -porque nada es para siempre- estemos mejor preparados para volver a crecer. Mira, Mario, unas son medidas para resistir y las otras son para avanzar. En ese sentido, hasta pudieran resultar complementarias.

* Cambiando un poco de tema. Licenciado Beltrones, recientemente un excolaborador de Vicente Fox propuso negociar con el "narco" para detener la violencia, ¿cree que esto sea correcto o es mejor la política de combate al narcotráfico del presidente Calderón?

-Mario, esa no puede ser una propuesta seria. Los narcodelincuentes no son guerrilleros o luchadores sociales con los cuales se pueda negociar el restablecimiento de la legalidad, la reintegración a la vida civil o la preservación de la paz social. Me parece que ese dicho, en realidad, es una ocurrencia o absurdo para ilustrar la complejidad del problema.

No obstante, la guerra contra el narcotráfico, como toda guerra, no se ganará sólo con la aplicación de la fuerza, sino que es fundamental una estrategia inteligente que anticipe, desactive y controle. Hay que poner orden en el país. La decisión y el trabajo del presidente Felipe Calderón en este renglón es la correcta. Hay que apoyarlo. Mario, aun así, podríamos no ver resultados evidentes en el corto plazo, pero no por eso tenemos que acostumbrarnos a la presencia del Ejército en las calles ni al horror de la violencia cotidianas.

El número de víctimas es escandaloso, cercano a los nueve mil en dos años. Urge crear una policía más eficiente y confiable. Otra lamentable comparación es que no hay país que nos compita en el número de secuestros.

Observamos, además, una grave diversificación en las actividades del crimen transnacional organizado hacia otros delitos como la extorsión, la "piratería" y la trata de personas. De ahí la importancia de una estrategia idónea que combine el uso legítimo de la fuerza, los servicios de inteligencia y la suficiente coordinación interna e internacional, así como el apoyo a las fuerzas locales, que resultan las más expuestas en la lucha frontal contra la delincuencia organizada.

De acuerdo con datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dados a conocer en el coloquio internacional "Seguridad Ciudadana y Medios de Comunicación", realizado en fechas recientes en la ciudad de Asunción, Paraguay, desafortunadamente México duplica los estándares internacionales en materia de homicidios por número de habitantes, lo que es un dato preocupante y habla de la dimensión del problema que tenemos, porque en su enorme mayoría esos homicidios están relacionados con la actividad del crimen organizado.

En suma, Mario, el Estado no puede abdicar del monopolio legítimo de la fuerza para hacer cumplir la ley, como tampoco puede permitir que en su territorio existan fuerzas ilegales e ilegítimas que le disputen la jurisdicción como para recibir un trato de iguales. Menos aún si se trata de bandas de criminales.

* En su opinión, ¿qué se necesita para combatir y minar el poder del narcotráfico?

-Mario, me parece que son necesarias tres cosas. Primero, impedir que reine la impunidad de la delincuencia organizada. Lo segundo es secar sus fuentes de financiamiento. El Estado no debe dejar la menor sombra de duda de que otro poder fáctico económico-político-criminal esté por encima de él. Y, en tercer lugar, acabar con la corrupción que lacera y vulnera a la fuerza pública.

En el Legislativo hemos aprobado reformas al sistema de procuración de justicia, en el ramo penal y en la coordinación de las fuerzas de seguridad pública, con las que el Gobierno federal y los de otros niveles podrán reforzar la lucha contra el crimen organizado, pero será necesario un esfuerzo de coordinación mucho más eficaz y una planeación y una estrategia más clara de las dependencias federales en ese campo, en el que tienen mayor responsabilidad.

El Ejército ha cumplido un gran papel en la lucha contra el crimen, pero sería deseable no someterlo a un deterioro tan grande cuando tiene múltiples funciones de la mayor importancia que cumplir para la seguridad nacional y hoy se ve obligado a esfuerzos extraordinarios que, desafortunadamente, no se han correspondido con la atención suficiente a los haberes de los soldados y la inversión necesaria en la modernización del instituto armado. Mario, ese es un aspecto pendiente que debemos también de analizar con la mayor responsabilidad desde el Congreso.

* ¿El narco ha tocado las puertas del Senado?

-Si acaso lo hubiera intentado, no se le habrían abierto, ni se le abrirán jamás las puertas.

* En la víspera de las elecciones y tras la violencia desatada por el narcotráfico, se ha hablado mucho de la posible infiltración de grupos en los partidos políticos. En su opinión, ¿cómo deben blindarse los partidos contra el dinero sucio en las campañas electorales?

-La reforma política electoral tiene un gran avance en este sentido, porque los partidos políticos y sus candidatos cedieron el secreto bancario, fiduciario y fiscal, para que sus cuentas sean revisadas de manera íntegra por la autoridad electoral. Quizá esto no ha sido debidamente percibido y reconocido, pero ya existe en el COFIPE y es una facultad del IFE.

Mario, en diversas ocasiones he cuestionado a quienes han dicho que los cambios electorales fueron para beneficiar a los partidos políticos. Les pregunto sobre si ellos estarían dispuestos a ceder el secreto de sus cuentas para que todos estén en las mismas condiciones. Por supuesto, me han dicho que no.

Hoy, sólo requerimos apoyar al IFE en la instrumentación de las medidas adicionales que alejen el dinero sucio de las campañas. Creo que este es el tema que debe acompañar a la civilidad, legalidad, transparencia y equidad en la competencia política, siguiendo los propósitos de la reforma del Estado.

* En su caso particular, licenciado, ¿tiene usted pendiente alguna averiguación de la DEA o del Departamento de Justicia de los Estados Unidos?

-No, Mario, esos son dichos o más bien versiones que utilizan algunos canallas de la política. La última vez que alguien lo mencionó, la Procuraduría General de la República fue clara y concluyente en ese punto, desmintiéndolo. Caso cerrado, concluyó.

* Sin embargo, se dice también que usted cuenta con una empresa que se dedica a limpiar cuentas de los gobiernos que terminan, ¿es eso verdad?

-Vaya tontería. De ninguna manera, Mario. Cuando goberné Sonora, establecimos la modalidad de evaluar y calificar el estado de la deuda pública con los parámetros de empresas contables internacionales, en un momento que esta práctica no se había efectuado en los tres niveles del gobierno mexicano. Sonora fue la primera entidad en contar con este instrumento. En la actualidad es común que los gobiernos estatales realicen esta práctica contable. Pero en su momento fuimos innovadores.

En forma adicional, al concluir mi mandato realizamos una entrega minuciosa y transparente del estado de las finanzas públicas, que tampoco tenía precedente. Con base en estas exitosas experiencias de Gobierno, formé parte de una empresa de la que fui accionista, que prestó servicios de evaluación financiera a varios gobiernos de distinto signo partidista. Lo hicimos como una práctica profesional, totalmente lícita y transparente.

Mario, hoy no soy accionista ni pertenezco a tal empresa, pero no descarto que al terminar mi mandato en el Senado podría reincorporarme al servicio profesional privado.

* ¿Por qué Federico Berrueto lo ataca tanto, a tal grado que se dice que usted le pidió a Enrique Martínez y Martínez que le ponga un "hasta aquí"?

-Con respecto al señor Berrueto, desconozco el por qué de su inquina. La última vez que tuve relación con él fue cuando pidió que se le ayudara para ser candidato a diputado federal en el año 2003, cuando yo era líder del sector popular del PRI. Lamentablemente no logró su propósito en ese momento. Mira, Mario, yo esperaría que en un futuro sí lo lograra y con ello quizá supere cualquier pretendido agravio.

El general Obregón tenía una frase muy popular que recordaba cuando alguien le preguntaba por qué algunos generales hablaban mal de él o intrigaban en su contra. Cuando le daban los nombres, él respondía con sorna que no sabía por qué lo criticaban, si nunca les había hecho un favor.

En cuanto a Enrique Martínez y Martínez, no obstante que conozco de la estrecha relación que guarda con Federico Berrueto, nunca le he pedido nada, ya que cada quien tiene derecho a escoger a sus amigos, que los enemigos solos le llegan.

Continuará...